Hay un negocio dentro de Iberia que casi nadie conoce: su mantenimiento aeronáutico, con más de 2.000 motores revisados en una década. Mientras el pasajero espera en la puerta de embarque, a pocos metros, unos talleres desmontan motores pieza a pieza hasta devolverlos a su estado original de fábrica. Es la unidad que la aerolínea puso en marcha en 1975 y que hoy sostiene una parte silenciosa del peso industrial de España.
El ‘hospital de aviones’ que Iberia opera desde 1975
‘Iberia Mantenimiento’ es el nombre de esa división: reparación y revisión de aviones, motores y componentes. A su taller llegan cerca de 200 motores al año y, en un mismo día, pueden convivir allí trabajos de unas 30 aerolíneas distintas. Así lo recoge el reportaje que La República publicó sobre las instalaciones. La compañía no desvela cuánto invierte en esta operación.
Javier Sierra Arévalo, manager de producción del taller de motores, resume la lógica del negocio: un motor puede tener una vida útil prácticamente infinita si se restauran sus condiciones de operación con mantenimiento, reparación y cambio de piezas. Tras un mantenimiento pesado, y si todos los controles salen bien, puede operar hasta doce años ininterrumpidos. En esta área trabajan cerca de 800 personas.
Lo que este taller aporta a la industria aeronáutica española
Entre Madrid y Barcelona, los dos centros de mantenimiento en base de la compañía, se realizan entre 160 y 180 revisiones de aeronaves al año. Cada dos años, un avión debe pasar por una instalación aprobada para cumplir el plan que fija el fabricante: qué inspecciones se hacen, en qué zonas, a qué componentes y con qué frecuencia. Lo detalla Alberto García Barrio, responsable de Ingeniería, Cadena de Suministro y Utillaje en Mantenimiento en Base.

El negocio de los componentes completa la foto. Joaquín Maero, responsable de Customer Service de Iberia Mantenimiento, cifra entre 11.000 y 12.000 ruedas reparadas cada año, con una vida útil que ronda los 200 o 250 ciclos, es decir, aterrizajes. Todo ese trabajo se ejecuta bajo la certificación que exigen la Agencia Estatal de Seguridad Aérea y el regulador europeo, el marco que convierte a España en destino homologado para reparar flotas de terceros.
Más de 2.000 motores en una década y unas 30 aerolíneas diarias: el mantenimiento es la cara menos visible del peso industrial de Iberia.
Hay un detalle que explica la dimensión del negocio: por esos hangares pasan flotas que no son de Iberia. El taller trabaja para aerolíneas de terceros, lo que convierte cada contrato en una venta de servicios al exterior y en una prueba de confianza en el sistema industrial español. Sin esa cartera ajena, las cifras anuales de revisión no se sostendrían.
Y aquí está el interés real para el país: cada motor que entra en esos talleres es exportación de servicios, empleo cualificado y capacidad industrial propia. Iberia, que cumplirá su centenario en 2027, compite con esta división en el mismo mercado europeo de mantenimiento pesado que los grandes grupos del continente, un negocio de calendarios ajustados y clientes que cambian cada temporada.
Por qué el mantenimiento pesado se ha vuelto un negocio estratégico
Conviene recordar de dónde viene esto. España lleva décadas colocando piezas en la cadena aeronáutica europea: lo hace con plantas industriales de Airbus en el país y lo hace, desde 1975, con el mantenimiento de motores y células de Iberia. El patrón se repite en el continente: en Fráncfort o Ámsterdam, otras grandes aerolíneas europeas descubrieron hace años que revisar aviones ajenos era una forma estable de llenar sus hangares.
El procedimiento tampoco admite atajos. El mantenimiento planificado, el que fija el fabricante, retira piezas de vida limitada sin mirar su estado, y el no planificado responde a incidencias surgidas en plena operación. Todo termina en un banco de pruebas que simula el funcionamiento real del motor dentro del avión, el último examen antes de volver al ala.
La diferencia, hoy, es el volumen. Los 200 motores que pasan cada año por los talleres españoles dibujan una capacidad que muy pocos operadores del sur de Europa pueden igualar, y que se apoya en un activo poco visible: el conocimiento técnico acumulado de casi 800 especialistas. Queda por ver cómo evoluciona esa carga de trabajo. El centenario de la aerolínea, en 2027, llega con un mercado europeo del mantenimiento que trabaja con agendas apretadas y con compañías dispuestas a subcontratar todo lo que no sea volar. En ese escenario, la historia de Iberia y su taller se cruzan otra vez: una división nacida como servicio interno se ha convertido en una de las cartas industriales de España.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Iberia Mantenimiento, la división creada en 1975, acumula más de 2.000 motores revisados en diez años y atiende a unas 30 aerolíneas distintas en un mismo día.
- Datos importantes: Unos 200 motores al año, entre 160 y 180 revisiones de aeronaves y cerca de 800 empleados en el taller de motores. La compañía no desvela su inversión.
- Resumen: El mantenimiento pesado se consolida como actividad industrial española de valor añadido, con exportación de servicios y empleo cualificado en Madrid y Barcelona.
