El pleno de Ourense fracasa por segunda vez: Jácome no desbloquea 11,45 millones para proveedores

La oposición castiga la segunda modificación de crédito del gobierno de Jácome y deja en el aire pagos por 11,45 millones a proveedores. El pleno terminó con expulsiones, reproches y la promesa del alcalde de volver a intentarlo.

El pleno de Ourense ha fracasado por segunda vez en su intento de desbloquear 11,45 millones de euros para pagar facturas a proveedores municipales.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Concello de Ourense no ha aprobado la modificación de crédito de 11,45 millones para abonar facturas pendientes. Solo DO votó a favor; PP y BNG, en contra; el PSOE se abstuvo.
  • ¿Quién está detrás? El gobierno local de Gonzalo Pérez Jácome (DO), con el PP, el BNG y el PSOE como oposición.
  • ¿Qué impacto tiene? Los proveedores siguen sin cobrar y el expediente volverá a intentarse, según anunció el alcalde.

Una sesión de dos horas sin acuerdo para los proveedores

La sesión extraordinaria se alargó durante dos horas y derivó en una bronca política evidente. El objetivo era incorporar una serie de facturas a la cuenta 413, donde el Concello de Ourense registra los pagos pendientes que no disponen de crédito o no han tenido una tramitación correcta.

Durante el debate, tanto el secretario del pleno como el interventor municipal tuvieron que intervenir para aclarar las dudas jurídicas del expediente. El interventor recordó que la legislación permite mecanismos correctores para gastos sin consignación presupuestaria, aunque admitió dudas sobre algunas facturas presentadas. El secretario discrepó de esa interpretación.

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La operación se dividía en dos montantes: 9,8 millones y 1,5 millones. Esa división no fue suficiente para convencer a la oposición. Solo DO apoyó la primera modificación; PP y BNG votaron en contra.

El PSOE optó por la abstención. Su portavoz, María Fernández, explicó que aunque pudieran apoyar el expediente, los proveedores seguirían sin cobrar. La enmienda del PP, que limitaba el pago a 1,5 millones bien tramitados y con respaldo de Intervención, tampoco salió adelante: DO y PSOE votaron en contra y el BNG se abstuvo.

El bloqueo de Ourense muestra un ayuntamiento con facturas pendientes y remanentes de los que presume, pero sin una mayoría política capaz de aprobar pagos.

Bronca, expulsiones y una segunda retirada

El pleno subió de tono desde los primeros minutos. La portavoz del PP, Ana Méndez, acusó al gobierno de Jácome de convertir cada pleno en un espectáculo. La sesión incluyó dos llamadas al orden a las ediles del PP Noelia Pérez y Sonia Ogando, y la expulsión del portavoz del BNG, Luis Seara, por intentar intervenir sin tener la palabra en el en el salón de plenos.

La administración municipal volvió a responsabilizar a los proveedores por no haber presentado correctamente la documentación. La oposición recogió ese argumento como otro ejemplo de bloqueo. Ruth Reza, del BNG, recordó que Jácome presume de remanente, pero no es capaz de pagar modificaciones con un presupuesto que supera los 200 millones de euros.

Ante la falta de apoyos, DO adelantó la retirada del segundo punto. Jácome amenazó a los ediles con descontar de sus salarios los intereses que genere el impago y aseguró que volverá a llevar el expediente al pleno. DO y PSOE apoyaron la retirada; PP y BNG se abstuvieron, sellando un nuevo fracaso del gobierno municipal.

El Laboratorio Gallego

Ourense es un caso particular en la política municipal gallega. El gobierno de DO mantiene una relación de bloques que impide aprobar expedientes económicos con normalidad, y el resultado es una parálisis en pagos básicos. La polarización del pleno refleja la dificultad de construir mayorías estables en un Concello que, según la oposición, maneja presupuestos superiores a 200 millones de euros y no logra tramitar 15.

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La lectura nacional tiene que ver con la financiación local y la morosidad administrativa. Miles de ayuntamientos españoles comparten tensiones entre remanentes y facturas pendientes, pero Ourense lo convierte en un problema político puro. No hay aquí un debate técnico sobre la cuenta 413: hay una lucha de bloques que deja a los proveedores como rehenes.

La próxima convocatoria municipal marcará si esta parálisis se traduce o no en coste electoral. El alcalde ya ha anunciado que volverá a intentar el expediente, pero sin una mayoría alternativa en el pleno el desenlace puede repetirse. Los proveedores, mientras tanto, siguen esperando.

Ficha del Caso

  • El caso: El Concello de Ourense intenta por segunda vez aprobar una modificación de crédito de 11,45 millones para abonar facturas pendientes de proveedores.
  • Datos importantes: Solo DO votó a favor; PP y BNG en contra; PSOE se abstuvo. La operación incluye dos bloques de 9,8 y 1,5 millones. El pleno acabó con expulsiones y retirada del segundo punto.
  • Resumen: La parálisis municipal de Ourense impide el pago a proveedores y muestra cómo la fragmentación política puede bloquear la gestión económica más básica, con ecos en el debate nacional sobre financiación local.