Isabel Díaz Ayuso no acudirá a la reunión convocada por el delegado del Gobierno, Francisco Martín, para abordar la inseguridad en el parque Paraíso de San Blas tras el apuñalamiento mortal de un joven nigeriano el pasado fin de semana. La Comunidad de Madrid acusa al representante del Ejecutivo central de ‘escurrir el bulto’ en una competencia que considera exclusiva del Estado. El Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida sí enviará a la concejala del distrito, Almudena Maíllo, aunque también reprocha al delegado que busque ‘mancomunar negligencias’.
La Comunidad planta al delegado: ‘No necesitamos reuniones para que el Gobierno cumpla su deber’
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García, remitió una carta a Francisco Martín en la que reconocía la «grave preocupación vecinal» por la situación en el barrio, pero advertía de que la responsabilidad de la seguridad ciudadana es exclusiva del delegado. No resulta necesaria la celebración de reunión alguna para que la Delegación del Gobierno ejerza con plenitud las competencias que tiene atribuidas», reza la misiva, según ha podido saber esta redacción.
El Gobierno regional cree que la convocatoria es una «artimaña» para desplazar responsabilidades. En la carta, la Comunidad tiende la mano a colaborar en otros ámbitos, pero deja claro que no acudirá a un encuentro que considera un intento de «proyectar una apariencia de actuación». El gesto recuerda a otras tensiones vividas entre la Puerta del Sol y la Delegación del Gobierno, como la disputa por la seguridad en la Cañada Real o los incidentes en el parque de la Cuña Verde.
Almeida sí acude pero rebaja el perfil: ‘El delegado llega tarde y maquilla su inacción’
La delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, acusó a Francisco Martín de actuar como «comentarista de la actualidad» y de haber ignorado las peticiones previas del consistorio. «El 29 de enero ya pedimos una reunión para abordar las situaciones que allí se estaban produciendo y no obtuvimos respuesta», afirmó. Pese a las críticas, el equipo de Almeida asistirá: «Por supuesto que mañana el Ayuntamiento estará allí, pero no vendrá la delegada; irá la concejala de San Blas-Canillejas, Almudena Maíllo», anunció Sanz.
La concejala de distrito, Maíllo, ha reiterado hasta en tres ocasiones la solicitud de un encuentro con la Delegación. Su presencia en la reunión subraya la voluntad municipal de no dejarse fuera de la foto, pero también la convicción de que la seguridad es una competencia que no les corresponde. En el Ayuntamiento insisten en que la actuación policial en parques como el Paraíso depende de la Policía Nacional, bajo mando del delegado.
La seguridad ciudadana es competencia estatal, pero la coordinación entre administraciones es lo mínimo que exigen los vecinos de San Blas.
Análisis: el forcejeo competencial que deja a los vecinos sin respuestas
El homicidio en el parque Paraíso ha convertido un problema crónico de convivencia en un conflicto político entre administraciones. El parque Paraíso lleva años sufriendo robos agresiones y trapicheos sin que ninguna administración haya actuado con contundencia. La Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana reserva en efecto al Estado la dirección de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero la experiencia en otros puntos calientes de Madrid muestra que sin colaboración estrecha las medidas tardan en llegar. El barrio de Lavapiés, por ejemplo, vivió un cruce de reproches similar en 2023 antes de que se reforzara la presencia policial con una unidad mixta de Policía Nacional y Policía Municipal.
En esta redacción observamos que la reunión convocada por el delegado podía ser una oportunidad para acordar acciones concretas: más vigilancia, mediación comunitaria o un plan de regeneración del parque. Sin embargo, el plante de la Comunidad y la asistencia rebajada del Ayuntamiento la convierten en un mero trámite político. Los vecinos de San Blas, mientras tanto, seguirán pidiendo que alguien se haga cargo de un parque que lleva años bajo el dominio del trapicheo y la violencia, donde la presencia policial brilla por su ausencia.
La próxima cita en la Asamblea de Madrid, donde la oposición ya ha pedido la comparecencia del consejero García, podría reavivar el debate. Pero por ahora, la pelota sigue en el tejado del delegado, que tiene las competencias pero parece carecer de la confianza de los Gobiernos autonómico y local. El próximo pleno municipal de junio será también un termómetro de la presión vecinal, que ya ha recogido firmas para pedir un plan de seguridad específico.
