Ada Colau carga contra el PSOE por Marruecos y rechaza la industria armamentística de Illa

La exalcaldesa de Barcelona cuestiona la política de Sánchez con Marruecos, rechaza el rearme impulsado por Illa y exige frenar las exportaciones de armas a Israel mientras aspira a convertir al Frente Amplio en clave del 29-N.

Esta semana Ada Colau ha aprovechado su intervención en el Foro Nueva Economía para marcar distancias con el PSOE, cuestionar la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez y presentar al Frente Amplio como una alternativa electoral capaz de condicionar la formación de un futuro Ejecutivo progresista. La exalcaldesa de Barcelona ha situado en el centro de su discurso la defensa de las pensiones, el rechazo al aumento del gasto militar y las críticas a la relación de España con Marruecos, especialmente por sus consecuencias sobre el Sáhara Occidental y la gestión de las fronteras.

En un acto en el que ha abordado buena parte de los asuntos que marcarán la campaña electoral del próximo 29 de noviembre, Colau también ha lanzado mensajes contra el Partido Popular y Vox, a los que ha situado en un mismo bloque político, y ha defendido que la izquierda alternativa debe conseguir un resultado suficiente para convertirse en una pieza imprescindible de cualquier mayoría de Gobierno. Su objetivo declarado es alcanzar el 10% de los votos y duplicar la representación parlamentaria que atribuye a las candidaturas que integran el Frente Amplio.

La intervención ha dejado, además, varios reproches dirigidos al Ejecutivo socialista. Aunque Colau no ha planteado una ruptura con el espacio progresista, sí ha cuestionado decisiones de Sánchez en materia migratoria, ha criticado la posición española respecto a Marruecos y ha reclamado que se interrumpa completamente el tráfico de material militar hacia Israel. También ha rechazado que Cataluña impulse una mayor producción de armamento, en una crítica directa al planteamiento del presidente de la Generalitat, Salvador Illa.

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Manifestantes sostienen carteles y banderas del Sahara Occidental frente al Congreso de los Diputados.
Manifestantes sostienen carteles y banderas del Sahara Occidental frente al Congreso de los Diputados. Foto: Agencias

Colau cuestiona la política de Sánchez con Marruecos y el Sáhara

Uno de los pasajes políticamente más significativos de su intervención ha llegado cuando le han preguntado por el futuro de la MINURSO y las posibilidades de garantizar el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. La exalcaldesa de Barcelona ha aprovechado la cuestión para marcar distancias con la política exterior del Gobierno y cuestionar el acercamiento de Sánchez a Rabat.

«Nuestro compromiso con el Sáhara y con las personas saharauis es total», ha asegurado Colau, que ha destacado también la presencia de Teshidi como segunda candidata de la lista por Madrid del Frente Amplio y representante de la posición de la formación sobre este conflicto.

Sin embargo, su respuesta ha ido más allá de una declaración de solidaridad con el pueblo saharaui. La dirigente ha señalado directamente la política desarrollada por el PSOE en sus relaciones con Marruecos. «Creemos que las relaciones del Partido Socialista con Marruecos en los últimos tiempos no han sido las mejores, no solo para la cuestión del Sáhara, sino también para la seguridad y la buena gestión de los flujos migratorios en España», ha afirmado.

Se trata de un reproche relevante porque introduce una crítica a la política marroquí del Ejecutivo en dos ámbitos especialmente sensibles para España: la posición sobre el Sáhara Occidental y el control de los movimientos migratorios. Colau considera que la estrategia seguida por Bruselas y los gobiernos europeos para trasladar la gestión de las fronteras a terceros países no está dando resultados.

«La estrategia europea de externalizar fronteras, la gestión de las fronteras con países que no respetan los derechos humanos, es claramente un fracaso y nos hace más vulnerables», ha sostenido. Su propuesta pasa por cambiar radicalmente esa política y revisar también la relación bilateral con Marruecos.

