La Xunta arranca en Vigo el mayor edificio de promoción pública de Navia: 172 pisos y 37,7 millones de euros.
Navia suma su mayor edificio de vivienda pública: 172 pisos y construcción industrializada
El inmueble se levanta en la confluencia de las calles Teixugueiras y Limpiño y será el primero de la fase 2 del polígono, el desarrollo con el que la Consellería de Vivenda (el departamento autonómico que gestiona la política de vivienda en Galicia) extiende el barrio hacia el este de la ciudad. La promoción incorpora técnicas de construcción industrializada: los módulos se fabrican en taller y se ensamblan después en la obra. El sistema promete acortar plazos y reducir la presencia de mano de obra en el tajo.
La conselleira María M. Allegue supervisó el arranque de los trabajos y situó la operación en el objetivo declarado de la Xunta: «seguir incrementando la oferta de vivienda pública en Vigo», dijo durante la visita. Una parte importante de los pisos tendrá tres dormitorios, una tipología que la propia Consellería justifica por la composición del Registro Público de Demandantes de la ciudad, que supera ya los 11.000 inscritos. No es una promoción cualquiera: es la más grande de Navia y la de mayor presupuesto de todo el desarrollo.
Una avenida para romper el aislamiento de Navia y el suelo que se atasca en el Vilar

En paralelo a la edificación, la Xunta empieza a trazar la primera avenida que unirá Navia con la avenida de Europa, desde la altura del colegio Amor de Dios. El nuevo vial contará con zona ajardinada y estará listo a lo largo de 2027, aunque su apertura llegará después: depende de que la Xunta entregue la urbanización al Concello de Vigo. Hasta entonces, el barrio seguirá funcionando como una isla dentro de la ciudad.
El calendario avanza en dos velocidades. En el polígono 1, la Xunta ha rematado ya la urbanización y mantiene diez promociones en ejecución, varias con la estructura muy avanzada. En el 2, urbanización, y edificación se solapan con un único objetivo: acortar plazos. La promoción pública gallega se ha convertido en un ejercicio de gestión del tiempo.
Vigo acumula más de 11.000 demandantes de vivienda pública, y cada promoción que arranca se mide contra esa lista de espera.
La Consellería también ha movido los umbrales de renta. Una pareja con un hijo que antes quedaba fuera si superaba los 2.250 euros brutos al mes en catorce pagas puede ahora optar a estas viviendas con ingresos de hasta 3.500 euros. El margen se amplía más de un 50% para captar a una clase media que no llega al mercado libre.
No todo avanza al mismo ritmo. En el futuro polígono del Vilar, en el ámbito del Ofimático, los propietarios de terrenos y viviendas han anunciado movilizaciones. La conselleira aseguró que la prioridad es alcanzar acuerdos y que las reuniones se mantienen a diario, pero advirtió de un tope que no depende de la Xunta: la ley estatal de tasación de parcelas, de obligado cumplimiento para todas las comunidades autónomas, que rebaja el precio del metro al del suelo rústico. Sobre la mesa, permutas y otras fórmulas. El pulso por el suelo se ha convertido en el cuello de botella del plan.
El Laboratorio Gallego
Galicia encadena mayorías absolutas del PPdeG desde 2009 y la vivienda se ha situado entre los ejes visibles de la gestión de Alfonso Rueda. La promoción pública sobre suelo propio es la fórmula que la Xunta repite en distintos puntos de la comunidad: la administración promueve, urbaniza y entrega después la urbanización al concello. El sistema avanza, aunque a un ritmo que la demanda desborda.
Enfrente, el BNG y el PSdeG han llevado la vivienda al debate del Parlamento de Galicia en repetidas ocasiones, con el registro de demandantes como principal argumento. Ninguna de las dos formaciones cuestiona la promoción pública. Lo que discuten es el ritmo, el precio final y el peso del suelo privado en la ecuación. Con 11.000 solicitantes solo en Vigo, ninguna de las tres fuerzas puede permitirse dejar el asunto en segundo plano.
La lectura nacional llega por la vía del suelo. La conselleira apuntó a la ley estatal de tasación de parcelas como el principal obstáculo para cerrar acuerdos en el Vilar, un marco que afecta por igual a todas las comunidades autónomas. Es el tipo de choque competencial que convierte la política de vivienda gallega en un capítulo del pulso entre el Gobierno central y las autonomías del PP. Lo que se ensaya en Galicia suele aparecer en el debate nacional con meses de retraso.
Las próximas fechas están marcadas. La urbanización del polígono 1 está rematada, las diez promociones siguen su curso y la fase 2 irá sumando edificios al calendario de la Consellería. La apertura de la avenida hacia Europa, en 2027, quedará condicionada a la entrega del suelo al Concello. Y en el Vilar la incógnita no se resolverá con grúas: depende de cuántos propietarios acepten permutar y cuántos mantengan el pulso. Galicia lleva tiempo mirando a Madrid. En vivienda, ahora, Madrid también mira a Galicia.
Ficha del Caso
- El caso: La Xunta inicia en el polígono de Navia (Vigo) el mayor edificio de promoción pública del barrio, primero de la fase 2 del desarrollo.
- Datos importantes: 172 viviendas; 37,7 millones de euros de inversión; construcción industrializada; nuevo vial hacia la avenida de Europa listo en 2027; más de 11.000 inscritos en el Registro Público de Demandantes; umbral de renta ampliado de 2.250 a 3.500 euros.
- Resumen: La promoción amplía la oferta pública en Vigo y refuerza el modelo de vivienda de la Xunta, mientras la ley estatal de tasación de suelos complica los acuerdos en el Vilar y coloca el asunto en el debate autonómico y nacional.

