Moeve arranca en Palos de la Frontera (Huelva) la mayor planta de hidrógeno verde del sur de Europa con 1.000 millones

La planta Onuba arranca con 300 megavatios ampliables a 405 y producirá 45.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable desde 2029. Moeve despliega ya 2.400 millones de euros en Andalucía.

Moeve arranca en Palos de la Frontera (Huelva) la mayor planta de hidrógeno verde del sur de Europa, con 1.000 millones de euros.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Moeve ha iniciado la construcción de Onuba, la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, con 300 megavatios de electrólisis ampliables a 405.
  • ¿Dónde y quién? En el parque energético de La Rábida, en Palos de la Frontera (Huelva), con la presencia de Pedro Sánchez y Juanma Moreno.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Más de 8.000 empleos entre obra y puesta en marcha y actividad para más de 400 pymes y autónomos locales.

Onuba: 300 megavatios para producir 45.000 toneladas de hidrógeno al año

La instalación se llama Onuba y es la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, el proyecto con el que la compañía quiere convertir Andalucía en uno de los grandes polos europeos de producción de moléculas verdes. Nace con 300 megavatios (MW) de electrólisis —el proceso que separa el hidrógeno del agua usando electricidad renovable— y podrá ampliarse hasta 405 MW.

Cuando entre en operación, con fecha estimada para 2029, producirá alrededor de 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año y evitará unas 250.000 toneladas anuales de dióxido de carbono. El primer destino será el autoconsumo del parque energético de La Rábida, donde sustituirá al hidrógeno de origen fósil que consume hoy la refinería.

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Desde ahí, la molécula verde podrá alimentar la fabricación de combustibles para el transporte por carretera, la aviación y el sector marítimo, además de descarbonizar procesos industriales que no admiten otra vía. La planta se ha diseñado como la primera «nativa digital» de Moeve, con un gemelo digital y una plataforma unificada de datos e Internet de las Cosas.

El impacto laboral es el argumento que más repiten quienes han empujado el proyecto. La compañía estima más de 8.000 empleos directos, indirectos e inducidos durante las fases de desarrollo, construcción y puesta en marcha, además de actividad para más de 400 pequeñas y medianas empresas y autónomos de la zona.

La presentación oficial reunió a los máximos responsables institucionales de España y de Europa. Allí estuvieron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

Andalucía no aspira a importar energía: aspira a producirla, a exportarla y a decidir el precio al que se mueve medio continente.

El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, resumió el salto de escala: «Convertimos, de nuevo, una ambición en una realidad tangible: hoy dejamos atrás la era de los proyectos piloto de hidrógeno verde para avanzar hacia la construcción de proyectos de gran escala».

Sánchez puso el acento en la soberanía energética. «El hidrógeno verde es una energía limpia que puede sustituir al petróleo o al gas en muchas industrias difíciles de electrificar», dijo. «El proyecto Onuba cambia nuestro papel en el mundo, ya que reduce nuestra dependencia energética de otros países».

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reivindicó el liderazgo andaluz en energías limpias y situó el proyecto como un símbolo para la comunidad. «Aquí se inicia la construcción del símbolo más potente con el que decirle al mundo que Andalucía y España están preparadas para ser protagonistas de la revolución por la energía limpia», afirmó.

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Quién financia Onuba: 304 millones públicos y el aval de Bruselas

La estructura accionarial reparte el riesgo. Moeve mantiene el 51% de Onuba; Hy24 y la Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides) suman un 29% a través del Fondo de Coinversión (FOCO), pensado para movilizar inversión hacia la transición verde y la transformación digital.

El 20% restante corresponde a Enagás Renovable y Alter Enersun. Sobre esa base se apoya una financiación pública de 304 millones de euros concedida por el Gobierno dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y sufragada con fondos europeos NextGenerationEU.

planta Onuba

Bruselas ha reconocido además Onuba como Proyecto de Interés Común (PCI), una etiqueta que abre la puerta a tramitaciones aceleradas y a fondos comunitarios. «La transición energética no debe verse como un coste para nuestra industria, sino como una oportunidad para hacer que esta sea más fuerte, innovadora y autónoma», declaró la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera.

El arranque de las obras llega, además, en un momento de mayor definición regulatoria. La transposición de la Directiva de Energías Renovables (RED III) fija objetivos progresivos de uso de combustibles renovables y da visibilidad a la demanda futura, un factor decisivo en una tecnología donde cerca del 70% del coste de producción depende del precio de la electricidad.

La Lectura Andaluza

Onuba no es una planta aislada: es la primera pieza visible de una apuesta que Moeve ha cifrado en 2.400 millones de euros en Andalucía. A la planta de hidrógeno se suma la instalación de biocombustibles de segunda generación que la compañía construye en Huelva, llamada a producir combustible sostenible de aviación (SAF) y diésel renovable HVO. El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde contempla 2 gigavatios de electrolisis repartidos entre los parques energéticos de Palos de la Frontera y San Roque.

La lectura para el ciudadano es doble. Por un lado, empleo industrial en una esquina del mapa que lleva décadas dependiendo del refino y de la química, con el Puerto de Huelva como gran puerta logística del suroeste peninsular. Por otro, una oportunidad de capturar valor añadido: no se trata solo de producir moléculas verdes, sino de atraer hasta aquí las fábricas que las consumen. Moeve sostiene que el suelo disponible, los recursos solar y eólico y las infraestructuras portuarias otorgan a la comunidad una ventaja competitiva difícil de replicar en el norte de Europa.

Queda por resolver la pregunta incómoda: si el hidrógeno verde será competitivo cuando la electricidad no esté barata. Un informe de Moeve y PwC estima que el hidrógeno renovable, los biocombustibles 2G y el biometano podrían reducir a la mitad la dependencia energética exterior de Europa en 2040 y sustituir hasta el 50% de la demanda actual de combustibles fósiles en 2050. La próxima cita para comprobarlo será la puesta en marcha de la primera fase, prevista para 2029, y el despliegue del valle hasta los 2 GW. Mientras tanto, en Palos de la Frontera ya hay grúas.