El PP y Vox deberán hablar también de «prioridad nacional» en Andalucía

La Ley d´Hondt provoca que, a pesar de obtener 143 mil votos más, Moreno Bonilla haya perdido cinco escaños

El Partido Popular (PP) de Juanma Moreno Bonilla ha ganado las elecciones andaluzas, pero ha perdido la mayoría absoluta del Gobierno de Andalucía al no poder revalidar los 58 diputados de las pasadas elecciones y se ha quedado en 53, a solo dos diputados de los 55 necesarios para gobernar en solitario. Moreno tendrá que pactar con Vox si quiere gobernar otros nuevos cuatro años, al igual que ya han hecho sus compañeros de partido en Extremadura, Aragón y Castilla y León, siguiendo la hoja de ruta del concepto «prioridad nacional».

Su mayor rival, el PSA de Maria Jesús Montero, también ha caído, al obtener el peor resultado de los socialistas en Andalucía. El gran beneficiado ha sido Adelante Andalucía de José Ignacio García, un partido andalucista de izquierdas, que pasa de 2 a 8 diputados en la Junta. Vox, con Manuel Gavira, gana un diputado, hasta los 15, y se convierte en árbitro de la gobernabilidad de la derecha en Andalucía. Por Andalucía, de Antonio Maillo, la tercera fuerza de izquierdas andaluza, se ha quedado en los mismos 5 diputados que obtuvieron en el año 2022.

La participación en las elecciones de Andalucía ha sido del 52,15%, 7,6 puntos más que en 2022. Los resultados de las elecciones se comenzaron a conocer más tarde que de costumbre, a partir de las 20.40 horas por el retraso en la constitución de mesas de tres colegios electorales. Así que la incertidumbre se mantuvo hasta más allá de las once la noche cuando el 100% de los votos escrutados arrojó el resultado de 53 diputados autonómicos para el PP, 28 para el PSOE, 15 para VOX, 8 para Adelante Andalucía y 5 para Por Andalucía.

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El PP se enfrió

Conforme se conocían los primeros datos la euforia de los populares andaluces se iba enfriando al comprobar que iban a perder la gobernabilidad en solitario. Ahora, para Juanma Moreno, que representa el ala moderada del partido, se abre una incógnita y largas jornadas de negociaciones. Alfonso Fernández Mañueco, ganador en Castilla y León, continúa negociando su investidura con Vox desde hace cuatro meses.

Las primeras palabras de Manuel Gavira fuero, tras celebrar el resultado, advertir que «vamos a defender cada uno de los votos que nos ha dado los andaluces y esperamos del PP que escuchen a los andaluces. Han hablado claro y le han dicho al gobierno de Andalucía lo que quieren, que es prioridad nacional. El concepto de «prioridad nacional» es un guiño o una advertencia al Partido Popular a nivel nacional, un concepto que ya ha sido incorporado a los pactos en Aragón, Extremadura y Castilla y León, aunque para ambas formaciones signifiquen cuestiones diferentes.

El PP entiende que el arraigo de un ciudadano a un territorio autonómico debe de ser premiado, independientemente de la nacionalidad. Sin embargo, la lectura de Vox es que se debe priorizar a los españoles sobre los inmigrantes en el acceso a los servicios públicos.

Pero la letra pequeña de esos pactos también es discutible, porque es cierto que recoge el acceso a ayudas y prestaciones públicas en función de un «arraigo real, duradero y verificable» con la autonomía, sin hacer mención alguna a la nacionalidad de los beneficiarios. Sin embargo, de manera automática los requisitos exigidos (tiempo de empadronamiento, la vinculación social, familiar y laboral o el histórico de cotización a la Seguridad Social) son más fácilmente cumplidos por españoles que por extranjeros.

Poco después, Santiago Abascal, el presidente nacional de Vox, era más explícito. «Juanma Moreno tiene que escuchar (…) los ilegales deben ser devueltos a su país y los menas con sus padres».

Más tarde, casi a las once y media de la noche, comparecía María Jesús Montero, ex vicepresidenta del Gobierno y candidata socialista andaluza, que se quedó en 945 mil votos y, a pesar de recibir 57 mil votos más que en 2022, perdió dos escaños. Así es la ley d´Hondt. Moreno tuvo 143 mil votos más y ha perdido 5 escaños respecto a 2022. En total fueron 1.732.000 andaluces los que han votado al PP.

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Montero también felicitó a Juanma Moreno, reconoció que «no son unos buenos resultados» y apeló a la defensa de los «servicios públicos, que son el mayor patrimonio de Andalucía». Luego reclamó su lugar en la oposición «con rigor y contribuir a que los andaluces ganen con nuestras propuestas».

Justo después salía Juanma Moreno ante la Prensa para recordar que «hemos ganado en las ocho provincias andaluzas» y también dijo que «no hemos sacado matrícula de honor, pero sí un sobresaliente». Luego añadió que «los andaluces nos han dado un mandato, que sigamos cambiando Andalucía, para hacerla más próspera y más libre en España y lo vamos a cumplir cuatro años más».