La declaración sitúa al Frente Amplio en una posición de discrepancia con uno de los principales pilares de la política exterior de Sánchez desde 2022. Colau no ha concretado qué medidas diplomáticas o económicas debería adoptar España frente a Rabat, pero sí ha dejado claro que considera necesario modificar el rumbo actual.

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Rechazo al rearme y crítica directa a Salvador Illa

La política de defensa ha sido otro de los terrenos en los que Colau ha querido diferenciar su proyecto del resto de las formaciones políticas. La dirigente ha defendido que España debe convertirse en un referente internacional de la paz y ha cuestionado que el incremento del gasto militar sea la respuesta adecuada a los conflictos internacionales.

«España debe seguir siendo y debe ser aún más lo que creo que quiere la mayoría de la población, no solo de España, sino del mundo entero, que es que nosotros seamos los líderes de la paz, no de la guerra», ha afirmado.

En su argumentación ha señalado a Donald Trump, Vladímir Putin y Benjamin Netanyahu como dirigentes que, a su juicio, están alimentando diferentes escenarios bélicos y poniendo en peligro la estabilidad internacional. Frente a esa situación, ha defendido una política exterior basada en promover la paz de manera activa, aunque sin desarrollar una propuesta concreta sobre cómo compatibilizar ese planteamiento con las necesidades de seguridad y defensa de España y sus compromisos internacionales.

Su rechazo al aumento de la inversión militar ha incluido un reproche directo a Salvador Illa. Colau ha criticado que el presidente de la Generalitat esté animando a empresas catalanas a diversificar su actividad para comenzar a fabricar armamento y material bélico.

«Creo que es un error mayúsculo», ha sentenciado. «!– /wp:paragraph –>

La exalcaldesa ha presentado así la industria militar como una alternativa incompatible con las prioridades presupuestarias que defiende su formación. «Sería inadmisible que se recorte de los servicios públicos para entrar en la escalada armamentística», ha añadido.

Colau también ha rechazado que el incremento de la producción de armas pueda convertirse en una estrategia de desarrollo industrial para Cataluña. Su planteamiento pasa por orientar los recursos públicos hacia las energías renovables, la investigación y los servicios públicos, en lugar de impulsar capacidades industriales vinculadas a la defensa.

Frente Amplio aspira al 10% para duplicar sus escaños

El principal objetivo electoral de Colau pasa por convertir al Frente Amplio en una fuerza determinante para la gobernabilidad después de las elecciones del 29 de noviembre. La dirigente ha reconocido que las primeras encuestas situaban a su candidatura en una posición complicada y apuntaban a una posible victoria amplia del bloque formado por PP y Vox.

Sin embargo, ha asegurado que la presentación de la candidatura unitaria, integrada por 15 formaciones políticas, ha generado una reacción positiva entre sus potenciales votantes. Según los datos que ha expuesto durante el foro, la intención de voto se situaría alrededor del 8%, sumando los acuerdos territoriales y la propuesta estatal.

El siguiente objetivo es alcanzar el 10%. «Si llegamos al 10% estaríamos multiplicando más del doble los escaños que podría sacar Frente Amplio, podríamos pasar de 10 a 22», ha explicado.

Colau considera que ese crecimiento permitiría arrebatar representación a Vox y garantizar que el PSOE no pueda gobernar en solitario. «El Partido Socialista, por buen resultado que pudiera hacer, no podrá gobernar en solitario este país», ha advertido.

La exalcaldesa ha defendido que existe un electorado de izquierdas que no se siente representado por los socialistas y que necesita una alternativa transformadora. En ese contexto, ha reivindicado la movilización social como el principal instrumento para combatir las previsiones demoscópicas.

Ha citado los resultados electorales de Brasil y Estados Unidos, así como la movilización estudiantil en Serbia, para sostener que las encuestas pueden cambiar cuando se produce una participación ciudadana intensa. También ha mencionado las movilizaciones en defensa de la educación y la sanidad públicas y las protestas contra los desahucios.

La unidad de las 15 formaciones ha sido otro de los argumentos centrales de su discurso. Preguntada por el fracaso de las negociaciones con Podemos, Colau ha asegurado que el Frente Amplio mantuvo hasta el último momento su voluntad de construir una candidatura conjunta.

