La espinaca lleva años en platos de todo tipo, desde ensaladas rápidas hasta recetas más elaboradas, y es que este alimento combina facilidad, sabor y una carga nutricional que la convierte en una aliada silenciosa de la salud, de esas que no hacen ruido pero sí marcan la diferencia cuando se consumen con frecuencia.
Hablar de la espinaca es hablar de un alimento sencillo que, sin embargo, tiene mucho detrás. La espinaca no solo es versátil y accesible, también está respaldada por especialistas que destacan su impacto en distintas partes del cuerpo, lo que explica por qué cada vez más personas la incluyen en su dieta diaria sin pensarlo demasiado.
2Cómo consumir la espinaca para aprovecharla mejor
Aunque muchas personas la prefieren cruda, lo cierto es que la espinaca se absorbe mejor cuando se cocina ligeramente o se escalda. Esto se debe a los oxalatos, compuestos naturales que pueden dificultar la absorción de ciertos minerales si no se reducen previamente con calor.
También se ha popularizado el consumo de espinaca en zumos, sobre todo en versiones detox, pero es importante tener en cuenta que lo ideal es que esté previamente cocida y que el preparado sea fresco. De esa manera, la espinaca mantiene sus propiedades y el cuerpo puede aprovechar mejor sus nutrientes, especialmente el hierro.
