Xavier Garcia suspende pagos: el diseñador de gafas de Barcelona entra en concurso

La sociedad del diseñador barcelonés, que había recibido financiación de la Unión Europea y la Generalitat, se declara insolvente. La crisis del textil catalán suma otra víctima con posibles implicaciones para las políticas de apoyo a pymes.

El diseñador barcelonés Xavier Garcia, conocido por sus monturas artesanales y su apuesta por la fabricación local, ha situado a su sociedad en concurso de acreedores. La compañía, que presumía de haber captado ayudas europeas y del Govern, no ha logrado esquivar la insolvencia, según ha podido confirmar Moncloa.com a partir de fuentes judiciales.

La noticia sacude al ecosistema emprendedor de la ciudad, donde Garcia era un nombre consolidado en el diseño de gafas de autor. Su empresa, con taller y tienda en Barcelona, se había beneficiado de subvenciones de la Unión Europea y de la Generalitat destinadas a la innovación y la proyección internacional.

Un diseñador de éxito con respaldo público

La sociedad de Xavier Garcia, aún sin denominación comercial confirmada en el auto judicial, había conseguido en los últimos años varios fondos competitivos. Según la información adelantada por Crónica Global, la empresa recibió dinero de programas europeos de apoyo a pymes y también de líneas de la Agència per a la Competitivitat de l'Empresa (ACCIÓ), dependiente del Govern. Con esos recursos, Garcia amplió su producción y llegó a distribuir en mercados como Francia e Italia.

Publicidad

El caso refleja una paradoja conocida: el respaldo institucional no siempre basta para garantizar la viabilidad. La firma acumulaba deudas que no pudo renegociar y, según las mismas fuentes, el concurso voluntario se presentó hace días en el Juzgado Mercantil de Barcelona.

Hasta el momento, el diseñador no ha hecho declaraciones públicas. Su perfil en redes sociales seguía activo este 18 de mayo, con la última colección aún expuesta en la web. Nadie en el entorno ha querido comentar el alcance de la crisis.

El apoyo público no es un seguro de vida: el desplome de Xavier Garcia, tras años de ayudas, muestra los agujeros de un modelo que prima la concesión pero descuida el seguimiento real de la viabilidad.

Una insolvencia que se suma a otras caídas textiles

El concurso del diseñador de gafas no es un hecho aislado. En las últimas semanas, otras dos compañías catalanas del textil —Prime Collections y Moda Íntima— también entraron en insolvencia, según la misma información periodística. Todas ellas han compartido la dependencia de ayudas o financiación blanda y la dificultad de escalar en un mercado cada vez más competitivo.

Desde el Govern, fuentes consultadas por este medio admiten que se ha activado el protocolo de seguimiento de empresas en crisis cuando existen ayudas públicas implicadas. No obstante, evitan valorar el caso concreto de Garcia por respeto a la vía judicial.

Precedentes y asignaturas pendientes en la política económica catalana

La quiebra de proyectos con sello oficial no es nueva en Catalunya. Ya ocurrió con firmas como Lekhàbit o Bytemaster, que tras recibir millones en subvenciones acabaron en liquidación. En todos esos episodios, la Generalitat se enfrentó a críticas por no evaluar con suficiente rigor los planes de negocio ni exigir garantías de retorno.

El departamento de Empresa i Treball ha tratado de corregir esa imagen con los nuevos criterios de la línea Startup Catalonia, que obligan a un seguimiento trimestral. Sin embargo, el caso de Xavier Garcia, con ayudas anteriores a esa reforma, resucita la pregunta incómoda: ¿está midiendo bien el Govern el riesgo de impago entre las pymes que apoya?

Publicidad

El concurso de acreedores abre ahora un periodo de negociación con los acreedores. La sociedad podría intentar un convenio para evitar la liquidación, pero el margen es escaso si las deudas superan el valor de los activos. Mientras tanto, el nombre de Xavier Garcia se suma a la lista de diseñadores catalanes que no pudieron resistir la factura de la osadía.