EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos y visitantes de Barcelona, especialmente del Raval y zonas céntricas donde se concentran tres de los cuatro ataques.
- ¿Cuándo ocurre? Entre la madrugada del domingo y la del lunes 4 de mayo: cuatro apuñalamientos en menos de 24 horas.
- ¿Qué cambia hoy? Mossos d’Esquadra refuerza la presencia en Ciutat Vella y un menor ya ha ingresado en régimen cerrado por el crimen del Raval.
Los cuatro apuñalamientos en Barcelona en menos de 24 horas dejan dos muertos y reabren el debate sobre la violencia con arma blanca en el centro de la ciudad. Mossos d’Esquadra mantiene abiertas las cuatro investigaciones y ya ha practicado detenciones en al menos dos de los casos, según fuentes del cuerpo policial.
El episodio más grave se registró en el Raval, donde un hombre falleció tras ser atacado en plena vía pública. El presunto autor, un menor de edad, ingresó este lunes en un centro de régimen cerrado por orden judicial, tal y como confirmó la Fiscalía de Menores. La segunda víctima mortal corresponde a otro de los apuñalamientos del fin de semana, cuyas circunstancias siguen bajo secreto de sumario.
Qué se sabe de los cuatro ataques y dónde ocurrieron
Los cuatro episodios se concentraron en un perímetro reducido del centro de Barcelona, con tres de ellos en el distrito de Ciutat Vella y un cuarto en una zona limítrofe. La cronología que manejan los Mossos sitúa el primer ataque en la madrugada del domingo y el último en las primeras horas del lunes.
En el caso del Raval, la víctima mortal era un hombre adulto. El detenido, un menor, fue localizado horas después gracias a las cámaras de la zona y a testigos presenciales. El juez ha decretado el internamiento del menor en régimen cerrado, la medida más severa que prevé la legislación de menores en España. Puedes consultar el marco legal en la entrada sobre la Ley Orgánica 5/2000, que regula este tipo de medidas.
Los otros tres apuñalamientos dejaron heridos de distinta gravedad. Uno de ellos derivó en la segunda muerte. Los dos restantes están bajo investigación abierta, sin detenidos confirmados al cierre de esta edición. Mossos no ha vinculado, por ahora, los cuatro hechos entre sí.
Por qué Ciutat Vella vuelve a estar en el foco
El distrito de Ciutat Vella, y el Raval en particular, arrastra desde hace años un problema reconocido por el Ayuntamiento y la Generalitat: alta densidad, ocio nocturno intensivo, presencia de bandas y un porcentaje de delitos violentos por encima de la media de la ciudad. Los datos de Mossos d’Esquadra ya situaban a este distrito como el de mayor incidencia en delitos contra las personas durante 2025.
La concentración de cuatro apuñalamientos en 24 horas no es habitual ni siquiera en este contexto. Hablamos de una secuencia que multiplica por cinco la media diaria de ataques con arma blanca registrada en la ciudad, según los últimos balances trimestrales del cuerpo. Y eso obliga a una respuesta visible.
El Departament d’Interior ya avanzó refuerzos puntuales en Ciutat Vella tras los hechos. La Guàrdia Urbana de Barcelona, dependiente del Ayuntamiento que lidera Jaume Collboni, también ha reforzado patrullas en la zona, según fuentes municipales.
Cuatro apuñalamientos en una franja de 24 horas, dos muertos y un menor en régimen cerrado: el Raval vuelve a marcar el pulso de la inseguridad en Barcelona.
Qué precedentes tiene esta concentración de violencia
El patrón no es nuevo. En febrero de 2025, Ciutat Vella vivió una secuencia parecida con tres ataques con arma blanca en 48 horas. Aquella ola derivó en la creación de un dispositivo conjunto entre Mossos y Guàrdia Urbana centrado en los entornos de Rambla, Joaquín Costa y Sant Pau. La pregunta que se hacen en esta redacción es si aquellos refuerzos fueron coyunturales o si se mantuvieron en el tiempo. Los datos de patrullaje del último trimestre, no publicados aún, lo aclararán.
Hay un segundo factor relevante: la presencia de menores entre los detenidos. La Fiscalía de Menores de Barcelona alertó en su última memoria de un repunte sostenido en delitos violentos cometidos por jóvenes de entre 14 y 17 años, especialmente en distritos con vulnerabilidad alta. El crimen del Raval encaja en ese perfil. Y obliga a una lectura que va más allá del refuerzo policial: educación, intervención social y vivienda son palancas que se nombran en cada plan municipal pero que llegan tarde a barrios donde la violencia ya está instalada.
Analizamos esta secuencia como un toque de aviso para el Govern y el Ayuntamiento. La sensación de inseguridad en Ciutat Vella está calando en los vecinos y en el comercio, y los datos objetivos apuntan en esa misma dirección. La próxima Junta Local de Seguridad de Barcelona será el primer test de coordinación entre Mossos, Guàrdia Urbana, Ayuntamiento y Departament d’Interior. De lo que salga de ahí dependerá que estos cuatro apuñalamientos queden como un episodio aislado o como el inicio de una pauta. Por ahora, prudencia.

