La Policía Nacional ha desarticulado una red de cocaína con 27 detenidos y cuatro laboratorios clandestinos en Madrid, Toledo y Badajoz, según ha informado el cuerpo este 13 de agosto. La operación, todavía abierta, ha permitido intervenir 163 kilos de cocaína, 1.000 litros de precursores químicos y casi 98.000 euros en efectivo.
Cuatro laboratorios y una ruta desde Bélgica
El operativo, que comenzó hace año y medio tras la pista de una presunta organización asentada en la Comunidad de Madrid, ha desmantelado cuatro laboratorios situados en Don Benito (Badajoz), Madrid, Leganés e Illescas (Toledo). Según el comunicado de la Policía Nacional, la organización ocultaba la cocaína en cargamentos de madera, fruta, cemento y chatarra para introducirla en Europa a través de puertos belgas.
Después transportaba la droga hasta España, donde era cortada y adulterada en estos laboratorios. Primero utilizaba fincas rurales de zonas despobladas y después domicilios particulares. La organización distribuía después la sustancia a otras redes dentro del país.
Así operaba la organización, según la Policía Nacional
La estructura tenía un reparto de funciones. Los investigadores sitúan al presunto cabecilla, apodado “el gordo” o “quemado”, como la persona encargada de alquilar las fincas y contratar a los llamados cocineros.
Su círculo de confianza incluía al “artista”, un familiar con conocimientos para procesar la cocaína, y al “llanero”, que gestionaba los almacenes y los cobros. Por debajo trabajaban especialistas en el proceso químico y conductores que movían la mercancía con vehículos con compartimentos ocultos, una práctica conocida como Go-Fast.
La Policía destaca la red de contactos del presunto líder con carteles colombianos, en especial con el de Cali, y sus viajes a Panamá y Bélgica para mantener la ruta de entrada y salida de la droga. Los investigadores también han constatado que la red contaba con al menos un confidente en Bélgica.
La operación mantiene abierta la investigación y eleva a 27 el número de detenidos, 23 en España y cuatro en Australia.
Los presuntos líderes, en prisión provisional
Los tres presuntos cabecillas han ingresado en prisión provisional (la medida cautelar de ingreso en prisión durante la investigación, sin condena previa). El juez instructor adoptó esta medida tras las detenciones, según la información facilitada por la Policía.
La investigación ha tenido cuatro fases de explotación, la última el 23 de junio. En España, los arrestos incluyen 14 en Madrid, uno en Rivas Vaciamadrid, uno en Recas, uno en Talavera de la Reina y otro en Almería; otros cuatro se han practicado en Australia.
El material intervenido en los 11 registros incluye:
- 163 kilos de cocaína, 100 gramos de marihuana y 20 gramos de droga sintética.
- 1.000 litros de precursores químicos y cinco kilos de sustancia de corte.
- Casi 98.000 euros en efectivo y un arma de fuego.
- 12 vehículos, 14 móviles, sellos y moldes.
- Dos envasadoras, seis prensas y cuatro básculas de precisión.
La investigación también derivó en el bloqueo de casi 115.000 euros en vehículos y 258.000 euros en inmuebles.
La investigación continúa abierta. A los arrestados se les imputan delitos de organización criminal y tráfico de sustancias estupefacientes, según la Policía Nacional.

