Más allá del sexo: Los motivos por los que se ponen los cuernos

A pesar de que la infidelidad sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad y estando tan mal vista como siempre, lo cierto es que hay expertos que no dejan de intentar buscar una explicación a este fenómeno. Cuando hablamos de poner los cuernos, la primera asociación que hacemos es con respecto al sexo. Sin embargo, no siempre ambos conceptos van relacionados o de la mano, pues existen muchos más motivos.

De hecho, si nos dedicáramos a indagar e investigar, al igual que hacen los que más saben del tema, descubriríamos que el ser infiel es algo mucho más usual de lo que podamos pensar. Además, muchos psicólogos se atreven a asegurar que es algo que no podamos evitar, aunque sepamos que no está bien actuar así con la otra persona. En este caso, nuestra pareja.

Si ya te lo estás preguntando, descubre los motivos por los que se ponen los cuernos más allá del sexo.

Falta de compromiso, el sexo queda en segundo plano

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Al igual que el sexo no lo es todo en una relación, tampoco es el culpable completo de que aparezca una infidelidad. Un estudio realizado por un grupo de psicólogos, que entrevistaron a nada menos que 500 personas, llegó a conclusiones muy interesantes sobre el comportamiento de los seres humanos en las relaciones de pareja.

En este sentido, más del 40 por ciento de los entrevistados que participaron en el estudio, confirmaron que ponían los cuernos porque se habían dejado de sentir conectados a sus parejas. Es decir, querían buscar algo más fuera de la relación, aún sabiendo que eso podría dañar a la otra persona.

Muchas veces, hemos escuchado que el ser humano no está preparado para ser monógamo. Sin embargo, siempre lo hemos visto como una excusa para defender el por qué ser infiel no es algo tan malo como la gente piensa. En ocasiones, el hecho de ser infiel tiene más que ver con la situación en la que estamos con nuestra pareja que con el sentirnos, de repente, atraídos hacia otra persona.

Mejorar la autoestima, otra razón para poner los cuernos

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De nuevo, dejamos a un lado el sexo a la hora de hablar de otro de los motivos por los que alguien pone los cuernos. A veces, cometemos una infidelidad porque deseamos sentirnos más a gusto con nosotros mismos. Debido a la cultura y limitaciones sociales, pensamos que esto solo lo podemos hacer cuando conquistamos a alguien más. Al final, por supuesto, terminamos haciendo daño a quien tenemos al lado.

Muchas son las personas que necesitan, buscan o aprecian atención adicional. Sin embargo, esto tampoco significa que la persona que es su pareja les haya dejado de prestar atención en el hogar, sino que necesitan algo más. En ocasiones, las personas necesitan ser validadas por otras, saliendo de su círculo más cercano.

Por ello, en esta serie de casos, es muy complicado hacerle frente o esperar que tu pareja te sea infiel. Si siempre hemos pensado que el sexo lo era todo, que la atracción física era la clave o que la rutina podía empeorar las cosas, conocer que tan solo las ganas de conseguir más pueden desencadenar esta situación, solo nos da pie a comunicarnos mejor con quien tenemos al lado.

No solo sexo: el peligro del enfado o la venganza

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Si hay algo que sabemos bien es que estar en una relación es algo mucho más complicado de lo que parece. Una de las cosas que más molestan de la convivencia o de la confianza es cuando llega ese temido momento de que ninguno de los miembros de la pareja de su brazo a torcer y comiencen los enfados.

Si estos son algo usual, debemos tener cuidado. Hay personas que, cuando están enfadadas, no miden demasiado bien lo que hacen. Por eso, salen de su casa y, como para realizar una especie de venganza contra su pareja, lo primero que se les ocurre es ponerle los cuernos. En este caso, no buscan solo sexo ni se guían por la atracción, tan solo es un modo de saber que hacen mal. Es un comportamiento común de las relaciones tóxicas.

Otra venganza por la que se termina siendo infiel es cuando uno de los miembros de la pareja piensa o sabe que el otro lo ha sido. En este caso, el enfado se vuelve a dar y también se cumple eso de que no buscan sexo ni atracción, sino solo hacer daño. En otras palabras, pretenden pagarle a su pareja con la misma moneda, incluso sin saber a ciencia cierta si esta ha puesto los cuernos primero.

La situación ha desembocado en la infidelidad

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Salir de fiesta no es malo y tampoco hacerlo sin nuestra pareja. Sin embargo, la diversión no va reñida con el hecho de que tenemos que seguir guardando el respeto a la otra persona. Y es que, mucha gente, piensa que el haber bebido de más es una excusa válida a la hora de poner los cuernos. Esto sucede, sobre todo, porque se alejan de la responsabilidad.

Lejos de buscar sexo de forma desesperada o pensar que alguien les ha atraído de forma irremediable, es más una vía de escape y una vuelta a los comportamientos de cuando estaban solteros. Son personas de baja responsabilidad que aprovechan el alcohol, además, para sentir menos culpa.

Sin embargo, aunque no siempre todo versa sobre el sexo, según el estudio, a veces poner los cuernos sí que está solo relacionado con esto. También, por ejemplo, de querer vivir algo diferente o de agrandar el ego a través de la lista de amantes que se hayan tenido.

Relaciones, cuernos y sexo, complicado de gestionar

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Hablando con cualquier persona, seguro que podemos indagar sobre cómo han sido el total de las relaciones que ha vivido a lo largo de su vida. En la ecuación, podemos encontrar parejas sanas y buenas, aunque la mayoría hablarán de relaciones tóxicas, aburridas o incluso destructivas.

Una gran parte de las mismas termina debido a una infidelidad, dada por alguno o varios de los motivos que hemos visto. Por eso, no siempre podemos poner la excusa de que solo ha sido el sexo o incluso echarle la culpa al mismo. En la mayoría de ocasiones, buscamos muchas otras cosas que ya no somos capaces de percibir en nuestra pareja, aunque no por eso la culpa es de la otra persona.

Muchas son las razones que quedan fuera de nuestro control. No obstante, cuando nos sintamos de una forma extraña con nuestra pareja o queramos más, sobre todo atención, cariño o cuidados, lo mejor es hablarlo directamente en un entorno seguro y no actuar sin pensar, pues esto nos puede traer problemas graves en la relación.