Feijóo y Génova marcan el perfil ante Vox: ‘No hay que pedir perdón por ser de derechas’

La dirección nacional abandona el discurso moderado y apuesta por debates identitarios sin complejos para competir con Vox. El movimiento responde a un cambio en la lógica de bloques y a la necesidad de ocupar espacios que la extrema derecha había monopolizado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Génova abandona el discurso moderado para entrar en debates identitarios: inmigración, seguridad y, esta semana, absentismo laboral.
  • ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, respaldado por el Comité de Dirección, impulsa una estrategia para disputar el espacio a Vox.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP reconfigura su perfil ideológico, asumiendo que el centro ya no decide y que movilizar al votante de derecha es clave.

La moderación que definió el proyecto de Alberto Núñez Feijóo desde la Xunta hasta su llegada a la presidencia nacional del PP está pasando a un segundo plano. La dirección popular ha activado un giro estratégico cuyo principio es tan simple como contundente: no hay que pedir perdón por ser de derechas. Tras meses de ensayos con la inmigración y la seguridad, esta semana el foco se ha colocado sobre el absentismo laboral, en lo que fuentes del Comité de Dirección describen como un movimiento político más amplio destinado a ocupar debates que, hasta ahora, Vox monopolizaba.

En Génova 13 ya nadie disimula. Los asesores demoscópicos de cabecera insisten en que el centro político ha dejado de decidir elecciones. Desde 2015, los comicios generales se resuelven dentro de bloques: el PSOE se mantiene gracias a la suma con sus socios de investidura, y el PP necesita una lógica similar. La mesa de estrategia de Feijóo asume como premisa que el trasvase de votos con Vox es determinante y que hoy apenas hay margen para arañar electores del PSOE. De ahí que la apuesta sea ofrecer respuestas «creíbles» en inmigración, seguridad, vivienda y productividad, incluso si los pactos autonómicos con los de Abascal dinamitan en parte el voto útil.

Por qué Génova abandona la moderación

El cambio no es una ocurrencia de julio. Comenzó meses atrás con un endurecimiento del discurso sobre el control de fronteras y la inmigración irregular, y en paralelo se multiplicaron los mensajes sobre ocupación ilegal y multirreincidencia. La polémica del absentismo laboral es, según las fuentes consultadas, la última pieza de una secuencia que pretende arrastrar el debate público hacia asuntos donde una oferta ideológicamente definida rinde más que un mensaje exclusivamente centrista.

Publicidad

«Feijóo ha decidido entrar en debates que durante mucho tiempo el PP evitó por temor a parecer partidario de recortar derechos o demasiado próximo a Santiago Abascal», relata un miembro del Comité de Dirección. «Ahora ocurre lo contrario. Estos asuntos preocupan a una parte creciente de la sociedad y renunciar a ellos supone regalar espacio a Vox». La ecuación que maneja el presidente popular es nítida: los debates culturales —inmigración, modelo educativo, seguridad, sostenibilidad del Estado del bienestar— pesan cada vez más en la decisión de voto, y dejar que Vox tenga el monopolio de esas banderas sería un error estratégico.

Los temas que marcan la nueva agenda: absentismo, inmigración, seguridad

La controversia sobre las bajas laborales refleja el nuevo talante del PP. Feijóo ha puesto sobre la mesa el coste del absentismo y el posible fraude en el sistema de incapacidad temporal, y aunque la izquierda le ha acusado de criminalizar a los trabajadores enfermos, en Génova se muestran convencidos de que renunciar a ese debate por miedo a la réplica socialista equivale a aceptar que determinadas cuestiones queden fuera de la discusión pública.

En la misma línea, la seguridad ciudadana ha dejado de ser un tema periférico para convertirse en eje de la oposición popular. El PP reclama más medios para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, endurece su posición sobre la multirreincidencia y vincula la inmigración irregular con la necesidad de «orden y control». Todo ello, sin complejos ideológicos.

Feijóo

El PP ha comprendido que en la política de bloques solo suma quien ocupa su espacio natural sin pedir disculpas.

El aterrizaje territorial de esta estrategia no es homogéneo, pero sí relevante. Comunidades como Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana —todas gobernadas por el PP— ya aplican medidas que van en la dirección marcada por Génova: bajadas de impuestos que incentiven la productividad, refuerzo de las policías locales o políticas activas de vivienda. El discurso nacional proporciona ahora un paraguas argumental que los barones pueden utilizar sin desgaste.

El Eje del Poder Popular

La nueva orientación del PP abre, sin embargo, incógnitas internas. El pulso entre Génova y los territorios se manifiesta en matices: mientras todos saludan la firmeza en inmigración o seguridad, algunos sectores moderados temen que la estrategia acabe reforzando a Vox en lugar de absorberlo. La experiencia europea avala ambas posibilidades: en unos países los conservadores recuperaron votantes; en otros, la normalización de esos discursos consolidó a la derecha radical.

Publicidad

Las once comunidades autónomas gobernadas por el PP, que suman alrededor del 60% del PIB nacional, son el laboratorio de esta doctrina. Madrid, con Isabel Díaz Ayuso a la cabeza, fue pionera en un estilo desacomplejado que ahora Génova emula. En Andalucía, Juanma Moreno ha combinado moderación con un creciente énfasis en la gestión del agua y la fiscalidad. Y en la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón ha tensado el discurso en seguridad, muy condicionado por la presión de Vox. El reto para Feijóo es conjugar esos liderazgos sin que se perciban tensiones que nublen la alternativa de Gobierno.

A medio plazo, la decisión de Génova de instalarse en el terreno de las «derechas sin complejos» es, en realidad, una apuesta por la movilización del electorado propio. El dilema es si esa movilización se traduce en crecimiento neto o simplemente en una redistribución de votos dentro del bloque. De momento, la sala de máquinas popular opera con el convencimiento de que el centro ha muerto como factor decisivo y que quien renuncia a la batalla cultural se autodescartaba. La próxima cita relevante será la cumbre de presidentes autonómicos del PP, aún sin fecha, donde Feijóo pondrá a prueba la cohesión de sus barones en torno a este nuevo perfil.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El PP se reivindica como partido de derechas sin complejos, dispuesto a disputar a Vox los temas que preocupan a la sociedad.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Cumbre de presidentes autonómicos populares, donde se medirá el apoyo de los barones a la nueva estrategia.