La Xunta impulsa la reforma del Derecho Civil de Galicia: herencias sin deudas, parejas de hecho y testamento digital

El documento, elaborado durante cinco años y 60 sesiones por la Comisión Notarial, limita la responsabilidad del heredero a los bienes que reciba. La Xunta deberá ahora redactar el anteproyecto y remitirlo al Parlamento de Galicia.

La Xunta ha recibido este miércoles una propuesta para reformar casi 200 artículos del Derecho Civil de Galicia, vigente desde 2006.

Cinco años de trabajo notarial para revisar la norma de 2006

El documento lo ha presentado en Santiago el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes Diego Calvo —cargo equivalente al de un consejero ministerial—, acompañado por el director xeral de Xustiza, José Tronchoni, y por el decano del Colegio Notarial de Galicia, José María Graíño. Detrás hay cinco años de trabajo y 60 sesiones de debate jurídico de la Comisión Notarial del Derecho Civil de Galicia, el órgano que ha redactado la propuesta a instancias de la Xunta, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela.

El punto de partida es una ley de 2006 revisada por última vez en 2017, y la realidad que debe ordenar ya no se parece a la de entonces. El texto pone el foco en la protección de las personas con discapacidad, de las personas mayores y de quienes viven en situación de soledad no deseada, y busca adaptarse al derecho internacional y europeo, así como a la normativa de apoyo a las personas con discapacidad. La reforma afecta a casi 200 artículos de la norma gallega.

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La novedad más llamativa es la regulación del patrimonio digital. El documento define qué debe entenderse por tal —páginas web, cuentas en línea, perfiles en redes sociales, o activos financieros virtuales— y fija reglas sobre su titularidad y su gestión tras el fallecimiento. Permite, además, decidir por testamento quién será titular de esos bienes y quién se encargará de gestionarlos, con la posibilidad de nombrar albaceas digitales.

Las parejas de hecho ganan un título propio dentro de la ley. La propuesta reconoce que sus miembros puedan pactar sus relaciones económicas, incorpora el reconocimiento expreso del trabajo en el hogar y, en caso de fallecimiento, iguala sus derechos a los que la ley atribuye al cónyuge viudo.

Se refuerza también el contrato de vitalicio, por el que una persona entrega parte de su patrimonio a cambio de recibir alimentos, asistencia y cuidados durante toda su vida. El texto exige cuantificar y definir mejor ese compromiso desde el principio y abre la puerta a resolver el contrato si se incumple. La letra pequeña importa.

Galicia reforma su Derecho Civil para resolver un problema muy concreto: herederos que renuncian y familias que ya no caben en el molde de 2006.

Herencias sin deudas: el heredero solo responderá con lo que reciba

herencias sin deudas

El nudo está en las herencias. Se mantienen instrumentos clásicos —el testamento, los pactos sucesorios y la propia ley— reforzando la capacidad de organizar en vida el reparto del patrimonio, y se consagra la autonomía de la voluntad en todo el proceso sucesorio. La novedad con mayor impacto práctico es la limitación de la responsabilidad del heredero: quien acepte una herencia solo responderá de las deudas del fallecido con los bienes que reciba. En Galicia son múltiples las renuncias a herencias, y el texto trata de compatibilizar la protección de los acreedores con la de los herederos, además de permitir la renuncia de la legítima en vida.

Para el conselleiro, la propuesta es un punto de partida. La Xunta deberá redactar el anteproyecto y elevarlo al Consello de la Xunta, el órgano colegiado del gobierno autonómico. Después, la reforma se remitirá al Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados, donde el PPdeG gobierna con mayoría absoluta; el texto final acabará publicado en el Diario Oficial de Galicia. En la comisión han trabajado notarios de Vigo, A Coruña, Santiago de Compostela, Ourense, A Estrada y Cervo-Burela, junto al catedrático de Derecho Civil Miguel Ángel Pérez. El calendario manda.

El Laboratorio Gallego

El PPdeG gobierna Galicia con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, y una reforma de estas características es un buen ejemplo de cómo entiende el autogobierno: competencias propias, resultados concretos y poco ruido político. Galicia es una de las comunidades con derecho civil propio reconocido por la Constitución, un terreno en el que la Xunta legisla sin tutela de Madrid. El BNG, primera fuerza de la oposición, y el PSdeG tendrán que fijar posición cuando el anteproyecto llegue al Parlamento de Galicia: ahí se verá si la reforma se tramita como consenso jurídico o se convierte en arma partidista. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, hereda así un expediente que su antecesor en el cargo dejó abierto y que ahora debe cerrar su gobierno.

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La lectura nacional tiene dos capas. La primera es la del modelo: el PPdeG proyecta hacia Madrid un relato de gestión útil, con competencias propias y resultados medibles, en un momento en el que el debate territorial del Congreso se mueve por otros derroteros. La segunda es más concreta: la limitación de la responsabilidad del heredero introduce una regla que puede mirarse desde otras comunidades y que interpela a los acreedores —entidades financieras y Administraciones— ante las herencias con deudas. Queda la incógnita de cuánto del texto notarial sobrevive al filtro político. El calendario parlamentario es holgado: no habrá elecciones autonómicas gallegas hasta 2028, salvo adelanto, así que la reforma tiene tiempo para madurar y para acumular enmiendas.

Ficha del Caso

  • El caso: La Comisión Notarial del Derecho Civil de Galicia entrega a la Xunta una propuesta para reformar la ley autonómica de 2006 y adaptarla a la realidad social, tecnológica y familiar actual.
  • Datos importantes: documento de 200 artículos, cinco años de trabajo y 60 sesiones; afecta al derecho de sucesiones, al patrimonio digital, a las parejas de hecho y al contrato de vitalicio; el heredero solo responderá de las deudas con los bienes recibidos; presentado el 16 de septiembre de 2026 por el conselleiro Diego Calvo.
  • Resumen: La Xunta redactará ahora el anteproyecto para su aprobación en el Consello y su envío al Parlamento de Galicia, donde el PPdeG tiene mayoría absoluta. Es la mayor actualización del derecho civil propio gallego en dos décadas.