La crisis de vivienda en Galicia estalla en O Obradoiro: decenas de personas acampan contra el decreto que vota el Congreso.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Decenas de personas han comenzado una acampada indefinida en la Praza do Obradoiro de Santiago de Compostela para exigir una vivienda digna.
- ¿Quién está detrás? El Sindicato Vivenda de Compostela, que acusa a la Xunta de Galicia y al Gobierno central de no hacer nada frente al rentismo.
- ¿Qué impacto tiene? El Congreso vota este viernes un decreto de vivienda que los manifestantes consideran insuficiente, mientras en Vigo se alquilan minipisos de 35 m² por 1.100 euros.
Una acampada indefinida en el corazón de Santiago
La decisión se tomó poco después de la medianoche. Los primeros jóvenes se instalaron en la plaza más emblemática de Santiago de Compostela, frente a la catedral, y avisaron de que no piensan moverse. La convocatoria partió del Sindicato Vivenda de Compostela, una plataforma que reclama la vivienda como derecho y no como mercancía. Esperan que a lo largo de la jornada se sumen más personas.
Los manifestantes apuntan en dos direcciones. Por un lado, a la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago; por otro, al Ejecutivo central. A su juicio, ninguno de los dos hace lo suficiente contra el rentismo y la especulación inmobiliaria. Hablan de hartazgo, y su mensaje replica el de las acampadas de Madrid y Barcelona, activas desde hace días.
El detonante inmediato es el decreto de vivienda que el Congreso de los Diputados debate y vota este viernes. Para los acampados es insuficiente. Y sobre la mesa late un episodio anterior: el desahucio de Maricarmen, que dio fuerza al movimiento y que la plataforma cita como ejemplo de lo que quieren evitar.
A la protesta se suma un dato que retrata el mercado. En Vigo proliferan minipisos de 35 metros cuadrados que se alquilan por 1.100 euros al mes. El mayor municipio de Galicia, motor industrial de la ría y sede de Stellantis, convive con una oferta residencial cada vez más estrecha y más cara.
O Obradoiro se convierte en el termómetro de una crisis que ya no distingue entre la capital y la periferia.
Una crisis que se mide en metros cuadrados
La acampada presiona a todas las administraciones. El PPdeG, el Partido Popular de Galicia que gobierna la comunidad con mayorías absolutas desde 2009, tiene las competencias clave en suelo y vivienda protegida. El PSdeG, la federación gallega del PSOE, y el BNG, el Bloque Nacionalista Galego, se reparten la oposición en el Parlamento de Galicia, la cámara autonómica de 75 deputados. Los manifestantes no hacen distingos: acusan por igual a la administración autonómica y al Gobierno central.
El desenlace se juega en Madrid. El decreto que llega al Congreso este viernes marcará el marco de la política de vivienda para los próximos meses, y Galicia será una de las comunidades que mejor retrate su alcance. La comunidad combina dos realidades a primera vista contradictorias: una tradición de propiedad arraigada, y una presión de alquiler que se dispara en los núcleos urbanos. Ese cruce es el que ha llevado a decenas de personas a dormir a la intemperie frente a la catedral.

El Laboratorio Gallego
El PPdeG lleva quince años gobernando Galicia con mayoría absoluta, y ese ciclo convierte a la comunidad en un banco de pruebas de políticas que después se discuten en toda España. La vivienda ha dejado de ser un asunto local para instalarse en la agenda nacional, y lo que ocurra en Santiago no tardará en leerse en clave estatal. El BNG, primera fuerza de la oposición, y el PSdeG tienen en este terreno una oportunidad para erosionar al gobierno autonómico, mientras la Xunta defiende su gestión en suelo y vivienda protegida.
La conexión con Madrid es directa. El decreto de vivienda que el Congreso vota este viernes enfrenta al Gobierno de Pedro Sánchez con un PP que gobierna la Xunta y que aspira a trasladar su modelo autonómico al conjunto del país. Alberto Núñez Feijóo ha hecho de Galicia su escaparate de gestión, y la presión social que ahora llega a O Obradoiro obliga a su partido a moverse también en el debate estatal. Nadie quiere quedar retratado como el que mira hacia otro lado.
La proyección es incierta. La acampada se declara indefinida y el Sindicato Vivenda de Compostela ha convocado una rueda de prensa para ampliar su hoja de ruta. Si el decreto sale adelante este viernes sin cambios, la protesta puede enquistarse; si el Congreso introduce modificaciones, el movimiento tendrá un argumento para seguir empujando. En cualquier caso, Galicia vuelve a colocarse por delante de un debate que pronto será de todos.
Ficha del Caso
- El caso: Decenas de personas acampan de forma indefinida en O Obradoiro contra la especulación inmobiliaria, mientras en Vigo la oferta de minipisos tensa el mercado del alquiler.
- Datos importantes: Minipisos de 35 m² a 1.100 euros al mes en Vigo; decreto de vivienda en el Congreso; acampadas simultáneas en Madrid y Barcelona.
- Resumen: La vivienda se convierte en el eje del pulso entre administraciones en Galicia y anticipa el debate nacional que el Congreso aborda este viernes.
