EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A quien tenga que moverse el martes por la costa de Barcelona y la Costa Daurada, a los conductores que circulen por las carreteras del litoral y a los vecinos y visitantes del Pirineo central, donde la nieve puede ser protagonista.
- ¿Cuándo ocurre? El lunes 2 de noviembre llega el frío y caen las primeras gotas al anochecer en el litoral de Tarragona. El martes 3 será el día de agua generalizada, desde la madrugada.
- ¿Qué cambia? Abrigo y planes de interior. Si vas a conducir el martes por la mañana, cuenta con calzada mojada y algún tramo complicado en la línea de costa.
La previsión meteo en Catalunya para el lunes anuncia un descenso notable de las máximas y la llegada de las primeras lluvias al litoral, antesala de una semana que arranca con una borrasca atlántica llamando a la puerta.
Un lunes de cielo movido: sol en el norte y nubes pegadas a la costa
El día empezará partido. A primera hora, la nubosidad se pegará al litoral y al prelitoral, mientras la mitad norte amanecerá con el cielo más despejado y dominio del sol. Las primeras gotas pueden caer en el litoral de Tarragona hacia el anochecer, de acuerdo con la previsión del Servei Meteorològic de Catalunya.
Por la tarde los claros ganan terreno en casi todas partes, con algunos intervalos todavía en la línea de costa y chubascos dispersos posibles en puntos del interior de Girona. La noche es el tramo a vigilar: en el litoral central y sur los chubascos pueden ser de más intensidad.
El termómetro es el otro protagonista. La bajada de las máximas será muy notable y las mínimas serán especialmente frescas en la Costa Brava. La tramuntana soplará moderada en el Empordà, con rachas de hasta 60 km/h, y el gregal se dejará notar en el resto de la costa. Toca sacar el abrigo y la chaqueta gruesa del armario.
El martes es el día: agua generalizada y nieve en el Pirineo
El martes 3 de noviembre será la jornada pasada por agua. La lluvia empezará ya de madrugada en el litoral de Tarragona y se extenderá durante la mañana por buena parte de Catalunya. Será más intensa en la Costa Daurada y en la costa barcelonesa, y en el Pirineo central las nevadas pueden ser destacadas. Los dos extremos del país, las Terres de l’Ebre y el Empordà, serán las zonas menos afectadas.
Un episodio incómodo, no catastrófico: el agua que hacía falta y el frío que llega antes de tiempo.
El cielo estará cubierto en todas partes, con algún claro en el extremo sur. El frío será bastante general, con ambiente de inicio de invierno y máximas de 14 °C en la costa sur. La tramuntana continuará en el norte, el mestral será más débil en la zona de Tarragona y el flujo de mar hacia tierra en el litoral central favorecerá que los chubascos se reactiven.

Miércoles y jueves: la inestabilidad se queda y las temperaturas suben
A mitad de semana la lluvia afloja en intensidad y extensión. El miércoles se abrirán claros a partir del mediodía en poniente, aunque la inestabilidad seguirá muy presente y se pueden formar núcleos de chubascos en el cuadrante nordeste a primeras horas. Soplará levante intenso en el extremo nordeste y gregal moderado en la fachada litoral. Las temperaturas subirán después de dos días de frío.
El jueves continuará la inestabilidad tozuda, con lluvia y nubosidad. Los chubascos volverán a ser generales, empezando por poniente y barriendo el país hasta el extremo este. Las nevadas pueden repetirse en el Pirineo occidental, y los termómetros seguirán al alza, con un ambiente más suave.
El viernes llega con un cielo variable y más presencia del sol, con nubes altas por la tarde. El sábado las lluvias pueden volver a la fachada litoral sur, y las temperaturas seguirán subiendo, sobre todo ese día.
Por qué esta borrasca no será la de octubre
Conviene poner las cosas en su sitio. La borrasca que entra desde el Atlántico no trae la intensidad de los episodios de octubre: aquí hablamos de lluvia generalizada, útil para el campo y molesta para el tráfico, pero sin la firma de un temporal de levante con acumulados de récord. El guion, en cambio, sí es conocido en Catalunya: la borrasca entra por el suroeste, descarga primero sobre la costa de Tarragona y después sube hacia Barcelona.
La lectura que hacemos es doble. La primera, logística: la diferencia entre un temporal y una borrasca útil no está en los litros, sino en lo que obliga a cerrar. Esta semana no debería cerrar nada, pero sí reordena la agenda de quien tenga que cruzar el país el martes por la mañana. La segunda es de calendario: el contraste llega de golpe, del ambiente suave a un casi invierno en cuarenta y ocho horas, y las mínimas de la Costa Brava son la prueba.
El riesgo real no está en el agua. Está en la combinación de frío y nieve en el Pirineo central, donde los acumulados pueden complicar accesos a pistas y a núcleos de montaña en plena transición de temporada, y en la costumbre: tras las lluvias de octubre, el paraguas se queda en casa. Y luego está lo que viene detrás, porque hacia el final de la semana asoman nuevas borrascas.
El calendario, de momento, manda: lunes de abrigo, martes de paraguas y miércoles de tregua. La próxima cita para confirmar el giro es el viernes, y el sábado, con la posible vuelta de la lluvia al litoral sur. Quien quiera seguir la evolución del episodio comarca a comarca tiene el detalle en el web de Meteocat.

