Si llevas días escuchando hablar de En nombre de otro y todavía no sabes por qué todo el mundo tiene una teoría sobre su final, aquí tienes la respuesta: Netflix acaba de estrenar la película española más vista del año, y la combinación de Oriol Paulo detrás de la cámara con Mario Casas y Blanca Suárez delante ha resultado explosiva. La premisa es tan sencilla como adictiva: un hombre decide hacerse pasar por un desaparecido para descubrir qué le ocurrió, y esa decisión lo arrastra a una red de mentiras de la que no puede salir.
Lo que diferencia a esta película de tantos thrillers que se quedan en el intento es la capacidad de Paulo para construir trampas narrativas que nadie ve venir. Quien haya sobrevivido a los giros de Contratiempo o a los laberintos de El inocente sabe de lo que hablamos. Pero En nombre de otro añade una capa más: la de una identidad robada que acaba por devorar a quien la usurpa.
Netflix apuesta fuerte por el thriller español con Oriol Paulo
La relación entre Netflix y Oriol Paulo no es nueva ni casual. Desde que El inocente —la miniserie de 2021 basada en Harlan Coben— dominara el Top 10 mundial durante semanas, la plataforma aprendió que apostar por este director catalán es casi siempre sinónimo de éxito. En nombre de otro es el paso natural de esa alianza: una película de largo aliento, con un reparto de primer nivel y un guion que el propio Paulo describe como el más retorcido que ha escrito hasta ahora.
El reparto que rodea a Mario Casas no hace más que elevar el listón. Eduard Fernández —uno de los actores más sólidos del cine español— comparte protagonismo junto a Alexandra Jiménez y Nicolás Francella, hijo del legendario Guillermo Francella. Cada pieza del puzzle encaja con una intención que solo se entiende cuando llegan los créditos finales, y eso, en el ecosistema del streaming donde la gente abandona en el minuto veinte, es un logro mayúsculo.
Oriol Paulo, Netflix y la fórmula que no falla
El secreto del éxito de Netflix en España tiene mucho que ver con la apuesta sostenida por creadores como Oriol Paulo, cuya trayectoria ha demostrado que el thriller ibérico puede competir de igual a igual con cualquier producción internacional. Formado en la Universidad Pompeu Fabra y en Los Angeles Film School, Paulo lleva más de una década construyendo un estilo propio: personajes con doble fondo, giros que obligan a revisitar escenas anteriores y una tensión que no afloja ni en los momentos más quietos.
Lo que distingue a En nombre de otro de su filmografía previa es la escala. Juanita Films y Netflix han puesto sobre la mesa una producción con ambición de blockbuster europeo, con localizaciones en Cataluña y un ritmo de montaje que recuerda más al thriller estadounidense de los noventa que al cine de intriga europeo al uso. El resultado es una película que se ve como se come: sin poder parar.
El reencuentro de Mario Casas y Blanca Suárez que España esperaba
Mario Casas y Blanca Suárez fueron durante años la pareja más popular de la ficción española, y su ruptura en 2019 hizo que muchos espectadores dieran por imposible verlos juntos de nuevo en pantalla. Netflix lo ha hecho posible, y el impacto ha sido inmediato: la película acumula millones de visualizaciones desde su estreno y ha disparado las búsquedas de ambos actores en todas las plataformas.
Lo que hace aún más interesante su reencuentro es el tipo de personajes que interpretan. Ninguno de los dos aparece aquí como protagonista romántico: la tensión entre ellos es de otra naturaleza, más oscura y más incómoda, exactamente el tipo de dinámica que Oriol Paulo sabe explotar mejor que nadie. Blanca Suárez, que antes del rodaje aseguró que la película «es muy difícil de definir», no exageraba.
Por qué ‘En nombre de otro’ engancha desde el primer minuto
Una trama de identidades que toca donde duele
David —el personaje de Mario Casas— no es un héroe ni un villano: es alguien que toma una decisión desesperada y paga las consecuencias. Ese punto de partida moral ambiguo es lo que hace que el espectador no pueda juzgarlo del todo, ni tampoco absolverlo del todo. Oriol Paulo lleva esa ambigüedad hasta el límite, y el resultado es un protagonista que te desespera y te engancha en igual medida.
Un giro final que lo cambia todo
Sin revelar nada, los primeros espectadores coinciden en un punto: hay un momento en el último tercio de la película que obliga a reinterpretar todo lo anterior. No es el giro por el giro —ese truco barato que tanto se ha abusado en el streaming—, sino uno que tiene lógica interna, que estaba ahí desde el principio y que simplemente no viste venir.
Qué ver antes (y después) de ‘En nombre de otro’ en Netflix
Oriol Paulo tiene un universo propio que vale la pena explorar en orden. Estas son las cuatro obras que te ayudarán a entender por qué En nombre de otro es su trabajo más maduro hasta la fecha:
- El cuerpo (2012): Su debut como director, con una premisa imposible que funciona a la perfección gracias a un guion sin fisuras.
- Contratiempo (2017): La película que convirtió al thriller español en fenómeno global, con Mario Casas y Bárbara Lennie en estado de gracia.
- El inocente (2021): La miniserie de Netflix donde Oriol Paulo y Casas demostraron que el formato largo también les queda bien.
- La última noche en Tremor (2024): Su incursión en el thriller sobrenatural, basada en la novela de Mikel Santiago.
El thriller español tiene futuro, y Netflix lo sabe
La llegada de En nombre de otro no es un hecho aislado: es la confirmación de una tendencia que lleva varios años gestándose. El cine de género español ha dejado de ser el pariente pobre de la industria para convertirse en uno de los motores más rentables del streaming global. La inversión de Netflix en producciones locales de calidad —con Clanes, Cortafuego o La desconocida también en el catálogo de 2026— está construyendo un ecosistema donde los creadores españoles tienen recursos para contar sus historias a la altura de cualquier producción internacional.
Para el espectador, el mensaje es claro: lo mejor del thriller español está en Netflix ahora mismo, y En nombre de otro es la razón más urgente para no dejarlo para mañana. Oriol Paulo ha vuelto, Mario Casas y Blanca Suárez han vuelto juntos, y el resultado es exactamente tan bueno como esperabas —y bastante más sorprendente de lo que imaginabas.


