Renfe amplía un 19,6% las plazas del Avant Lleida-Barcelona desde enero tras las quejas por el recorte

La compañía pasa de 2.856 a 3.384 plazas diarias en los ocho servicios y refuerza el tren de las 7.05 desde Lleida. Llega tras el recorte de septiembre, que dejó hasta 400 plazas menos al día.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los usuarios de los ocho servicios Avant entre Lleida Pirineus y Barcelona-Sants, con parada en Camp de Tarragona.
  • ¿Cuándo? La ampliación llega la primera semana de enero de 2027. Desde el 9 de noviembre de 2026 se forma al personal de conducción con una unidad de la serie 121.
  • ¿Qué cambia? 528 plazas diarias más: la oferta pasa de 2.856 a 3.384. El tren de las 7.05 desde Lleida Pirineus, con llegada a Sants a las 8.11, es el que más se beneficia.

Renfe ampliará un 19,6% las plazas del Avant Lleida-Barcelona desde la primera semana de enero de 2027. La compañía sumará 528 plazas diarias con trenes de la serie 121 y llevará los ocho servicios de las 2.856 actuales a 3.384.

Cuántas plazas se ganan y en qué trenes se notará

El refuerzo se reparte entre las ocho circulaciones, pero hay una que concentra la mejora: el tren que sale de Lleida Pirineus a las 7.05, para en Camp de Tarragona a las 7.33 y llega a Barcelona-Sants a las 8.11. Es la franja de entrada a la oficina y a la universidad, y por eso la compañía la señala como prioritaria.

La comparación que maneja Renfe es doble. Frente a las 2.856 plazas de hoy, el salto es de 528 plazas diarias. Frente a las 3.276 que ofrecían los trenes de la serie 106 antes del verano, el resultado es de 108 plazas más, un 3,3% neto. No solo se recupera lo perdido: se sale por encima del punto de partida.

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El calendario tiene dos hitos. El 9 de noviembre arranca la formación del personal de conducción, con una unidad de la serie 121 integrada en uno de los ciclos de prestación del servicio. La entrada comercial está prevista para la primera semana de enero, según la compañía.

El recorte de septiembre que lo desencadenó

A mediados de septiembre, Renfe sustituyó los trenes de la serie 106, de Talgo, y el cambio se tradujo en hasta 400 plazas menos al día. La solución de emergencia fue echar mano de unidades de la serie 120 en doble composición, una fórmula que mantenía el servicio en pie pero dejaba los trenes justos de capacidad.

Esta misma semana, el Fòrum Secore, que agrupa sindicatos y plataformas de usuarios, denunció públicamente el recorte. Sus exigencias eran tres: garantizar la doble composición para minimizar el impacto, informar con antelación suficiente para poder reservar y que Adif acometa obras en la línea para eliminar las vibraciones y asegurar la calidad del trayecto.

Un tren que pierde 400 plazas sin aviso no es un problema técnico: es un problema de confianza con el viajero que renueva su abono cada mes.

En esta redacción seguimos el corredor desde hace meses y el patrón se repite: la incidencia se comunica como un cambio de material, no como una reducción de oferta. El viajero lo descubre al intentar comprar el billete. Primero la queja, después la rectificación.

Las fisuras en los bogies que marcan todo el calendario

El origen está en los bogies de la parte inferior de los trenes de la serie 106, los chasis donde se apoyan las ruedas, los ejes y la suspensión. Renfe detectó fisuras el año pasado y desde entonces ha ido reorganizando ese material. A comienzos de septiembre retiró ‘preventivamente’ dos unidades más que presentaban indicios de fisuras en fase inicial.

La lectura que hacemos es que la ampliación de enero no nace de un plan de crecimiento, sino de una reparación de emergencia con material ya rodado. La consecuencia práctica es incómoda: la mejora queda condicionada a que no aparezcan nuevas fisuras en la serie 106, porque cada unidad retirada vuelve a tensar la doble composición y a estrechar el margen de plazas disponibles.

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El Avant Lleida-Barcelona estructura la jornada de quien vive en el Segrià o en el Pla d’Urgell y trabaja en el área metropolitana, y también la de los viajeros que enlazan en Camp de Tarragona. En un corredor así, 108 asientos de diferencia no son un matiz estadístico. A eso se suma que el servicio funciona con plaza reservada: sin información anticipada, el usuario no puede ni reorganizar su semana.

El esquema se ha repetido otras veces en la red catalana: incidencia técnica, sustitución de material, reducción silenciosa de capacidad, y rectificación cuando las plataformas de usuarios levantan la voz. Lo que cambia ahora es la escala del anuncio, con cerca de un 20% más de oferta sobre el papel y un compromiso explícito de reforzar las circulaciones con más demanda.

El próximo hito es el 9 de noviembre, con la primera unidad de la serie 121 en un ciclo real. La prueba de fuego llegará la primera semana de enero de 2027, cuando esos trenes empiecen a circular con viajeros. Si la oferta se consolida en 3.384 plazas, el usuario del Avant habrá ganado 108 asientos al día respecto a antes del verano. Si aparecen nuevas fisuras, volveremos al punto de partida y a la doble composición como parche.