Uno de los platos de marisco más tradicionales de la gastronomía mexicana es el arroz a la tumbada. Se trata de un plato muy completo, pero sencillo de preparar, que deberías probar, si todavía no lo has hecho. Una de las claves para que quede perfecto, es el sofrito, que aporta jugosidad a la receta y un sabor espectacular al arroz. Otro aspecto fundamental es el agua, ya que el resultado final no es como una paella de marisco, sino que tiene que quedar caldoso.
5SEGUNDA TANDA DE MARISCOS
Cuando el caldo se haya reducido, añadimos un poco más para que cubra de nuevo el arroz y parte de los mariscos. Repetimos el paso, y dejamos que se evapore otra vez el caldo. Este es el momento de añadir el resto de ingredientes: los camarones, el pescado y el pulpo (recuerda, tiene que estar ya cocido previamente). Añadimos caldo o agua por tercera vez, sin mover el arroz y agregando el líquido por un lado para que todo se mantenga en su sitio. Volvemos a tapar y dejamos que siga cociendo a fuego lento.
CACEROLA DE BARRO PARA EL ARROZ A LA TUMBADA

Cuando el líquido se haya reducido en parte y la consistencia sea caldosa, comprobamos si el arroz está en su punto. El tiempo de cocción de este arroz es de unos 25 minutos en total, aunque depende del tipo de fuego y del recipiente que se utilice. Finalizamos espolvoreando con un poco de cilantro picado y tapamos de nuevo para que repose unos minutos. Lo más adecuado para preparar el arroz a la tumbada es una fuente de barro apta para el fuego, que es la ideal para recetas caldosas de este tipo.

