Feijóo insta a colaborar a otros acusados tras la rebaja de condena a Aldama

El líder del PP exige la dimisión de Sánchez tras la condena a 24 años de su exministro, y recuerda el incentivo penal a la colaboración. Los populares defienden la coherencia jurídica del atenuante aplicado a Aldama.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Tribunal Supremo ha condenado a 24 años de prisión a José Luis Ábalos, exministro de Fomento, y ha rebajado la pena al empresario Víctor de Aldama a 4 años y medio por su colaboración relevante con la Justicia.
  • ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, presidente nacional del PP, ha instado públicamente a los demás investigados en tramas que salpican al Gobierno a seguir el ejemplo de Aldama.
  • ¿Qué impacto tiene? La oposición redobla la presión sobre Pedro Sánchez para que dimita y convoque elecciones, mientras Vox reclama una moción de censura que Génova aún no activa.

Alberto Núñez Feijóo ha reaccionado con contundencia a la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso mascarillas. El líder del PP, licenciado en Derecho, ha lanzado este lunes un llamamiento nítido a quienes aún mantienen silencio en los múltiples procedimientos que cercan al Gobierno de Pedro Sánchez: colaboren con la Justicia y obtendrán una rebaja de pena, como ha ocurrido con Víctor de Aldama.

La condena a 24 años de prisión para José Luis Ábalos —mano derecha de Sánchez en el partido y en Moncloa— y a 19 para su asesor Koldo García, confirmó lo que el PP llevaba meses denunciando: una trama de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias anidada en el corazón del Ejecutivo. Aldama, considerado el nexo corruptor, se libró de la cárcel tras confesar los pagos millonarios que había hecho al exministro.

La sentencia y el atenuante que el PP ya apoyaba

El alto tribunal impuso a Aldama solo cuatro años y medio de reclusión gracias al atenuante de colaboración «relevante» con la Justicia. En el PP recuerdan que fue precisamente la acusación popular que coordina el partido la que propuso aplicarle ese beneficio penal. «Tiene toda la coherencia de acuerdo con el Código Penal, con la legislación vigente y con las sentencias reiteradas del Supremo», han señalado fuentes de Génova a esta redacción.

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El detalle no es menor: Feijóo subraya la coherencia jurídica del movimiento y, a la vez, lo convierte en una herramienta de presión política. «.

Feijóo exige dimisión y recuerda a los socios del Gobierno

El presidente del PP no ha limitado su intervención al gesto. Ha vuelto a exigir responsabilidades políticas a Sánchez con una pregunta que retumba: «¿A qué espera para irse? ¿A que haya tres sentencias? ¿A que haya cinco? ¿A que haya diez?». Feijóo se dirige también a los socios parlamentarios del Ejecutivo: después de una condena de 24 años al número dos del partido y del Gobierno, «¿qué más necesitan?».

En el capítulo de las reacciones, Vox optó por una prudencia calculada. Su portavoz nacional, José Antonio Fúster, admitió que «alguien que colabora con la Justicia debe tener un trato más benigno», aunque recordó que Aldama «no tenía ningún cargo nombrado por Sánchez». La formación de Abascal evitó cualquier rechazo al atenuante pero sí mantuvo la presión con la moción de censura, reprochando a Feijóo que no dé ese paso.

El atenuante de Aldama no es un error: es un incentivo para que el silencio protector que rodea al sanchismo empiece a resquebrajarse.

El Eje del Poder Popular

Analizamos la maniobra de Génova como una doble jugada preparada durante meses. Por un lado, reforzar el discurso de la corrupción sistémica sin caer en el reproche fácil contra la aplicación de la ley. Feijóo evita criticar la rebaja de condena —la acusación popular del PP la propuso— y traslada el foco a los que aún callan, sugiriendo que la verdad está al alcance de quien se atreva a contarla. La jugada neutraliza cualquier desautorización por parte del Gobierno y sitúa la carga de la prueba en los todavía investigados, varios de ellos todavía vinculados al PSOE, el Gobierno y el entorno de Moncloa.

La presión sobre el líder de la oposición para que presente una moción de censura vuelve a intensificarse desde Vox. Génova insiste en que sin los votos de Junts la iniciativa nacería muerta y que, en este momento, activarla sería regalar una victoria parlamentaria a Sánchez. La lectura estratégica es otra: cada nueva sentencia contra el entorno del presidente deslegitima al Gobierno sin necesidad de forzar su caída inmediata, desgasta a sus aliados y coloca al PP en una posición más sólida para cuando realmente se abra la ventana electoral.

Territorialmente, el mensaje de Feijóo cala con facilidad entre los barones autonómicos. En las comunidades gobernadas por el PP, el caso Ábalos se ha utilizado ya para contraponer la gestión limpia de los ejecutivos populares a la podredumbre del Gobierno central. La presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso ha sido la primera en reclamar «elecciones ya», mientras que Juanma Moreno ha insistido en que «Andalucía es un dique de contención frente al desgobierno y la corrupción». El eje popular se alinea sin fisuras.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La corrupción que rodea al Gobierno de Sánchez es sistémica. Quien confiese obtendrá un beneficio penal, pero el presidente no puede seguir ni un día más al frente del Ejecutivo.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP)
  • Próximo hito: Sesión de control al Gobierno en el Congreso dentro de dos semanas; será la primera ocasión para que la oposición interpele directamente al presidente tras la sentencia.