Pausas cortas y calor extremo: la alerta de los expertos que pone en jaque el Mundial de Estados Unidos

Un informe científico internacional lanza una advertencia sin precedentes sobre el Mundial 2026: el calor extremo en Estados Unidos podría poner en peligro la salud de jugadores y árbitros, y las pausas previstas por la FIFA no serían suficientes para evitarlo.

¿Puede el calor convertir el Mundial en una amenaza para la salud? No es una pregunta retórica: es lo que advierte un grupo de los científicos climáticos más respetados del mundo, justo cuando el torneo está a menos de un mes de arrancar en Estados Unidos, México y Canadá. La pregunta ya no es si hará calor, sino si se está haciendo lo suficiente para proteger a quienes juegan.

Un estudio del grupo World Weather Attribution (WWA), publicado esta semana, concluye que uno de cada cuatro partidos del Mundial 2026 se disputará en condiciones que superan los límites de seguridad térmica recomendados para el fútbol profesional. No es una proyección lejana: es el escenario más probable para el próximo junio y julio.

El Mundial ante su mayor desafío climático

Desde que Estados Unidos organizó por última vez un Mundial en 1994, el riesgo de enfrentarse a condiciones térmicas extremas durante un torneo de estas características casi se ha duplicado. El cambio climático ha acelerado ese proceso de forma significativa, y el WWA lo cuantifica: 26 de los 104 partidos previstos superarán el índice WBGT de 26 grados, umbral a partir del cual ya se considera necesario intervenir.

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El índice WBGT (temperatura de bulbo húmedo y globo) combina calor, humedad y capacidad del cuerpo para enfriarse: no mide solo el calor que marca el termómetro, sino el que siente el cuerpo de un futbolista en pleno esfuerzo físico. Cinco partidos del Mundial podrían alcanzar los 28 grados WBGT, lo que equivale a 38 °C en calor seco o 30 °C con alta humedad.

Las pausas del Mundial que los expertos consideran insuficientes

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El problema de fondo es una brecha normativa: el Mundial contempla pausas de hidratación obligatorias solo cuando el WBGT supera los 32 grados, pero FIFPRO, el sindicato internacional que representa a más de 65.000 futbolistas profesionales, recomienda activarlas ya desde los 26 grados. La diferencia entre ambos umbrales puede ser la diferencia entre una precaución y una emergencia médica.

Cuando el índice supera los 28 grados, FIFPRO va más lejos: recomienda directamente retrasar o suspender el partido hasta que las condiciones sean seguras. La FIFA, con su norma actual, no contemplaría esa suspensión hasta 4 grados más arriba. Para los expertos, esa distancia representa un riesgo real y evitable para los jugadores.

Sedes, estadios y la trampa de la humedad

No todos los estadios del Mundial están equipados con sistemas de refrigeración, y eso marca una diferencia crítica. Ciudades como Miami, Kansas City, Nueva York o Filadelfia albergan recintos al aire libre donde el calor y la humedad se acumulan sin salida, creando condiciones especialmente peligrosas para deportistas de alto rendimiento.

La final del Mundial, prevista en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, tiene el doble de probabilidades de superar los niveles de riesgo térmico respecto a la edición de 1994. Monterrey y Dallas, con temperaturas que pueden superar los 35 °C en julio, también figuran entre las sedes de mayor riesgo identificadas en el informe del WWA.

El cuerpo humano bajo presión extrema en el Mundial

La exposición prolongada al calor durante el esfuerzo físico del Mundial no es solo una cuestión de rendimiento: puede desencadenar golpes de calor, deshidratación severa, náuseas, derrames cerebrales y, en casos extremos, consecuencias letales. Los jugadores profesionales, que corren a alta intensidad durante 90 minutos o más, son especialmente vulnerables cuando el ambiente impide que su cuerpo se enfríe con eficacia.

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El riesgo no se limita a los futbolistas. El informe del WWA advierte también sobre el peligro para aficionados, árbitros y trabajadores de los estadios que no disponen de zonas de sombra ni sistemas de refrigeración adecuados. En un torneo que atraerá a millones de personas, la gestión del calor es ya una cuestión de salud pública.

Factor de riesgoUmbral FIFPROUmbral FIFA (actual)
Activar pausas de enfriamientoWBGT ≥ 26 °CWBGT ≥ 32 °C
Retrasar o suspender partidoWBGT ≥ 28 °CSin contemplar hasta ≥ 32 °C
Partidos en riesgo en el Mundial 202626 de 104 (25%)~5 en riesgo muy alto
Temperatura equivalente en calor seco38 °C
Sedes sin refrigeración identificadasMiami, Kansas City, NY, Filadelfia

El Mundial 2026 puede marcar un antes y un después en el fútbol

La profesora Friederike Otto, del Imperial College de Londres y una de las voces científicas más influyentes en cambio climático, ha pedido a la FIFA que reconsidere las fechas de los próximos Mundiales en regiones vulnerables al calor. Celebrar el torneo en otra época del año no es solo una cuestión deportiva: es, según los expertos, una decisión sanitaria urgente.

El Mundial 2026 tiene la oportunidad de convertirse en un punto de inflexión: el primer torneo que fuerza a la FIFA a actualizar sus protocolos de calor de forma real y vinculante. Las señales de la ciencia son claras y los márgenes de mejora, evidentes. Lo que ocurra este verano en las sedes estadounidenses definirá los estándares de seguridad para los próximos grandes eventos deportivos en un planeta que no para de calentarse.