Vox se quedó solo este jueves en la Asamblea de Madrid al no lograr ningún apoyo para su proposición de retirar la nacionalidad española a los inmigrantes con condena firme por pertenencia a organización criminal. Solo tres de los once diputados de la formación de Rocío Monasterio pulsaron el botón correcto; el resto, por un error que el presidente Enrique Ossorio no permitió subsanar, se abstuvo sin quererlo.
La iniciativa, una proposición no de ley sin efectos vinculantes, pedía al Gobierno de la Comunidad que instara al Ejecutivo central a modificar el Código Civil para «establecer como causa de pérdida de la nacionalidad española adquirida (no de origen) la condena firme por delito de pertenencia a organización criminal». Además, la propuesta vinculaba esa pérdida de nacionalidad con la tramitación de la expulsión del territorio nacional.
La propuesta que solo apoyaron tres de los once diputados de Vox
La confusión en la bancada de Vox fue el dato anecdótico de la sesión. Ocho diputados no votaron lo que esperaban, y el presidente Ossorio, aplicando el Reglamento, no admitió la repetición de la votación. El resultado: tres votos a favor, 31 en contra de Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos, y la abstención de los 70 diputados del PP. La Cámara rechazó la propuesta sin margen de debate numérico.
La portavoz de Vox defendió la necesidad de la medida con argumentos de seguridad ciudadana en la región. Citó un incremento del 80% interanual de los homicidios dolosos y asesinatos en la Comunidad de Madrid entre el segundo trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025, así como un aumento del 11% de los delitos de tráfico de drogas en el mismo lapso, datos que atribuyó al Ministerio del Interior.
El PP se escuda en la competencia estatal para no votar con Vox
El Grupo Popular justificó su abstención en que la nacionalidad y la extranjería son materias exclusivas del Estado. «No podemos votar a favor de algo sobre lo que la Comunidad de Madrid no tiene competencias», resumió el portavoz popular. No obstante, al mismo tiempo evitó sumarse al bloque de la izquierda, con lo que esquivó las críticas de Vox por un posible «pacto con los partidos de Sánchez».
La propia iniciativa de Vox reconocía que la capacidad legislativa no está en la región, por lo que se limitaba a pedir que la Asamblea instara al Gobierno central. Para el PP, bastó ese reconocimiento para desmarcarse sin votar en contra. Cabe recordar que apenas una semana antes, PP y Vox habían pactado una iniciativa sobre la «prioridad nacional» en el acceso a ayudas al alquiler y otros beneficios, vinculándola al arraigo, lo que entonces provocó una fuerte polémica con la izquierda.
La criminalidad que Vox denuncia, ¿sube o baja en Madrid?
Los datos que exhibió Vox presentan un retrato de creciente inseguridad: 21 homicidios dolosos y asesinatos consumados en la región en el primer semestre de 2025, de los cuales al menos cuatro se vincularon a enfrentamientos entre grupos juveniles, según la estadística del Ministerio del Interior. También se refirió a la presencia de menores de origen extranjero imputados por asesinato y pertenencia a organización criminal, muchos de ellos con DNI español.
Sin embargo, la evolución de la delincuencia en la Comunidad de Madrid es un debate estadístico abierto. Las cifras oficiales de criminalidad del primer semestre de 2025, en términos globales, no registraron un incremento tan acusado como el de los homicidios, y fuentes de la Delegación del Gobierno han matizado en otras ocasiones que los repuntes puntuales en tipologías delictivas concretas no siempre consolidan una tendencia. La oposición de izquierda acusó a Vox de «manipular datos para construir una alarma xenófoba».
Dejémoslo en un «ya veremos».
Un precedente que marca distancias y una legislatura que se enreda
La negativa del PP a respaldar esta iniciativa, tras la polémica de la «prioridad nacional» de la semana anterior, revela una estrategia de distanciamiento medido. El gobierno de Isabel Díaz Ayuso necesita los votos de Vox para sacar adelante presupuestos y otras normas, pero evita enredarse en debates que desborden el marco autonómico y entreguen munición a la izquierda de cara a las elecciones de 2027.
De hecho, el pulso entre ambas formaciones se ha intensificado en lo que va de mes. Vox amagó la semana pasada con retirar el apoyo a las cuentas si no se incluía un recorte en las ayudas a la acogida de menores migrantes, y ahora sufre un nuevo desaire parlamentario que deja a Monasterio sin el músculo que necesita para presionar.
En paralelo, el bloque de la izquierda ha aprovechado cada votación para retratar al PP como socio funcional de Vox. Este jueves, sin embargo, el voto separado les sirvió para decir que «Ayuso se pliega a Vox para unas cosas, pero para otras no».
El PP se abstuvo para no regalar a Vox una foto de unidad, pero evitó el ‘no’ para no dinamitar el diálogo presupuestario.
La legislatura madrileña seguirá, pues, en un equilibrio precario en el que cada iniciativa de Vox sobre inmigración tensa una cuerda que el PP intenta mantener sin romperse.

