La Policía Nacional de España ha lanzado una alerta reciente sobre el consumo, tenencia y distribución de sustancias ilícitas. Pero lo que más impacta, es la cantidad de jóvenes detenidos, quienes se justifican que les han cogido con las manos en la masa porque decidieron «probarla por primera vez» ; pero salir de ese círculo vicioso es algo que pocos logran al primer intento. Todo comienza con una «probada», después viene que sus ahorros se van en días, luego comienzan a vender sus cosas, piden créditos, se endeudan, se alejan de su entorno de amigos, hasta que la calle se convierte en un foso del cual pocos pueden salir por su propia voluntad.
Es por eso que la Policía Nacional no abandona la campaña antidrogas ni un momento en el año. Desde sus redes sociales han compartido un mensaje realista, porque este tipo de sustancias las consumen de forma creativa la primera vez. Luego, cada fin de semana, pero se levantan un día y deciden que con una dosis en la mañana es suficiente para sentirse más motivados. Sin embargo, el insomnio se vuelve rutina, por lo que otra dosis por la noche sería conveniente. Y es cuando esa «una probada y ya está» se convierte en algo casi imposible de superar si no existe el apoyo adecuado.
4LA POLICÍA NACIONAL INSISTE: TU VIDA NO CUESTA UNA «PROBADA Y YA»
Además de las consecuencias legales y administrativas que pueda llevar el consumo, tenencia, cultivo ilegal y tráfico de drogas existen otras consecuencias que van más allá de una multa o los años de cárcel, es sobre ¿qué pasa con la vida de la persona cuando ya los subidones de las drogas blandas no hacen el mismo efecto por el consumo crónico? Tristemente, la mayoría se pasa a las drogas duras, el círculo vicioso que más víctimas cobra al año en todo el mundo que incluso supera a la misma violencia o los conflictos territoriales que puedan existir.
La Policía Nacional expresa que es un riesgo latente que ha estado al acecho desde la clandestinidad, y que a pesar de todos los esfuerzos, estas organizaciones siempre buscan la manera de burlar los protocolos. Sin embargo, las fuerzas de seguridad en España siempre están un paso por delante, ya que también avanzan e investigan a fondo cómo actúan estas organizaciones que se encargan de captar jóvenes y personas con necesidades económicas graves para poder mantener el negocio ilícito de tráfico de sustancias ilegales.


