La presidenta en funciones de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha encargado al bufete de abogados del ex juez Baltasar Garzón, que interponga una querella por injurias contra Víctor de Aldama, el empresario del Caso Koldo que colaboró con la Justicia española, aportando pruebas de gran valor para la Fiscalía Anticorrupción y que dijo haber recibido un sobre de la entonces vicepresidenta del gobierno venezolano con destino al PSOE español. El contenido de ese sobre se investiga actualmente en una pieza separada de presunta financiación irregular del partido socialista en la Audiencia Nacional. En realidad, la querella de Delcy Rodríguez tiene pocas oportunidades de prosperar en España, debido a los antecedentes establecidos por el Tribunal Supremo.
El motivo de la querella son las declaraciones del empresario en dos programas de televisión de las cadenas Telemadrid y Cuatro en febrero de este año. Pero la cuestión es que Aldama había declarado lo mismo ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno y esto supone, de facto, que nadie puede querellarse contra Aldama por este motivo, pues esa denuncia necesitaría la aprobación del juez Moreno para seguir adelante.
De momento, Aldama está citado el 16 de julio a una demanda previa de conciliación en un juzgado madrileño. Paso indispensable antes de interponer una querella por injurias. Aldama valora junta a su abogado si acudir o no a la citación. Si no acude se interpretará como falta de interés en negociar un posible acuerdo, algo que es muy probable.
El conflicto no es pequeño. Si el juez autorizase el procedimiento de denuncia de Delcy Rodríguez, el mensaje a los colaboradores de la Justicia sería negativo: no declaren en los juzgados porque permitimos que las querellas contra ustedes salgan adelante. El mensaje también podría interpretarse en el sentido de que en la querella de Delcy existe algo de razón y entonces las declaraciones judiciales de Aldama carecerían de valor. Por el contrario, si Moreno niega que la querella continúe, algo que parece muy probable, Delcy Rodríguez podría alegar indefensión y acudir solicitando amparo ante el Tribunal Supremo español.
Sobre lo que sí parecen poner de acuerdo los juristas consultados por Moncloa.com es en lo que dice la Ley. El artículo 215 del Código Penal español deja claro que «nadie podrá deducir acción de calumnia o injuria vertidas en juicio sin previa licencia del juez o tribunal que de él conociere o hubiere conocido», es decir, en este caso el juez Ismael Moreno.
La querella de Delcy Rodríguez no es el primer intento
No sería la primera vez que alguien intenta denunciar a Aldama. Tanto el PSOE como el constructor Manuel Contreras, presidente de Azvi, lo han intentado por las declaraciones prestadas ante el instructor del Caso Koldo en el Tribunal Supremo, el magistrado Leopoldo Puente, como por las posteriores declaraciones del empresario durante las vistas orales del juicio del Caso Koldo. En ambas ocasiones el Supremo tumbó las querellas.
El PSOE quiso querellarse y así lo anunció el ministro de Justicia, Félix Bolaños, después de que el empresario implicase al secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán y al ex presidente de Canarias y actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, como beneficiarios de la corrupción, el primero por contratos de obras públicas y el segundo por la compra de mascarillas destinadas a Canarias.
El auto del Alto Tribunal señaló entonces que «cuando se trata de la atribución de hechos pretendidamente delictivos que se encuentran todavía en fase de instrucción, vinculados además a lo que constituye el núcleo de aquella, ni puede asegurarse la falsedad de la imputación, ni es procedente otorgar, en este momento, la preceptiva licencia para interponer querella».
Por tanto, siguiendo la doctrina ya marcada por el Supremo la querella de Delcy Rodríguez contra Aldama tiene muy pocas oportunidades de prosperar, al menos mientras el asunto del sobre de PDVSA para el PSOE siga en fase de instrucción por parte del juez Ismael Moreno en la Audiencia Nacional.
