Madrid abre las ayudas Cambia 360 para renovar taxis hasta junio

El Ayuntamiento mantiene el formato de convocatorias anteriores con tramos según tecnología y achatarramiento. La concesión se hace por orden de entrada hasta agotar el crédito, un punto que en 2024 dejó fuera a parte de los solicitantes.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los titulares de licencia de autotaxi en Madrid capital que quieran cambiar su vehículo por uno menos contaminante.
  • ¿Cuándo ocurre? El plazo se abre este viernes 1 de mayo y se cierra el 1 de junio de 2026, con un mes natural para presentar la solicitud.
  • ¿Qué cambia hoy? Quien renueve su taxi en este periodo puede recibir ayuda municipal directa, siempre que el coche entre dentro de las categorías elegibles del programa Cambia 360.

El Ayuntamiento de Madrid abre este viernes el plazo para pedir las ayudas Cambia 360 para renovar taxis con vehículos menos contaminantes, con cierre el 1 de junio. Es la convocatoria que el sector esperaba desde el invierno, después de meses de reuniones con la Federación Profesional del Taxi y la Asociación Gremial.

La línea forma parte de la estrategia municipal Madrid 360, que desde 2019 articula las medidas de calidad del aire y movilidad de bajas emisiones en la capital. La novedad de esta edición está en el tramo: la ayuda se concentra en los taxistas que den el paso a etiquetas más limpias, con especial atención a quienes opten por cero emisiones y eléctricos enchufables. Así, sin adornos.

Qué cubre la ayuda y quién puede pedirla

La convocatoria se dirige a los titulares de licencia de autotaxi del municipio de Madrid. La cuantía varía en función de la tecnología del vehículo nuevo y de si el taxista achatarra el anterior, criterio que el Ayuntamiento ha mantenido respecto a ediciones previas. Los importes más altos se reservan para los modelos eléctricos puros y los híbridos enchufables; los híbridos no enchufables y los de gas reciben tramos inferiores.

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Para acceder, el solicitante debe presentar la documentación a través de la sede electrónica del Ayuntamiento, con certificado digital o Cl@ve. Quien no renueve la licencia antes del cierre del plazo queda fuera de esta convocatoria, y deberá esperar a la siguiente. La concesión funciona por orden de entrada y hasta agotar el crédito presupuestario, un detalle que en la edición anterior dejó a solicitantes en lista de espera durante el verano.

El requisito clave es que el vehículo nuevo cumpla los estándares ambientales fijados en las bases. Los taxis que incorporan motorización diésel, aunque sea reciente, quedan excluidos. Tampoco entran los de etiqueta C en gasolina, salvo en supuestos específicos detallados en la orden municipal. Más información operativa en la sede del Ayuntamiento de Madrid, donde se publican formularios y bases.

Por qué el sector llevaba meses pidiéndolas

El taxi madrileño arrastra una flota envejecida en parte del segmento medio, con vehículos diésel comprados en 2017 y 2018 que ahora se acercan al final de su vida útil económica. La Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección que cubre el Distrito Centro y el interior de la M-30 ha acelerado la presión por renovar, y los costes de un eléctrico equivalente siguen sin ser asumibles para muchos titulares sin ayuda pública.

Las cifras del propio Ayuntamiento sitúan en torno a 15.500 las licencias de taxi activas en la capital. De ellas, una parte significativa ya circula con etiqueta ECO o cero, pero el ritmo de cambio se había estancado en 2025 según fuentes del sector consultadas. La calle dice otra cosa: en barrios como Vallecas o Villaverde la flota de taxis sigue siendo mayoritariamente híbrida no enchufable.

Cambia 360 es la prueba de que la transición ecológica del taxi madrileño no avanza por convicción sino por subvención, y eso obliga al Ayuntamiento a renovar la convocatoria cada ejercicio.

El programa Cambia 360 abarca también, en otras líneas, a profesionales de la distribución urbana de mercancías y a vehículos de servicios. Pero es en el taxi donde la medida tiene un efecto más visible, porque cada coche renovado circula entre 60.000 y 100.000 kilómetros al año por la ciudad, muy por encima de un vehículo particular.

Lo que esta convocatoria dice del modelo Madrid 360

Observamos esta edición como una continuidad sin sorpresas. El Ayuntamiento mantiene la fórmula que ya usó en convocatorias anteriores —ayuda directa por achatarramiento más bonificación por tecnología limpia— y no introduce mecanismos nuevos para acelerar la electrificación, pese a que el Consorcio Regional de Transportes ha insistido en informes recientes en que el taxi es el segmento profesional con mayor capacidad de descarbonización a corto plazo.

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La comparación con Barcelona es inevitable. El Institut Metropolità del Taxi puso en marcha en 2024 ayudas con tramos superiores para eléctricos puros y un calendario plurianual que da seguridad al taxista que decide invertir 35.000 o 40.000 euros en un coche nuevo. En Madrid, en cambio, cada convocatoria se abre y se cierra en pocas semanas, lo que penaliza a quien necesita tiempo para cerrar la financiación con el concesionario.

El precedente de la convocatoria de 2024 deja un aviso claro: el crédito se agotó antes de que finalizara el plazo formal, y decenas de solicitantes presentaron documentación válida que no recibió ayuda por falta de partida. Si el Ayuntamiento ha dimensionado bien el presupuesto esta vez se sabrá pronto. El próximo punto de control será la publicación de las primeras resoluciones, prevista para las semanas posteriores al cierre del plazo el 1 de junio. Hasta entonces, conviene no esperar al último día.