«Hasta el último minuto tendimos la mano a todo el mundo. Hubo quien no se quiso sentar y quien no se quiere sentar no se le puede obligar», ha afirmado. También ha intentado rebajar la tensión personal con Irene Montero, con quien aseguró haberse encontrado y saludado cordialmente.

Pensiones mínimas al nivel del salario mínimo y críticas al PP y Vox

En el terreno económico, Colau ha situado la defensa de las pensiones como una de las principales líneas rojas de su proyecto político. Ha acusado al PP y a Vox de mantener planteamientos que, según su interpretación, ponen en riesgo el sistema público y ha advertido de que no aceptará una privatización de las prestaciones.

«Las pensiones no son negociables», ha proclamado. Su propuesta pasa por utilizar parte de los recursos obtenidos mediante una reforma fiscal para reforzar el sistema y elevar las prestaciones más bajas.

La medida más concreta que ha planteado es equiparar la pensión mínima con el salario mínimo interprofesional. «Pensión mínima igual a salario mínimo», ha resumido.

Para justificarla, ha puesto el foco en los pensionistas que perciben alrededor de 900 euros mensuales. Según las cifras que ha mencionado durante su intervención, dos millones de personas se encuentran en esa situación, con una mayoría de mujeres que han desarrollado su vida laboral en empleos precarios o peor remunerados y que, además, han asumido buena parte del trabajo de cuidados no remunerado.

«¿Quién de esta sala puede decir que podría vivir con 900 euros al mes?», ha preguntado a los asistentes. Colau ha defendido que estas mujeres han contribuido a sostener el país durante décadas y que sus pensiones deben reflejar ese esfuerzo.

También ha reclamado una mayor inclusión laboral de las personas con discapacidad y ha considerado que todavía existen importantes desigualdades en el acceso al empleo y a la prosperidad económica.

La candidata del Frente Amplio a la Presidencia del Gobierno, Ada Colau. Foto: Agencias
La candidata del Frente Amplio a la Presidencia del Gobierno, Ada Colau. Foto: Agencias

Gaza, tráfico de armas y una defensa de la ruptura con Israel

La política internacional ha completado una intervención en la que Colau ha vuelto a situar la causa palestina entre las prioridades de su discurso. La exalcaldesa ha recordado su participación en distintas flotillas para denunciar el bloqueo de Gaza y ha reclamado que España utilice todos los instrumentos a su alcance para aumentar la presión sobre Israel.

«No podemos mirar hacia otro lado», ha afirmado, antes de reclamar medidas para acabar con lo que considera complicidad europea con las actuaciones del Gobierno israelí.

Su exigencia más concreta ha sido la interrupción total del tráfico de armas hacia Israel. «Todavía por los puertos de nuestro país está llegando material bélico a Israel. Eso se debe interrumpir completamente», ha asegurado.

La dirigente también ha reclamado revertir los acuerdos comerciales con Israel y ha defendido que España debe ir más allá de las declaraciones políticas.

En otro momento del encuentro, Colau ha reivindicado la gestión de los gobiernos en los que han participado las formaciones que impulsan el Frente Amplio y ha asegurado que cuentan con «cero casos de corrupción». Ha reclamado tolerancia cero tanto con quienes se apropian ilícitamente de dinero público como con los empresarios que actúan como corruptores para conseguir contratos o beneficios de las administraciones.

Con este conjunto de mensajes, la exalcaldesa ha dibujado el perfil de una candidatura que pretende competir por el voto situado a la izquierda del PSOE, pero que también busca marcar diferencias con algunas de las decisiones del Gobierno de Sánchez. El reproche sobre Marruecos, el rechazo al impulso de la industria armamentística de Illa y la exigencia de suspender el tráfico de armas hacia Israel muestran hasta dónde quiere llevar esa diferenciación. La incógnita es si el Frente Amplio conseguirá transformar ese discurso en el 10% de apoyo electoral que Colau considera necesario para convertirse en un actor decisivo tras el 29 de noviembre.