La Organización de las Naciones Unidas ha denunciado este lunes, 10 de agosto, que más de 16.000 civiles ucranianos permanecen detenidos por Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. El informe, presentado en una reunión informal del Consejo de Seguridad convocada por Letonia y el Reino Unido, revela que el 95% de los prisioneros de guerra ucranianos y el 85% de los detenidos civiles sufren tortura o malos tratos de forma generalizada.
Claudia Fuentes Julio, secretaria general adjunta de la ONU para los Derechos Humanos, expuso las cifras y denunció la práctica continuada de tortura sistemática y violencia sexual contra los retenidos. Los datos surgen de las entrevistas realizadas por personal de la ONU a 910 prisioneros de guerra ucranianos y 403 detenidos civiles tras su liberación, según detalló Julio.
Las cifras del informe de la ONU
Las conclusiones son contundentes. De los prisioneros de guerra entrevistados, más del 95% relató haber sido torturado o maltratado, en muchos casos de forma repetida. Los detenidos civiles, por su parte, reportaron situaciones igualmente graves: el 85% sufrió abusos. Las condiciones de reclusión incluían privación de alimentos, falta de atención médica y actos de violencia sexual, según el testimonio recogido por los investigadores de Naciones Unidas.
La oficina de derechos humanos de la ONU en Ginebra también ha documentado la ejecución de 129 prisioneros de guerra ucranianos al inicio de su cautiverio y la muerte de otros 48 bajo custodia rusa, fallecidos como consecuencia directa de la tortura, la denegación de asistencia médica o las condiciones inhumanas de detención. La organización no ha podido acceder a las instalaciones rusas para verificar la situación, por lo que no dispone de un desglose detallado por edades ni una cifra exacta de menores retenidos.
Los testimonios que estremecieron al Consejo de Seguridad
Dos antiguos detenidos compartieron su experiencia ante el Consejo. Leniie Umerova, activista tártara de Crimea, se definió como “prisionera política” durante casi dos años. Khuan Leyva Garsiya, un soldado ucraniano nacido en Mariúpol, pasó 1.183 días como prisionero de guerra. Al ser liberado, pesaba apenas 55 kilos. Mostró una fotografía de su cuerpo demacrado a los miembros del consejo.
Garsiya detalló que los rusos sospechaban que era un mercenario extranjero por su ascendencia cubana o un espía estadounidense por haber estudiado en Estados Unidos, lo que le valió palizas y humillaciones adicionales. “Les indignaba que alguien con vínculos con Cuba, a quien consideran un aliado, luchara contra su ejército de ocupación”, declaró el militar, que todavía permanece en activo en las fuerzas armadas ucranianas.
El 95% de los presos de guerra ucranianos entrevistados por la ONU afirmó haber sido torturado. La mayoría describió abusos repetidos que dejaron 48 muertos bajo custodia rusa.
El informe también ofrece datos sobre los prisioneros de guerra rusos. Los expertos de la ONU entrevistaron a 816 rusos y 57 combatientes de otras nacionalidades que integraban las fuerzas armadas de Rusia en Ucrania. Aproximadamente la mitad denunció haber sufrido torturas o malos tratos, principalmente durante los primeros momentos de su captura y en los interrogatorios por parte de las autoridades ucranianas. Sin embargo, los monitores de la ONU constataron que, una vez trasladados a centros de detención oficiales ucranianos, las condiciones cumplían en general con el derecho internacional humanitario y habían mejorado desde 2022.
Rusia rechaza las acusaciones y habla de “desinformación”
La respuesta de Moscú no se hizo esperar. La representante adjunta de Rusia ante la ONU, Maria Zabolotskaya, afirmó que las fuerzas armadas rusas cumplen el derecho internacional humanitario y acusó a Ucrania de someter a los prisioneros rusos a “tortura, degradación y abusos morales y físicos”. Calificó la reunión del Consejo de Seguridad como parte de una “campaña de desinformación contra Rusia” financiada por los países de la OTAN cuyo objetivo sería “descarrilar los esfuerzos hacia un acuerdo de paz y justificar ataques contra territorio ruso”.
Por su parte, el representante adjunto de Ucrania, Volodymyr Pavlichenko, lamentó que Rusia no estuviera dispuesta a negociar la devolución de los prisioneros de guerra, incluidos los suyos propios, ni la de todos los civiles detenidos, entre ellos los niños secuestrados durante la invasión.
Qué significa para España y Europa
La denuncia de torturas sistemáticas y ejecuciones extrajudiciales refuerza la presión sobre los gobiernos europeos para que mantengan e incluso incrementen el apoyo humanitario y militar a Ucrania. España, como miembro activo de la OTAN y de la Unión Europea, participa en las misiones de asistencia y en la acogida de refugiados, y estas revelaciones pueden acelerar los debates sobre nuevas sanciones contra Rusia y sobre mecanismos internacionales para exigir responsabilidades penales. Además, el deterioro de la situación de los derechos humanos en el conflicto añade urgencia a los esfuerzos diplomáticos por una paz que garantice la protección de los civiles y el retorno de los detenidos.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? La ONU ha denunciado que más de 16.000 civiles ucranianos siguen detenidos por Rusia y que el 95% de los prisioneros de guerra sufren torturas sistemáticas.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Rusia como potencia ocupante; las autoridades ucranianas; la ONU a través de su secretaria general adjunta de Derechos Humanos, Claudia Fuentes Julio.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La comunidad internacional, incluida España, evalúa nuevas sanciones y mecanismos de justicia internacional, mientras persiste el bloqueo para acceder a los centros de detención rusos.

