Hazte Oír recurre ante el Supremo el reglamento de inmigración

La asociación Hazte Oír ha interpuesto recurso contencioso-administrativo contra el reglamento de inmigración aprobado por el Gobierno al considerar que excede los límites legales y altera de facto el régimen de extranjería sin la necesaria reforma de la ley orgánica.

El recurso se ha presentado conforme al artículo 45.1 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, mediante escrito en el que se identifica la disposición impugnada, y será desarrollado en la correspondiente demanda. “El reglamento no puede utilizarse para modificar lo que solo puede cambiarse por ley orgánica. Está actuando fuera de sus competencias”, señala Javier María Pérez-Roldán, letrado de Hazte Oír.

La asociación advierte que el problema no radica únicamente en el instrumento utilizado, sino en el alcance material de la medida. El régimen jurídico de los extranjeros en España se regula por la Ley Orgánica 4/2000, que establece una reserva de ley en esta materia. “Estamos ante un exceso reglamentario que vulnera el principio de jerarquía normativa del artículo 9.3 de la Constitución. Y eso, en un Estado de Derecho, no es admisible”, añade Pérez-Roldán.

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Hazte Oír subraya además que la utilización del reglamento en este contexto tiene consecuencias relevantes. “No se trata de una cuestión técnica. Se está evitando deliberadamente el debate parlamentario que exige una reforma de este calado. El Gobierno no puede cambiar el modelo migratorio sin dar la cara en las Cortes”, afirma el letrado.

Esta acción judicial no llega sola. Forma parte de una ofensiva sostenida que Hazte Oír ya ha activado frente a esta medida. La asociación ha impulsado una recogida de firmas a nivel nacional, ha movilizado a miles de ciudadanos en redes sociales para denunciar lo que considera una imposición sin debate y ha llevado el caso fuera de nuestras fronteras, con denuncias formales ante la Unión Europea y organismos de Naciones Unidas. La asociación advierte de que no va a quedarse en silencio ante lo que considera un cambio de las reglas del juego por la puerta de atrás.