La cumbre Trump-Xi: IA, Irán y aranceles que amenazan a las empresas españolas

La Casa Blanca ultima los preparativos de la visita de Xi Jinping, con la inteligencia artificial, Irán y los aranceles como ejes de la cumbre. Los expertos anticipan más escenografía que acuerdos firmados y España vigila el impacto sobre sus exportaciones.

El próximo 24 de septiembre, Donald Trump recibe a Xi Jinping en la Casa Blanca y las empresas españolas contienen la respiración. La cumbre llega envuelta en una escenografía de guardia de honor, helipuerto recién estrenado y cena de Estado, pero con tres asuntos que sí tocan la fibra del comercio español: la inteligencia artificial, Irán y los aranceles.

Los analistas avisan de que habrá más foto que acuerdo. Jonathan Czin, del Instituto Brookings, no espera que salga gran cosa de la cita, y ese vacío tiene consecuencias directas para Madrid: puede marcar la próxima ronda comercial con Bruselas.

Qué se juega España en la cumbre del 24 de septiembre

La cita será el jueves de la semana que viene, apenas cuatro meses después de la visita que Trump hizo a Pekín en mayo. Aquel encuentro se vendió como una sintonía histórica y no produjo ni un papel firmado. Ahora el escenario se invierte y el presidente estadounidense ha pedido que todo esté listo, incluido el nuevo helipuerto del jardín sur.

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El primer eje es la inteligencia artificial. Washington y Pekín compiten por la supremacía tecnológica y ambos Gobiernos temen quedarse atrás. Un entendimiento para regular o ralentizar el avance de la IA sería el gran titular, pero Wang Dong, profesor de la Universidad de Pekín, lo sitúa políticamente fuera de alcance. Traducido: si nadie pacta, Europa seguirá sola redactando las reglas.

Irán ocupa el segundo frente. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reúne este fin de semana con su homólogo chino, He Lifeng, en conversaciones previas en las que las sanciones contra Teherán están sobre la mesa. Planean de fondo los informes sobre un presunto apoyo chino a un ataque contra tropas estadounidenses, que Trump ha quitado hierro.

Y el tercero, el que más duele aquí, es la guerra comercial. Las dos mayores economías del mundo siguen sin digerir los aranceles globales lanzados desde Washington, y cada ronda que se abre acaba salpicando a los exportadores europeos. Yue Su, de Economist Intelligence Unit, admite margen de maniobra en aranceles, compras agrícolas y controles a la exportación.

El 24 de septiembre se medirá por lo que no se firme: los aranceles seguirán marcando la relación comercial con Europa.

Por qué la IA y los aranceles llegan hasta Madrid

España no es un convidado de piedra en esta función. El país alberga la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, con sede en A Coruña, la primera de su clase en Europa. Su trabajo depende de que el marco regulatorio europeo aguante la presión de dos potencias que juegan con sus propias reglas.

guerra comercial china estados unidos

En comercio, el flanco es más visible. El aceite de oliva, el vino, el porcino, la maquinaria y el automóvil concentran buena parte de lo que España vende a Estados Unidos. Cada nueva ronda arancelaria se traduce en competitividad perdida para empresas que ya trabajan con márgenes estrechos.

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Hay un tercer frente, más silencioso: Taiwán. La isla produce la mayor parte de los semiconductores avanzados del planeta y es el punto más delicado entre ambas potencias, según el profesor Wang Dong. La industria española del automóvil y la electrónica depende de que ese grifo no se cierre.

Lo que la historia enseña sobre estas cumbres

Conviene recordar que este guion ya se ha representado. La guerra comercial entre Estados Unidos y China arrancó en 2018, y desde entonces ha conocido varias treguas que se deshicieron en meses. La de mayo sigue el mismo patrón: mucha escenificación y ningún texto vinculante.

El precedente sirve para calibrar expectativas. Kurt Campbell, ex número dos del Departamento de Estado, lo despacha sin rodeos: habrá menos cumbre y más espectáculo diseñado para el consumo masivo. La única desilusión reconocida por Trump es que su salón de baile de 400 millones de dólares no esté listo para la ocasión.

Los próximos pasos ya están sobre la mesa. Trump y Xi volverían a verse en noviembre, en el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico de Shenzhen, y en diciembre en la cumbre del G20 en Doral, Miami. El Kremlin ha sugerido además una reunión tripartita con Vladimir Putin. Para las empresas españolas, la pregunta no es cuánto durará el apretón de manos, sino cuánto tardará la próxima ronda arancelaria.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: La Casa Blanca prepara para el 24 de septiembre la visita de Xi Jinping, centrada en inteligencia artificial, Irán, Taiwán y aranceles.
  • Datos importantes: La cita llega cuatro meses después de la visita de Trump a Pekín y tras el encuentro previo del secretario del Tesoro, Scott Bessent, con su homólogo chino He Lifeng.
  • Resumen: Los expertos esperan más escenografía que acuerdos firmados, mientras España vigila el impacto de los aranceles sobre el aceite, el vino, el porcino y el automóvil.