EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos del Barcelonès y el Maresme, usuarios de Rodalies, L1, L4 y L11, y conductores de la B-20, C-58 y C-33.
- ¿Cuándo ocurre? La noche del 16 de septiembre, al menos hasta medianoche, según Protecció Civil y Meteocat.
- ¿Qué cambia hoy? Rodalies corta la circulación entre Fabra i Puig y Montcada Bifurcació; varias estaciones de Metro están cerradas por agua. Se recomienda no viajar.
Protecció Civil activa la alerta Es-Alert en Barcelonès y Maresme por un temporal con granizo y rachas de más de 90 km/h. La noche se complica.
El mensaje Es-Alert advertía de riesgo de inundaciones repentinas, pedía extremar precauciones en desplazamientos, seguir instrucciones y llamar al 112 en caso de peligro. El Servei Meteorològic de Catalunya situó el nivel de peligro en 6 sobre 6, el máximo de la escala, al menos hasta la medianoche.
Afectaciones en Rodalies, Metro y carreteras
En la B-20, la inundación de la calzada obligó a cortar la circulación en sentido norte a la altura de Santa Coloma de Gramenet, hacia Mataró. Solo un carril permaneció abierto en sentido sur. El Servei Català de Trànsit informó también de lentitud en la C-58 entre Ripollet y Barcelona y en la C-33 entre la Llagosta y Barcelona.
Rodalies confirmó la interrupción del servicio entre Fabra i Puig y Montcada Bifurcació, por las condiciones meteorológicas adversas. La operadora asumió retrasos de más de 20 minutos de media, en casi todas las líneas de Cercanías de Cataluña.
Tres líneas de Metro. Tres fallos simultáneos. En la L1 cerraron Sant Andreu, Fabra i Puig y Trinitat Vella por acumulación de agua. En la L4 se interrumpió el servicio sobre las 21:20 horas. En la L11, el vestíbulo secundario de Torre Baró-Vallbona quedó cerrado, con servicio parcial entre Trinitat Nova y Ciutat Meridiana.
El suministro eléctrico también sufrió. En Barcelona ciudad, Protecció Civil contabilizó 7.696 abonados afectados al inicio, una cifra que se redujo a 570 a las 21:20 horas.
El temporal convierte cada desplazamiento en una decisión de riesgo: agua sobre la calzada, rachas de viento y cortes simultáneos en tres modos de transporte.
El teléfono de emergencias 112 recibió hasta las 21:00 horas 220 llamadas por 172 incidentes. La mayoría se concentraron en el Barcelonès, con 116 casos (87 en Barcelona ciudad), seguido del Gironès (35), Vallès Occidental (30) y Vallès Oriental (12).
Por qué se repite este patrón en el litoral catalán
El episodio de esta noche no es una excepción. Cada inicio de otoño, el litoral catalán encadena lluvias torrenciales y granizo en comarcas densamente pobladas. El precedente más claro son las riadas de septiembre de 2023 en Tarragona, que obligaron a Protecció Civil a revisar los umbrales de activación del Es-Alert. Hoy el aviso llega antes, pero la urbanización de zonas inundables —especialmente en el eje del Besòs y en el Maresme— mantiene el riesgo estructural.
El dato de esta madrugada deja una conclusión incómoda: se avisa mejor y más rápido, pero las infraestructuras críticas siguen fallando con el mismo patrón. Cortes simultáneos en Rodalies, tres líneas de Metro y varias carreteras en una sola noche muestran que la movilidad de Barcelona todavía no está preparada para el clima extremo que ya es normal en el Mediterráneo.
En esta redacción creemos que la valoración de daños de esta noche determinará si se reabren las estaciones o si los avisos se prorrogan. La Generalitat mantiene activo el aviso y no prevé desactivarlo hasta que remita el temporal. Mientras tanto, la recomendación sigue siendo la misma: evitar desplazamientos innecesarios y llamar al 112 solo en caso de peligro.
