Urtasun se abre a liderar la candidatura de Sumar en las generales: su entorno lo desmiente

Irene Montero es la única aspirante declarada a las primarias de la izquierda alternativa. En Sumar, Bustinduy, Mónica García y Yolanda Díaz ya se habían autodescartado, y la alianza sigue en renegociación.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, dejó este jueves la puerta abierta a ser candidato de Sumar en las próximas generales, aunque su entorno lo desmintió minutos después.

Urtasun había esquivado la pregunta durante meses. Este jueves, en una entrevista en El matí de Catalunya Ràdio, no lo hizo. «Estoy y estaré en mi espacio, mis compañeros saben que pueden contar conmigo», dijo al ser preguntado por la posibilidad de encabezar las listas.

Ante la insistencia del entrevistador, añadió que cumplirá su «papel» allí «donde los compañeros decidan». Y reconoció sentir «una grandísima responsabilidad» ante la posibilidad de que la extrema derecha alcance el Gobierno.

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Minutos después, fuentes próximas al ministro descartaban que quiera ser candidato. Enmarcan sus palabras en la complejidad del momento que atraviesa la izquierda alternativa, no en una ambición personal. El desmentido llegó con la misma rapidez que la apertura.

El contexto lo explica casi todo. La oferta pública de Podemos para celebrar primarias abiertas en toda la izquierda alternativa ha acelerado los movimientos internos. La número dos de la formación morada, Irene Montero, es ya aspirante declarada, en solitario o dentro de una lista conjunta.

Urtasun no se lanza, pero tampoco se aparta: en la izquierda alternativa, el silencio calculado es ya una forma de candidatura.

Del balón fuera a la puerta entreabierta

El nombre de Urtasun llevaba meses en las quinielas. Él siempre respondía con evasivas. Este jueves cambió el guion. «Daremos la batalla y lo que hará cada uno pues lo tendremos que decidir», sostuvo, consciente de que la extrema derecha es hoy una amenaza real para el espacio.

Su fórmula es la de quien no quiere quemarse. «Las candidaturas, quién irá, por dónde, cómo lo haremos… eso lo aclararemos, no tardaremos mucho en aclararlo», prometió. La frase admite dos lecturas: hay prisa, y hay un candidato que todavía no se nombra.

El goteo de autodescartes

Dentro de Sumar, la lista de quienes se han apartado es larga. Pablo Bustinduy y Mónica García han renunciado en los últimos meses a la primera línea. Yolanda Díaz anunció su paso atrás el pasado febrero, y desde entonces el espacio busca dueño.

La alianza que sostiene el proyecto se renegocia estos días: IU, Más Madrid, los Comuns, y Movimiento Sumar. Cada formación mide su peso y su capacidad de mover votos en su territorio. Nadie quiere ceder el rostro sin garantías.

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En ese tablero, Urtasun es un perfil difícil de descartar. Ministro, con recorrido en el Parlamento Europeo y buena relación con los Comuns catalanes, encaja en un espacio que necesita un rostro capaz de hablar con todos sin romper con nadie.

Su perfil permite coser sin abrir heridas nuevas. Pero también recuerda que los Comuns pesan, y que su peso se mide en escaños y en municipios, no en simpatía.

La oferta de Podemos complica el cálculo de todas. Si Sumar acepta primarias abiertas, la izquierda alternativa puede presentarse unida; si las rechaza, tendrá que explicar por qué teme una votación que podría ganar. La pelota está en el tejado de las cuatro formaciones.

El calendario apremia. Cuanto más tarde Sumar en definir su apuesta, más espacio gana la oferta de primarias de Podemos, que ya cuenta con una candidata en la rampa de salida. En política, quien no elige, acaba elegido por otros.

La lectura cambia según quién la haga. Para unos, Urtasun es el tapado que espera su momento. Para otros, su frase fue un gesto de cortesía hacia un espacio que aún no tiene candidato. Entre ambas versiones cabe toda la incertidumbre de Sumar.

liderazgo Sumar

La Dinámica de Coalición

El equilibrio interno sigue siendo frágil. Las cuatro formaciones que renegocian la alianza —Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los Comuns— compiten por decidir quién pone el rostro y quién el programa. IU, además, ha planteado crear un censo común para elegir al candidato. La oferta de primarias de Podemos presiona a todas: quien las rechace tendrá que justificarlo.

La dimensión de gobierno es igual de delicada. La coalición con el PSOE llega al tramo final de la legislatura con un Sumar que aún no ha resuelto su liderazgo electoral. Un espacio dividido negocia peor con los socialistas, tanto dentro del Consejo de Ministros como en cualquier negociación futura. Y no es un asunto menor para el gobierno: la capacidad de Sumar de condicionar la agenda socialista depende, en buena medida, de la fuerza que exhiba en las urnas.

Queda la proyección. Urtasun prometió que las candidaturas se aclararán pronto, y ese compromiso marca el calendario de las próximas semanas. Si las primarias de la izquierda alternativa llegan a convocarse, cada fuerza tendrá que decidir a quién apoya y cómo lo cuenta. El tiempo lo dirá.

Ficha del Caso

  • El caso: Urtasun deja abierta la posibilidad de liderar Sumar en las generales, pero su entorno lo descarta al instante. La izquierda alternativa sigue sin candidato claro.
  • Datos importantes: Cuatro formaciones renegocian la alianza (Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los Comuns). Irene Montero es la única aspirante declarada. Yolanda Díaz anunció su paso atrás el pasado febrero.
  • Resumen: La falta de un candidato definido en Sumar condiciona tanto la unidad de la izquierda alternativa como su posición negociadora frente al PSOE.