El incendio declarado este lunes en Boborás, en la parroquia de Xurenzás, ha obligado a cortar la línea ferroviaria que une Santiago de Compostela con Ourense. El fuego, iniciado a las 15:26 horas en una zona próxima a las vías, moviliza dos aviones, un helicóptero, dos motobombas, tres brigadas y un agente forestal, según la Consellería do Medio Rural.
La alcaldesa de Boborás, Patricia Torres, ha señalado directamente al paso de un tren como la causa del siniestro y ha cargado contra ADIF y el Ministerio de Transportes por el «deficiente estado de mantenimiento» de la infraestructura. La regidora recuerda que la Audiencia Nacional ya condenó en 2022 a ADIF por su responsabilidad en incendios similares. No hay aún estimación oficial de la superficie quemada.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un incendio en Boborás (Ourense) ha obligado a cortar la circulación ferroviaria entre O Carballiño y O Irixo, en la línea Santiago-Ourense.
- ¿Quién está detrás? Las autoridades investigan si el fuego lo provocó un convoy. La alcaldesa acusa a ADIF y al Ministerio de falta de mantenimiento.
- ¿Qué impacto tiene? Trenes de ancho convencional interrumpidos, plan alternativo de autobuses y reactivación del debate sobre la seguridad de las infraestructuras ferroviarias en Galicia.
El incendio y el apagón ferroviario
Las llamas, que se declararon a media tarde de ayer, se localizaron junto a la vía férrea. ADIF suspendió el tráfico entre O Carballiño y O Irixo, interrumpiendo los servicios de ancho convencional entre las dos capitales. El administrador ferroviario activó un plan de transporte por carretera, aunque precisó que se trata de un incendio ajeno a la infraestructura. La conexión ferroviaria afectada es una de las arterias de la movilidad interior gallega, y el corte llega en plena temporada estival.
La alcaldesa, Patricia Torres, no dudó en señalar el origen: “Todo apunta a que el fuego se originó tras el paso de un tren”. En un comunicado, exigió a ADIF y al Ministerio que mantengan limpias las márgenes de la vía y denunció “abandono, falta de mantenimiento y un riesgo permanente”. El Ayuntamiento subraya que la amenaza es recurrente: hace apenas diez días, otro incendio arrasó 19 hectáreas en la misma parroquia, dañando el castro de Xurenzás. El 13 de julio, ocho focos simultáneos en los concellos de Maside, Ourense, Amoeiro y Punxín fueron atribuidos al paso de un tren de mercancías.
La Audiencia Nacional condenó a ADIF en 2022 por incendios causados por la misma falta de mantenimiento que ahora denuncia Boborás.
La responsabilidad institucional, sobre la mesa
El contexto invita a mirar más allá del episodio puntual. La condena judicial de 2022 a ADIF sienta un precedente que la alcaldesa utiliza para reclamar actuaciones inmediatas. “No podemos seguir viviendo con esta amenaza constante”, afirmó. El fuego no es solo un suceso: pone de relieve la tensión entre administraciones locales y una infraestructura ferroviaria que depende del Gobierno central.
Mientras los equipos de extinción trabajaban ayer, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, intervenía en otro foro y relativizaba el cambio climático como causa de los incendios. Una posición que conecta con la línea discursiva del PP nacional y que, en plena ola de fuegos, añade una lectura política al dramatismo de las llamas.
El laboratorio político gallego
Las palabras de Rueda no son improvisadas. El PPdeG lleva años matizando el peso del cambio climático en los siniestros forestales, insistiendo en la gestión del monte, la prevención y la responsabilidad de otras administraciones. En esta ocasión, el discurso se cruza con un incendio que ha paralizado trenes y ha reavivado el debate sobre las infraestructuras estatales. Galicia vuelve a ser el campo de pruebas: lo que aquí se dice sobre cambio climático y gestión territorial suele anticipar los argumentos que el PP nacional desplegará en el Congreso.
La dinámica entre el PPdeG y el BNG, que exige más competencias en materia ferroviaria y forestal, y el PSdeG, que reclama refuerzos en la lucha contra el fuego, refleja las tensiones del Parlamento de Galicia. Pero la clave hoy está en el choque entre la Xunta y el Ministerio de Transportes que encabeza un gobierno del PSOE. El incendio de Boborás ofrece a Rueda una oportunidad para reforzar su discurso de agravio territorial, al tiempo que minimiza el factor climático. Un equilibrio que el PP nacional observa con atención: si funciona aquí, servirá de argumentario en Madrid.
La próxima reunión del Consello de Goberno y las comparecencias en la Comisión de Infraestruturas del Parlamento de Galicia permitirán medir hasta qué punto este siniestro se convierte en nuevo caballo de batalla entre administraciones o queda en un episodio aislado. Mientras, los vecinos de Boborás ven cómo el tren y el fuego se dan la mano por tercera vez en menos de un mes.
Ficha del Caso
- El caso: Un incendio forestal en Boborás, al lado de la vía férrea, corta la línea Santiago-Ourense y reactiva las acusaciones de falta de mantenimiento a ADIF.
- Datos importantes: Fecha: 27 de julio de 2026. Superficie: sin estimación oficial. Medios aéreos y terrestres desplegados. Precedentes judiciales y siniestros repetidos en la zona.
- Resumen: El fuego destapa un problema crónico de infraestructuras ferroviarias en Galicia y coincide con el posicionamiento de Rueda contra el cambio climático como causa, alineándose con el discurso nacional del PP.

