Kicillof desayuna con Sánchez en Nueva York para estrechar la relación España-Argentina

El gobernador bonaerense comparte mantel con el jefe del Ejecutivo español en plena Asamblea General de la ONU, minutos antes del discurso de Javier Milei. La cita llega con la relación bilateral aún sin recomponer del todo.

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha desayunado en Nueva York con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Ocurrió en Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde de la ciudad, con la Asamblea General de la ONU como telón de fondo.

No fue una bilateral al uso, sino un desayuno con varias delegaciones. Sentados a la misma mesa estaban también el alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley. La cita arrancó a las 8.30 de la mañana, hora de Manhattan, según el relato de LA NACION.

Y ahí, entre tostadas y café, Kicillof soltó su discurso. Negó el «milagro económico» argentino y habló de «una verdadera catástrofe», con empresas que cierran, empleos que se pierden y salarios que caen. Lo dijo minutos antes de que Javier Milei subiera al estrado de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

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Lo que se dijo en la mesa de Gracie Mansion

El mensaje del gobernador bonaerense tenía destinatarios claros. «La Argentina tiene muchas oportunidades en este nuevo contexto, pero Milei las está desperdiciando», sostuvo, antes de describir un plan de subordinación a las grandes potencias. Es su manera de colocarse como alternativa de construcción nacional de cara a 2027.

Conviene recordar el peso de quien se sienta a esa mesa. Kicillof gobierna la provincia más grande y poblada de Argentina y la más expuesta en los mercados internacionales, con una deuda que arrastra desde la reestructuración de 2020. Su gira neoyorquina no era turística: un día antes se reunió con bonistas e inversores para lanzarles un mensaje de tranquilidad.

Por qué España mira con lupa el pulso argentino

España no es un espectador neutral en Argentina. Bancos, energéticas y aseguradoras españolas figuran entre los mayores inversores extranjeros del país, con filiales que suman décadas de actividad. Cualquier giro político en Buenos Aires acaba traduciéndose en licencias, tarifas, dividendos repatriados o riesgo país.

La relación institucional viene de lejos y no siempre ha sido fluida. En 2024, una crisis diplomática llevó a España a retirar a su embajador en Buenos Aires después de las declaraciones de Milei en un acto de Vox en Madrid. Desde entonces, la relación se ha ido desactivando sin volver a la normalidad plena.

Hay otra capa en esa fotografía. A Bruselas le interesa la estabilidad de un socio con el que negocia desde hace dos décadas, y España utiliza su peso en las instituciones europeas para no perder posiciones en América Latina frente a Estados Unidos o China.

La deuda de la provincia de Buenos Aires asciende a 12.112 millones de dólares, de los que 7.500 se colocaron entre tenedores internacionales de bonos.

Que el jefe del Ejecutivo español comparta mantel con el principal rostro de la oposición peronista mientras el presidente argentino pronuncia su discurso ante la ONU es, como mínimo, una señal. Madrid cultiva relaciones con gobiernos y con territorios, no solo con quien ocupa la Casa Rosada, y la provincia de Buenos Aires concentra buena parte del tejido industrial argentino.

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Axel Kicillof

El precedente que conviene recordar: YPF y el propio Kicillof

Retrocedamos a abril de 2012. Kicillof, entonces viceministro de Economía, fue la cara visible de la intervención de YPF después de que Argentina expropiara el 51% de la petrolera a Repsol. Aquella decisión congeló durante años la relación económica con España y solo se cerró con una compensación pactada tiempo después.

No se trata de juzgar a nadie por lo que hizo hace catorce años. Se trata de entender el riesgo que cualquier inversor español sigue asociando a la política argentina: contratos que se rompen, reglas que cambian y ciclos que dan la vuelta cada pocos años. Javier Timerman lo resumió con crudeza al hablar de los bonistas: «Si es un péndulo, es catastrófico para los activos argentinos».

Para España el interés es doble. Económico, porque las filiales españolas necesitan previsibilidad para invertir y repatriar beneficios. Y diplomático, porque Madrid aspira a ejercer de puente entre Europa y América Latina, un papel que se sostiene mucho mejor con estabilidad que con sobresaltos.

Los próximos meses dirán si el desayuno de Gracie Mansion queda en anécdota de protocolo o se convierte en un canal estable. La agenda neoyorquina de Kicillof incluye una intervención en la Universidad de Columbia sobre el nuevo orden global, y el calendario electoral argentino hacia 2027 ya marca el paso de todos los actores. España seguirá mirando el Atlántico con interés y con memoria.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, desayunó en Nueva York con Pedro Sánchez, el alcalde Mamdani y otras delegaciones en el marco de la Asamblea General de la ONU.
  • Datos importantes: La cita se celebró en Gracie Mansion a las 8.30 hora local. La provincia de Buenos Aires acumula una deuda de 12.112 millones de dólares, de los que 7.500 corresponden a bonos en manos de inversores internacionales.
  • Resumen: España mantiene un interés directo en Argentina por sus inversiones y su papel diplomático, y cada gesto con la oposición argentina se lee como una señal de futuro.