Torres culpa a PP y Vox de la crisis de Ceuta y el Gobierno habilita un campamento para 700 menores

El ministro de Política Territorial exige a Feijóo y Abascal que acojan menores en sus comunidades mientras Interior abre un nuevo dispositivo en Cuesta Caballería. PP y Vox secundan la manifestación del sábado, que pide elecciones antes del 15 de noviembre.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El ministro de Política Territorial y mando único, Ángel Víctor Torres, ha culpado al PP y a Vox de la saturación de las plazas de acogida en Ceuta después de que ambos partidos confirmaran su apoyo a la manifestación del sábado. Interior habilita un nuevo campamento en la zona de Cuesta Caballería con capacidad para entre 500 y 700 personas.
  • ¿Quién está detrás? Ángel Víctor Torres, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, frente al secretario general del PP, Miguel Tellado, y al respaldo anunciado antes por Vox.
  • ¿Qué impacto tiene? Torres cifra en 6.000 los adultos ya alojados y en 2.000 los menores en dispositivos de acogida. Aún quedan alrededor de un millar de menores en las calles de la ciudad autónoma, según el propio ministro.

El Gobierno redobla su respuesta a la crisis de Ceuta: nuevo campamento de acogida y acusación directa al PP y a Vox. El ministro de Política Territorial y mando único, Ángel Víctor Torres, ha responsabilizado a las dos formaciones de la derecha de la saturación que arrastra la ciudad autónoma de Ceuta y ha reclamado a Alberto Núñez Feijóo y a Santiago Abascal que asuman su parte en la gestión migratoria.

Qué ha anunciado Torres tras el Consejo de Ministros

Torres compareció este miércoles en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros con un mensaje nítido y un destinatario claro. El Ministerio del Interior ha empezado a habilitar un nuevo campamento de acogida en la zona de Cuesta Caballería, un dispositivo con capacidad para entre 500 y 700 personas, según detalló el propio departamento. La medida se suma a las habilitaciones que el Ejecutivo viene ejecutando desde hace semanas para descongestionar los recursos de la ciudad.

El ministro puso cifras sobre la mesa. Hay 6.000 adultos ya alojados en alguno de los dispositivos y 2.000 menores en la misma situación. Quedan alrededor de un millar de menores que aún pernoctan en las calles, una realidad que Torres atribuyó sin rodeos a la negativa del PP a facilitar el traslado a otras comunidades autónomas. ‘Seguiremos esta semana y la próxima con más habilitaciones de espacios’, ha asegurado el ministro, que ha comprometido los dispositivos precisos ‘para que ninguna persona esté pernoctando en las playas de Ceuta’.

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El argumento de Ferraz y de Moncloa es una pregunta directa a la oposición. ‘¿De verdad quieren ayudar a Ceuta? Pues que en sus Comunidades Autónomas acojan a algunos de los 3.000 menores que siguen hoy en la ciudad autónoma’, ha planteado Torres. La frase condensa la estrategia del Ejecutivo en esta crisis: desplazar el foco desde la gestión del Gobierno hacia la responsabilidad de quienes presiden las comunidades gobernadas por el PP.

El reproche tiene un destinatario concreto y una fórmula que el ministro repitió en varias ocasiones. ‘Si hoy quedan mil menores en las calles de Ceuta es porque así lo quiere el PP’, ha subrayado antes de apelar a la lealtad institucional. Acto seguido dejó una advertencia sobre el desgaste acumulado: ‘A veces uno se cansa de tanto ataque mientras nos volcamos en buscar soluciones’. La lectura socialista es que la oposición ha convertido la emergencia humanitaria en un ariete electoral. Sin matices.

El Ejecutivo traslada el debate desde la gestión de la emergencia hacia la negativa de las comunidades del PP a repartir esfuerzos.

La manifestación del sábado y el pulso por las plazas de acogida

manifestación Ceuta sábado

El anuncio de Torres llega a tres días de la concentración convocada para este sábado, 26 de septiembre. El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha confirmado oficialmente que su partido la secunda. Vox lo había hecho antes. La convocatoria, impulsada por la asociación Sociedad Civil Española y promovida por expolíticos como Marcos de Quinto, reclama ‘que se devuelva la dignidad y la palabra a los españoles’ y exige la publicación de la convocatoria de elecciones generales antes del 15 de noviembre.

Los organizadores describen la cita como ‘un ultimátum del pueblo soberano a la actual coalición de gobierno’. El texto de la plataforma sitúa la protesta ‘en defensa de la unidad e integridad territorial de España’, cuestiona que el censo electoral sea ‘real’ y reclama respaldo para jueces, fiscales, Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y funcionarios públicos. La misma convocatoria ha habilitado una tienda en línea para vender banderas y pancartas.

Frente a ese escenario, el Gobierno mantiene su hoja de ruta. Torres ha insistido en que el Ejecutivo seguirá habilitando espacios y agilizando los dispositivos de acogida, además de trabajar por acortar los tiempos de expulsión cuando la ley lo permita. No hay voluntad de entrar al trapo de la convocatoria, pero sí de fijar una posición: la solidaridad territorial como criterio y la lealtad institucional como método.

La crisis de Ceuta se ha convertido en un pulso de desgaste. Cosas que pasan cuando la política migratoria se juega a varias bandas.

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El Eje del Poder Socialista

El movimiento de Torres encaja en una línea que Ferraz viene sosteniendo desde el inicio de la legislatura: responder a los ataques de la oposición con datos y con gestión, no con aspavientos. La dirección federal entiende que el PP ha situado la inmigración en el centro de su estrategia y que la respuesta socialista debe ser doble. Por un lado, exhibir capacidad de respuesta institucional, como el nuevo campamento de Cuesta Caballería. Por otro, trasladar a las comunidades del PP la exigencia de corresponsabilidad en la acogida de menores.

La negativa de las comunidades gobernadas por el PP a aceptar traslados reproduce un patrón conocido. Ya ocurrió con los menores llegados a Canarias durante los peores momentos de la crisis de los cayucos y con los dispositivos habilitados en Melilla. El precedente importa: en 2024, la reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería, que establecía un reparto obligatorio de menores entre territorios, decayó en el Congreso por la falta de apoyo del PP y de Junts. El problema de fondo sigue sin resolverse y cada nueva saturación lo devuelve al primer plano.

El aterrizaje territorial es desigual. Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana, gobernadas por el PP, rechazan los traslados, mientras Cataluña, Castilla-La Mancha, Asturias y Navarra, con gobiernos socialistas, han aceptado cupos en distintos momentos. Esa asimetría es la que Moncloa quiere que el votante tenga presente: no es una cuestión de capacidad, sino de voluntad política. Los barones socialistas han respaldado el marco de solidaridad sin fisuras públicas.

El riesgo inmediato es de calendario. La concentración del sábado busca capitalizar el descontento y fijar un relato de emergencia nacional. La respuesta del Ejecutivo pasa por que los hechos manden: plazas habilitadas, menores atendidos, dispositivos en marcha. Si el campamento de Cuesta Caballería y las siguientes habilitaciones funcionan, el Gobierno tendrá argumentos sólidos para desactivar la narrativa del caos. Si no, la presión volverá sobre Moncloa justo cuando arrancan los meses previos al próximo ciclo electoral.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Solidaridad territorial y gestión frente al ruido: quien rechaza acoger menores no puede exigir soluciones a quien sí los acoge.
  • Protagonista: Ángel Víctor Torres (ministro de Política Territorial y mando único).
  • Próximo hito: Manifestación convocada para el sábado 26 de septiembre y despliegue del campamento de Cuesta Caballería en los próximos días.