Asociaciones Científico-Médicas piden se incluya a pacientes en hemosialisis para la dosis de refuerzo

La Comisión de Salud Pública ha aprobado este martes administrar una dosis adicional de la vacuna de la COVID-19 algunas personas en situación de grave inmunosupresión, como pacientes con trasplante de órgano sólido y trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) y pacientes en tratamiento con medicamentos anti-CD20. Sin embargo los pacientes en programa de hemodiálisis no han sido incluidos pese a la recomendación de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME), que pide se tenga en cuenta su recomendación.

A petición de la Dirección General de Salud Pública, FACME, que agrupa a 46 sociedades, elaboró unas recomendaciones que envió al Ministerio de Sanidad en fecha 30 de agosto de 2021 y fueron remitidas a la Ponencia de Vacunas para su consideración. En el documento propuso unas situaciones concretas para esta dosis adicional, añadiendo la evidencia disponible.

Así, la comisión de Salud Pública coincide con la propuesta de FACME en los pacientes con TPH se deben priorizar los que no tengan evidencia serológica de respuesta a la vacuna (anticuerpos anti-S) o de exposición frente al virus (anticuerpos anti N) y tengan alto riesgo de complicaciones frente al SARS-CoV-2, tales como los receptores de TPH o CAR-T en los 2 años tras el trasplante/tratamiento, en tratamiento inmunosupresor o que tengan EICH independientemente del tiempo desde el TPH.

En los pacientes con trasplante de órgano sólido no se considera adecuado establecer criterios de priorización, todos los pacientes son candidatos, si bien se podrá individualizará la dosis adicional en algunos casos, por ejemplo, en los pacientes que ya han pasado la infección natural.

En los pacientes en tratamiento con medicamentos anti-CD20. La Comisión de Salud pública ha decidido incluirlos en el programa de tercera dosis, coincidiendo con la propuesta inicial de FACME, que consideró que estos pacientes son un caso de especial interés para valorar la utilidad de una dosis adicional de vacuna.

Para evitar confusiones en los pacientes y los profesionales, desde FACME consideran necesario identificar correctamente dichos medicamentos (tales como rituximab, ocrelizumab, obinituzumab, ofatumumab) y retirar la mención a medicamentos no comercializados en España como el veltuzumab.

En cuanto a los pacientes en programa de hemodiálisis, alrededor de 28.000 pacientes, FACME propuso incluirlos para una tercera dosis, atendiendo a la evidencia de una menor respuesta vacunal en esta población de riesgo y a las experiencias preliminares ya publicadas con tres dosis de vacuna en esta población. Sin embargo, se lamentan, «no aparecen en la propuesta de la Comisión de Salud Pública».

Por otro lado, también recomendó organizar la vacunación en el marco asistencial en que están estos pacientes, ya que «mejora las garantías para su identificación correcta, y permite dar a los pacientes una información médica ajustada al contexto de su situación individual, teniendo en cuenta además la relación temporal de la inmunosupresión con la vacunación». Asimismo, continúan, «permite utilizar una organización ya existente para la prescripción y administración de la vacuna, integrada en el seguimiento de su enfermedad».

CONSIDERACIONES SOBRE LA TERCERA DOSIS

FACME considera que los esfuerzos deben ir principalmente dirigidos a extender la vacunación con el fin de mejorar la protección global frente a la enfermedad y disminuir la circulación del virus y la aparición de variantes. En este momento, añaden, «no se dispone de la evidencia suficiente que permita establecer si existe la necesidad de una dosis de refuerzo para administrar en la población con pauta vacunal completa ni cuáles serían las indicaciones adecuadas para esa eventual dosis de refuerzo».

Se entiende el término dosis de refuerzo como una dosis de vacuna que se administra debido a la pérdida de una respuesta adecuada a la pauta normal de vacunación. Por tanto, consideran que es necesario seguir obteniendo información sobre la duración de la protección generada por la vacuna, aspecto para el que no es suficiente simplemente realizar determinaciones de niveles de anticuerpos circulantes.

Así, añade que el único escenario en el que en este momento se valora la posible administración de una dosis adicional de vacuna es en personas que, por su situación particular, no desarrollan una respuesta adecuada con la pauta normal de vacunación y pueden conseguir una mejor protección frente a la enfermedad con una pauta de vacunación con tres dosis de vacuna de ARNm, teniendo en cuenta, además, su mayor riesgo de complicaciones o muerte en caso de desarrollar la COVID-19.