Investigan al clan de los Mindolo por presuntas peleas de indigentes en Granada con un fallecido

El hombre, de 43 años, murió el 12 de septiembre tras una pelea retransmitida en streaming en la plaza Rey Badis. La operación Gant se saldó con cinco detenidos, entre ellos el presunto árbitro del clan.

La Policía Nacional investiga al clan de los Mindolo por organizar peleas entre indigentes en el polígono Almanjáyar de Granada. Una de ellas terminó con la muerte de un hombre de 43 años el sábado 12 de septiembre, según el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional en Granada, que ha dirigido la operación Gant.

Cómo se produjo la pelea que acabó con un fallecido

La pelea comenzó pasadas las 21:00 de la noche en la plaza Rey Badis, una explanada asfaltada rodeada de aparcamientos en la zona norte de Granada. Dos hombres se enfrentaron a puñetazo limpio con guantes de boxeo profesionales. Cuatro miembros del clan rodeaban el círculo: uno hacía de árbitro con un bastón, otro grababa y retransmitía en streaming y dos ejercían de entrenadores. Te cuento solo lo que la Policía ha confirmado.

Uno de los combatientes cayó al suelo sin consciencia tras recibir un golpe. Llegó con vida al Hospital Virgen de las Nieves, donde los médicos le diagnosticaron un traumatismo craneoencefálico severo con derrame cerebral. Murió minutos después, según las mismas fuentes. El parte médico y las diligencias constan en el atestado (el documento policial que recoge las primeras actuaciones de un suceso).

Publicidad

Los investigadores comprobaron que no era la primera vez. El fallecido, argelino nacionalizado español, había peleado en esa misma plaza en dos o tres ocasiones anteriores. Cobraba entre 20 y 40 euros por combate o, si no, una dosis de heroína o cocaína. Había llegado a Granada meses antes para, someterse a un programa de desintoxicación y acabó viviendo en la calle.

La plaza Rey Badis no es un ring. Es una explanada degradada del Almanjáyar, el barrio más deprimido de la ciudad, donde la familia controla el cultivo y el tráfico de marihuana, según la Policía Nacional. El clan ya había aparecido en 2020 por una vendetta con otra familia de la zona.

Los agentes sostienen que las peleas no eran reyertas espontáneas, sino combates organizados con reglas propias y víctimas elegidas por su situación de exclusión.

La operación Gant y los cuatro detenidos del clan

La investigación arrancó con el aviso de los vecinos la noche del 12 de septiembre. Al día siguiente, un testigo identificó por fotografías al otro combatiente: el hombre ya estaba en comisaría, detenido por un robo. Pasó a disposición judicial como presunto autor (la persona a la que se atribuyen los hechos sin que exista aún condena) de un homicidio. Fue el primer arrestado.

La segunda fase se cerró con cuatro detenciones entre el 13 y el 14 de octubre, casi un mes después, según la Policía Nacional. Todos habían abandonado el barrio tras el último combate:

  • F.M.M., alias el árbitro, considerado la segunda figura del clan tras el patriarca. Fue arrestado en un municipio del área metropolitana de Granada, donde se escondía.
  • S.M.H., el reclutador. Se encargaba de captar a los púgiles y de grabar y retransmitir los combates con su móvil.
  • R.M.M., que actuaba en la esquina de la víctima.
  • J.M.M., en la esquina del otro combatiente. Ambos hacían las labores de entrenadores.

Los agentes reunieron cinco grabaciones de otras tantas peleas, todas en la misma plaza, con los mismos guantes y el mismo patrón. El clan habría organizado los combates al menos desde agosto, según la investigación. Los cuatro arrestados acumulan antecedentes policiales y penales por tráfico de droga o por defraudación del suministro eléctrico, porque las plantaciones se mantienen con enganches ilegales a la red.

Qué delitos se atribuyen y en qué fase está el caso

A los cuatro se les atribuye un homicidio en comisión por omisión (podían haber detenido la pelea y no lo hicieron), un delito contra la integridad moral y la agravante de delito de odio por aporofobia (aversión o desprecio hacia las personas pobres), según la Policía Nacional. La causa está en fase de instrucción (la etapa en la que el juez investiga los hechos). Ninguno ha sido juzgado.

Publicidad

En el Grupo de Homicidios sostienen que los combates ‘se habrían extendido’ fuera del Almanjáyar si no se hubiera actuado. La hipótesis que sigue abierta es si el clan pretendía además lucrarse con las retransmisiones. Las víctimas eran todas personas toxicómanas y sin hogar: inmigrantes, españoles, legales, e irregulares. Ninguna pertenecía a la etnia de los investigados.

La operación Gant sigue abierta. La Policía no ha fijado un número definitivo de peleas ni descarta nuevas detenciones. Los cuatro arrestados y el primer detenido permanecen bajo investigación judicial, sin condena firme y con la presunción de inocencia intacta.