EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los pacientes en lista de espera quirúrgica del Hospital Ramón y Cajal y a sus familias, en el norte de Madrid, además de a los profesionales de los servicios quirúrgicos del centro.
- ¿Cuándo ocurre? Este jueves 24 de septiembre, a las 12:00, en la puerta principal del hospital.
- ¿Qué cambia hoy? La protesta exige una investigación sobre los cambios de prioridad denunciados y traslada el foco a los registros del centro, aunque no altera por sí misma quirófanos ni listas.
Una concentración vecinal exigirá este jueves explicaciones al Hospital Ramón y Cajal por las listas de espera quirúrgicas.
La Plataforma Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid ha convocado la protesta a las 12:00, en la puerta principal del Hospital Universitario Ramón y Cajal, situado en el distrito de Fuencarral-El Pardo. En el origen de la convocatoria está la difusión de informaciones sobre cambios de prioridad en el registro quirúrgico que habrían afectado a decenas de pacientes del área norte de Madrid.
Qué ha cambiado en la prioridad de 57 pacientes
Según estas informaciones, el cambio de nivel habría alcanzado a 57 pacientes en lista de espera quirúrgica. No es un ajuste menor: la prioridad decide quién entra antes en quirófano y, por tanto, quién espera más. La plataforma habla abiertamente de manipulación de registros y pide una investigación a fondo para depurar responsabilidades.
A eso se suma una segunda reclamación, la de protección para los profesionales sanitarios. La convocante sostiene que situaciones como esta deterioran la sanidad pública y colocan a los pacientes en una posición de riesgo, y advierte de que la sospecha acaba salpicando a quien solo cumple con su trabajo.
La respuesta del hospital: los jefes de servicio defienden la pauta clínica
Los jefes de los Servicios Quirúrgicos y del Servicio de Anestesiología del Ramón y Cajal firmaron un comunicado conjunto para lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. En el texto respaldan la buena praxis del centro y subrayan que la inclusión de pacientes en las listas y la asignación de prioridades se rigen exclusivamente por criterios clínicos e independientes.
El comunicado defiende la equidad asistencial como principio rector, pero no entra en el detalle que más interesa a los afectados: qué expedientes se movieron, con qué justificación y quién lo autorizó. Hasta el momento, ni la Consejería de Sanidad ni la dirección del hospital han hecho público ese desglose.
Un registro que se modifica sin justificación clínica deja de ser una lista de espera para convertirse en un reparto discrecional.
Por qué una prioridad quirúrgica no admite atajos
En la sanidad madrileña el registro de espera no es un documento administrativo más. De él depende el orden de entrada en quirófano y de él depende, también, la garantía de tiempo de respuesta quirúrgica fijada en 180 días, esa que permite al paciente reclamar y ser atendido en otro centro cuando el plazo se agota. Tocar el nivel de prioridad sin motivo clínico no cambia un número: cambia el derecho de una persona. Y en esta redacción no damos por bueno ningún cambio de prioridad que no llegue acompañado de un informe clínico detrás.
El caso no es una anécdota burocrática. Madrid arrastra años de debate sobre sus tiempos de espera y sobre la letra pequeña de cómo se contabilizan, y una acusación de manipulación golpea justo en el punto donde el sistema pide confianza ciega. En Cataluña, por comparar, los tiempos se publican desde hace años desglosados por hospital y patología; aquí el detalle llega más agregado y más tarde, lo que deja el relato en manos de quien denuncia.
Hay un tercer damnificado en esta historia. Los equipos quirúrgicos del Ramón y Cajal llevan meses con la sospecha instalada por encima de sus guardias, y son ellos quienes piden que se aclare todo lo antes posible. Nadie firma un cambio de prioridad sin dejar rastro. Queda la duda de si ese rastro existe, dónde está y por qué no se ha mostrado todavía.
La concentración será el jueves por la mañana y no alterará quirófanos, ni listas. Lo que sí puede mover es el calendario institucional: la Consejería publica sus datos de demanda quirúrgica con periodicidad trimestral y la Asamblea de Madrid tiene la puerta abierta a pedir documentación sobre este episodio. Ahí se sabrá si el asunto se queda en un comunicado de tranquilidad o si alguien explica, expediente a expediente, qué pasó con esos 57 pacientes. Dejémoslo, por ahora, en un ya veremos.
