Feijóo blinda la personación del PP en Urda como eje de campaña a cuatro semanas del 29-N

Ezcurra anuncia la personación del PP y Abascal confirma la de Vox, mientras Génova traslada al Gobierno el desgaste ferroviario a cuatro semanas de las urnas. Ferraz responde que la seguridad de la red es competencia estatal y se dirime ante los tribunales.

El PP ha decidido llevar la tragedia de Urda también a los tribunales. La formación de Alberto Núñez Feijóo anunció este domingo su personación en la causa que investiga el accidente ferroviario y situó la gestión del Gobierno en el centro de su campaña a cuatro semanas del 29-N.

El anuncio lo trasladó la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Alma Ezcurra, en un vídeo remitido por la formación. ‘Queremos que se investigue hasta el final, que se conozca toda la verdad y que nadie eluda las responsabilidades que le correspondan’, afirmó. Y añadió la tesis que vertebra todo el movimiento: lo ocurrido en Urda ‘no puede explicarse simplemente como un accidente’.

La personación es la vía procesal que permite a un partido o a una asociación ejercer la acusación popular al margen del Ministerio Fiscal, regulada en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, cuyo texto consolidado puede consultarse en el BOE. A la iniciativa se sumó, también este domingo, Santiago Abascal: Vox concurrirá como acusación popular. Dos partidos, dos personaciones y un mismo calendario.

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Del dolor a la papeleta: el cálculo que el PP activa este domingo

El contenido político del anuncio va bastante más allá del trámite. Ezcurra atribuyó la tragedia a ‘años de mala gestión, de advertencias desoídas, de decisiones equivocadas’ que, a su juicio, corresponden explicar al Gobierno y al Ministerio de Transportes. En su intervención, coincidiendo con el Día de Todos los Santos, recordó a las más de cien víctimas de los siniestros de Adamuz y Urda y tuvo una mención especial para Fátima Báñez, dirigente del PP fallecida en una de las tragedias: ‘Era una mujer maravillosa, una servidora pública eficaz y una compañera generosa y cercana’.

Hubo también reproche para la filtración de conversaciones de trabajadores mientras las familias buscaban a sus seres queridos, incluida la última comunicación de un maquinista fallecido cuando intentaba frenar el tren. ‘Antes de buscar culpables entre los trabajadores, van a tener que explicar qué falló’, exigió, con un argumento técnico difícil de rebatir: los sistemas de seguridad existen precisamente para que ningún error humano termine en tragedia.

El PP ha decidido que Urda se dirima en los juzgados y, a la vez, en las urnas. Son dos relojes distintos, y ninguno de los dos perdona.

Sobre la mesa quedó además el cambio de criterio del Ministerio de Transportes respecto a la velocidad de la línea Madrid-Barcelona: hace menos de un año se prometían 350 kilómetros por hora y ahora se plantea paralizar ese corredor, según la lectura que hizo la portavoz. ‘¿En qué y en quién podemos confiar a día de hoy los españoles?’, preguntó. Y antes, una acusación gruesa: que el Ejecutivo encargaba encuestas para medir el rédito electoral de la tragedia en lugar de ocuparse de las familias.

El terreno donde el PSOE no quiere jugar

Feijóo gestión campaña

La dirección socialista lee el movimiento en otra clave. En Ferraz no se cuestiona el derecho del PP a personarse, pero sí el momento y el envoltorio: la personación se anuncia el Día de Todos los Santos, con las familias en el centro del duelo y a menos de un mes de la cita con las urnas. Fuentes de la dirección federal consultadas por este medio sostienen que Génova ha elegido judicializar la campaña porque prefiere el titular al dato, y sitúan el contrapunto en un argumento simple: la seguridad ferroviaria es competencia estatal y su investigación corresponde a los técnicos y a los jueces, no a los platós.

Ahí está la grieta que el PSOE quiere explotar. El PP ha elegido la palabra gestión como eje, y esa palabra invita a comparar. Los dos siniestros ocurrieron en puntos distintos del mapa —Adamuz, en la provincia de Córdoba, y Urda, en la de Toledo— sobre una infraestructura de titularidad estatal y con un mismo marco regulatorio. La seguridad de la red no se decide en un ayuntamiento ni en una consejería: se decide en el Ministerio de Transportes y en las empresas públicas del sector. El reloj, en campaña, manda.

Que el siniestro ocurriera en Castilla-La Mancha, comunidad gobernada por el PSOE, complica la tentación de convertir el mapa en argumento. Emiliano García-Page es una de las voces socialistas que más ha insistido en la gestión como criterio de Gobierno, y su territorio es ahora escenario directo de la tragedia: cualquier respuesta que se exija al Ejecutivo central la van a exigir también a su Administración los mismos ciudadanos que reclaman respuestas.

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El Eje del Poder Socialista

El movimiento del PP obliga al PSOE a elegir terreno, y en Ferraz ya han descartado el de la batalla de las personaciones. La consigna que traslada el Grupo Parlamentario Socialista es la misma que la de la dirección federal: responder con datos, no entrar al barro y dejar que la investigación avance donde debe. La lectura estratégica es que el PP ha decidido judicializar el debate porque no quiere discutirlo en términos de inversión, mantenimiento y seguridad, y que la respuesta socialista pasa por el rigor técnico y por el tono institucional.

El aterrizaje territorial refuerza esa tesis. Con dos siniestros en provincias distintas y sobre una infraestructura estatal, el mapa no permite culpar a un color político concreto, y eso beneficia al argumentario de Ferraz: el debate debe ser técnico. A eso se suma el factor humano que ningún partido quiere patrimonializar, las familias y los trabajadores ferroviarios, colectivos ante los que cualquier exceso retórico se paga caro en la España de las ciudades medias y los trayectos de cercanías.

El riesgo inmediato es de calendario. El precedente del Alvia, el siniestro de Santiago de Compostela en 2013, dejó una lección que ambos partidos conocen: los procesos judiciales por accidentes ferroviarios avanzan a un ritmo que nunca coincide con el ciclo electoral. Si el PP logra que cada comparecencia judicial marque la agenda de la campaña, su eje de la gestión se sostendrá solo; si el caso se enquista o los informes desmienten la tesis de la desidia, Génova se habrá atado a un reloj que no controla. A cuatro semanas del 29-N, esa es toda la partida.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La gestión como respuesta al ruido: el PSOE quiere que el debate sea de seguridad ferroviaria y de datos, no de personaciones.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE), destinatario del órdago de Génova; Alma Ezcurra (vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP), autora del anuncio.
  • Próximo hito: El arranque de la campaña del 29-N y la admisión a trámite de las personaciones, pendiente de confirmar por los juzgados.