EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El exmagistrado Luis Sáenz de Tejada declara este miércoles a las 10.30 horas en la Audiencia Nacional como investigado ante el juez Santiago Pedraz, que instruye el ‘caso Leire Díez’.
- ¿Quién está detrás? La imputación parte de la jueza de Badajoz Beatriz Biedma, que investigó a David Sánchez y declaró como perjudicada; la Guardia Civil sitúa al exjuez en la presunta trama que atribuye a Santos Cerdán y Leire Díez.
- ¿Qué impacto tiene? La causa examina por primera vez presuntos ataques a una instructora; en Ferraz se mantiene la línea de respeto a la Justicia y se subraya que ningún órgano del partido está imputado.
El exmagistrado Sáenz de Tejada comparece este miércoles en la Audiencia Nacional como investigado ante el juez Pedraz por el ‘caso Leire Díez’, la pieza que examina los presuntos ataques a la jueza que investigó a David Sánchez.
La cita es a las 10.30 horas. Llega después de que la titular del juzgado de Badajoz, Beatriz Biedma, solicitara su imputación tras declarar como perjudicada: dijo sentirse perseguida, y angustiada por el supuesto acoso del exmagistrado. Su defensa calificó esa testifical como ‘nuclear’ para esclarecer el rol del exjuez, sus contactos y su encaje en la presunta organización.
Qué se le atribuye al exjuez y por qué la causa nació en Badajoz
Pedraz lo cita como presunto autor de organización criminal, calumnias y delitos contra la integridad moral. El punto de partida que maneja la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil es un contacto de agosto de 2024 entre los empresarios Joaquín Parra y Javier Pérez Dolset, en el que el segundo preguntó al primero si disponía de ‘algún contacto en Badajoz’. De aquella conversación, según el informe policial, saldría el nombre de Sáenz de Tejada.
Semanas después se creó un grupo de WhatsApp bautizado como ‘Vacaciones y viajes’ del que formaban parte Dolset, Leire Díez, Parra y el propio exmagistrado. Para los investigadores fue ‘la principal vía de comunicación‘ de esta línea de actuación. La UCO sostiene que la trama pretendía desbaratar causas que afectaban al PSOE y al Gobierno, con el exdirigente socialista Santos Cerdán como presunto responsable principal y la exmilitante Leire Díez en la coordinación.
El informe incorpora además la testifical de una mujer identificada como Cintia Rocho, supuestamente vinculada a un grupo dedicado al narcotráfico en Badajoz, que aseguró que Sáenz de Tejada le comentó que Beatriz Biedma era un ‘grano en el culo’ y que ‘había que eliminarla’. El exjuez lo niega de forma tajante y sostiene que la imputación se construyó sin comprobación alguna.
Una causa sobre presuntos ataques a una jueza pesa hoy más en el relato político que en el expediente, donde todo está todavía por probar.
El viernes, Villalobos y dos cargos de Presidencia

El calendario de Pedraz no se detiene el miércoles. El viernes 30 de octubre está citado Nervis Villalobos, ex alto cargo del Gobierno de Hugo Chávez imputado en la causa, que deberá aportar la documentación original de su expediente de nacionalidad por la Ley de Memoria Democrática: certificados de nacimiento y pasaporte de su abuela española. Ese mismo día declararán como testigos dos cargos del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes vinculados a la concesión de esa nacionalidad.
La defensa del exmagistrado ha respondido por escrito. Sáenz de Tejada acusa a la UCO de mentir y de haberle practicado una ‘imputación falsa de hechos sin investigación alguna’; niega ‘rotundamente’ haber contactado con Rocho y sostiene que los agentes habrían incurrido en falsedad en documento público, en concurso con calumnias e injurias. El pulso, por tanto, no es solo político: es técnico, sobre la fiabilidad de los informes que sostienen la pieza.
El Eje del Poder Socialista
En Ferraz la lectura es de contención, no de trinchera. La dirección federal sostiene desde que se abrió el procedimiento que el partido no figura como persona jurídica investigada y que la respuesta a cada diligencia se da en los tribunales, no en los medios. Es el mismo guion que el socialismo aplicó en episodios anteriores: del caso Filesa de los años noventa a las causas que salpicaron a cargos territoriales en la pasada década. Separar la conducta individual de la institución y dejar que el procedimiento siga su curso. La presunción de inocencia no es un adorno retórico cuando el caso está en instrucción.
El reto es de gestión política. La causa nació en Badajoz y no en Madrid, y ese detalle ayuda a entender su recorrido: lo que empezó como una investigación sobre el hermano del presidente ha derivado en una pieza distinta, sobre presuntos ataques a una instructora, con un exmagistrado en el banquillo de los investigados. Los presidentes autonómicos socialistas —García-Page, Barbón, Chivite, Illa— mantienen el perfil institucional habitual en este tipo de diligencias, sin abrir flanco público contra la dirección federal. La cohesión, por ahora, aguanta.
El riesgo inmediato es doble. Primero, que un asunto técnico se traslade al terreno del relato y cada comparecencia se convierta en un juicio anticipado. Segundo, que la instrucción se amplíe con nuevas diligencias y el foco vuelva al Ejecutivo en pleno ciclo parlamentario. Ferraz insiste en que la agenda social —vivienda, salario mínimo, dependencia— no se detiene por una causa judicial, y en que ninguna de estas piezas ha alterado todavía una votación en el Congreso. Ese es el terreno donde el PSOE se juega su crédito: el de los resultados, no el de los titulares.
Queda la incertidumbre genuina sobre el resultado de la instrucción, que ningún dirigente socialista se atreve a anticipar. El miércoles, a las 10.30 horas, Sáenz de Tejada se sentará frente a Pedraz. El viernes volverá a moverse el expediente con Villalobos y los dos cargos de Presidencia. Mientras, el partido seguirá haciendo lo único que puede hacer con el foco en la Audiencia Nacional: gobernar y esperar.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Respeto a la Justicia y separación entre conductas individuales y la institución: ningún órgano del PSOE está imputado.
- Protagonista: Santiago Pedraz (juez instructor de la Audiencia Nacional) y, en el plano político, la dirección federal de Ferraz.
- Próximo hito: Declaración de Nervis Villalobos y de dos cargos del Ministerio de la Presidencia el viernes 30 de octubre.
