EE.UU. repele un ataque naval del IRGC en Ormuz y hunde dos lanchas iraníes

El Mando Central de Estados Unidos asegura que la plataforma no tripulada sigue bajo su control operativo. Irán denuncia desaparecidos tras la acción cerca de la isla de Larak.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El IRGC intentó capturar un dron naval Saildrone de 8 metros cerca de la isla de Larak. Estados Unidos abrió fuego contra dos lanchas rápidas iraníes.
  • ¿Quién está detrás? La Guardia Revolucionaria de Irán, según el Mando Central de Estados Unidos. El portavoz Tim Hawkins confirmó la operación.
  • ¿Qué impacto tiene? Reaviva la tensión en el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de crudo, y suma un eslabón a la pugna por las plataformas no tripuladas.

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado este martes que sus fuerzas repelieron un intento del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) por capturar un dron naval no tripulado en aguas del golfo Pérsico, cerca de la isla de Larak.

El incidente: lanchas rápidas contra un Saildrone

El portavoz, el capitán Tim Hawkins, declaró a Axios y a otras agencias que la plataforma —un Saildrone de 8 metros, según AP— permanece ‘bajo control operativo de Estados Unidos’. Los buques estadounidenses abrieron fuego contra las dos lanchas rápidas empleadas por el IRGC. No se han confirmado daños ni bajas por canales independientes.

Los modelos Saildrone son embarcaciones autónomas fabricadas por la californiana Saildrone. Se distinguen por una vela rígida que integra paneles solares e instrumentos de inteligencia. La Armada estadounidense los emplea en Oriente Medio desde al menos 2021. El Saildrone Explorer dispone de 7 metros; el modelo señalado por AP es una variante de 8 metros, diseñada para misiones largas sin tripulación.

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Medios iraníes han informado de la desaparición de varios pescadores tras la acción estadounidense frente al puerto de Kargan y la isla de Larak. El Pentágono no se ha pronunciado sobre esas versiones, que siguen sin verificación independiente. El canal de navegación, por el que circula una parte enorme del crudo mundial, se convierte así en escenario recurrente de choques de baja intensidad.

La reacción de Irán y el historial de capturas

IRGC

El incidente no es un episodio aislado. En lo que va de mes, el IRGC ya aseguró haber destruido un Saildrone Explorer y difundió imágenes del dron incendiado. En 2022, Estados Unidos acusó a Teherán de ‘robar’ varios de estos sistemas, trasladándolos a puerto para su estudio.

El dron sigue bajo control estadounidense, pero la batalla por las plataformas no tripuladas ya es una guerra paralela en el golfo Pérsico.

El historial de ingeniería inversa alimenta la desconfianza. Un dron furtivo RQ-170 capturado en 2011 sirvió de base para el Shahed 171 Simorgh y el Shahed Saeqeh. Ahora, la lucha por los sensores, los sistemas de navegación y los módulos de comunicaciones define la campaña militar en curso desde finales de febrero.

Equilibrio de Poder

Washington ha optado por una represalia táctica inmediata y selectiva, coherente con la doctrina de protección de activos no tripulados que el Pentágono consolidó tras el derribo del dron Global Hawk en 2019. Moscú contiene la respiración: no le interesa un nuevo frente en el Golfo que compita por la atención global. Bruselas, mientras tanto, maneja escenarios de contingencia energética sin decirlo en voz alta.

Para España, el riesgo es energético y logístico. Aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial transita por Ormuz. Cualquier perturbación prolongada dispararía los precios del crudo y, con ello, la factura energética española. Las bases de Rota y Morón no se verían arrastradas por este choque puntual, pero el el despliegue del Escudo Antimisiles en el flanco sur vincula de forma indirecta a la Armada española con la estabilidad del Golfo.

El precedente de 2011 es instructivo: Irán aprovechó un dron estadounidense capturado para acelerar sus programas autónomos. Ahora, cada Saildrone perdido es más que un activo es una puerta de acceso tecnológica. El riesgo a corto plazo no es la guerra abierta, sino la proliferación de incidentes grises: capturas, sabotajes, y desaparición de pescadores que se convierten en moneda de presión. Seguimos atentos a la próxima nota del CENTCOM y a la reunión del Consejo de Seguridad si Teherán formaliza su denuncia.

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