Page critica a Ferraz por ignorar el mensaje de los ciudadanos tras la debacle andaluza

El presidente de Castilla-La Mancha reclama a la dirección federal más empatía con los alcaldes y los dirigentes territoriales socialistas después del revés electoral andaluz. La demanda de autocrítica interna tensa aún más la relación entre Ferraz y los barones críticos.

Emiliano García-Page ha vuelto a tensar la cuerda con Ferraz. El presidente de Castilla-La Mancha reclamó este lunes a la dirección federal del PSOE que escuche a los alcaldes y a los dirigentes territoriales tras la contundente derrota electoral en Andalucía, según publicó eldiario.es. Para Page, la lección es clara: el mensaje de la ciudadanía es cada vez más alto y el partido no puede permitirse ignorarlo.

En sus intervenciones, Page habría instado a la cúpula a mostrar ‘empatía’ con los cargos municipales y autonómicos que están en contacto directo con el descontento social. Hay que escuchar más a quienes están en la trinchera’, habría trasladado el barón manchego, sin llegar a pedir cambios orgánicos inmediatos pero sí una rectificación profunda en la estrategia de comunicación. Fuentes cercanas al Gobierno autonómico confirman que el presidente lleva semanas acumulando malestar por lo que considera una ‘sordera’ de Ferraz frente a las señales de alarma que llegan del territorio.

El aviso de Page: el mensaje de la calle es cada vez más alto

La debacle del PSOE en Andalucía —donde los socialistas cosecharon su peor resultado histórico en unas autonómicas— ha servido de detonante. Page no es el único barón que ha expresado preocupación, pero es quien ha puesto sobre la mesa la exigencia más explícita de autocrítica. El presidente de Castilla-La Mancha gobierna con mayoría absoluta desde 2015, lo que le otorga una autoridad singular para hablar sin temor a represalias internas. Su discurso apunta a que Ferraz llega tarde a interpretar las encuestas, pero sobre todo a que ignora el pulso de la calle que sí captan los alcaldes y los secretarios provinciales. Los que estamos en el terreno notamos el enfado de la gente. No podemos mirar hacia otro lado’, ha llegado a afirmar en privado, según fuentes socialistas consultadas por este medio.

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El mensaje de Page se alinea con el de otros dirigentes territoriales que, desde el anonimato, reconocen que el partido no ha sabido capitalizar las medidas sociales del Gobierno de coalición. La subida del salario mínimo, la reforma de las pensiones o la ley de vivienda deberían haber reforzado el relato socialdemócrata, pero el ruido mediático y los casos de corrupción que salpican a aliados parlamentarios están lastrando la marca. ‘La gente no nos percibe como el partido que defiende el Estado del bienestar, sino como el que sostiene al Gobierno a cualquier precio’, ha confesado un alto cargo territorial a este periódico.

Ferraz, entre el blindaje de Sánchez y las voces críticas de los barones

En Ferraz no ha trascendido una respuesta oficial. Fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com restan gravedad al órdago de Page y lo enmarcan en el debate permanente que caracteriza al PSOE. ‘Siempre ha habido opiniones diversas y eso nos hace más fuertes’, sostienen. Sin embargo, el movimiento del barón manchego coincide con un momento de especial fragilidad para el proyecto de Pedro Sánchez, que necesita todos los apoyos internos de cara a un ciclo electoral que puede ser decisivo.

Otros presidentes autonómicos socialistas, como Adrián Barbón (Asturias) o María Chivite (Navarra), han optado por no avivar el fuego. Barbón, que comparte con Page una línea de moderación territorial, ha preferido hasta ahora canalizar sus diferencias por los cauces internos y no a través de los medios. En el PSC, Salvador Illa mantiene una posición ambigua: por un lado, comparte la necesidad de una mayor sensibilidad con las demandas territoriales, pero por otro evita cualquier gesto que pueda interpretarse como una deslealtad a Sánchez. El equilibrio es precario.

El malestar que Page vocaliza no es solo suyo: recorre buena parte de las federaciones que ven con preocupación la erosión electoral del partido.

autocrítica PSOE

El Eje del Poder Socialista

La crisis que Page ha verbalizado no es nueva. La tensión entre el aparato central y los barones ha sido una constante en la historia del PSOE. En 2011, tras la derrota ante Mariano Rajoy, las críticas de líderes como José Antonio Griñán o Patxi López forzaron un congreso extraordinario que redefinió el rumbo del partido. Aquel precedente recuerda que el PSOE solo sale reforzado cuando las voces discrepantes se integran en una síntesis, no cuando se silencian. La dirección actual, sin embargo, parece confiar en que la agenda legislativa y la comparación con una oposición fragmentada bastarán para tranquilizar a las bases. Es una apuesta arriesgada.

El verdadero riesgo reside en que el malestar territorial cristalice en una corriente organizada. Page ha descartado por ahora encabezar una alternativa orgánica, pero su insistencia en la ‘escucha’ y la ‘empatía’ sugiere que no cejará. En Castilla-La Mancha la marca PSOE sigue siendo sólida, pero el presidente regional sabe que esa fortaleza no es extrapolable a otras comunidades. De hecho, la debacle andaluza ha sido un toque de atención para feudos históricos como Extremadura o la propia Castilla-La Mancha, donde el desgaste de la política nacional podría pasar factura en las próximas municipales y autonómicas. Si Ferraz no reconecta con el electorado moderado que tradicionalmente ha votado socialista, el partido corre el riesgo de que la hemorragia de voto se extienda a otros territorios.

La lectura estratégica que se hace en Moncloa es más optimista: confían en que la recuperación económica y el despliegue del escudo social acaben pesando más que las tensiones internas. No obstante, los barones críticos advierten de que el tiempo se agota. El próximo Comité Federal, que previsiblemente se celebrará antes del verano, será un primer termómetro del pulso real. Si Page acude acompañado de otros presidentes autonómicos exigiendo un giro en la comunicación, la dirección de Ferraz tendrá que medir muy bien su respuesta. Las voces disonantes no desaparecen por ignorarlas; se amplifican.

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🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Escuchar a los barones para fortalecer el proyecto socialista y reconectar con los ciudadanos.
  • Protagonista: Emiliano García-Page (presidente de Castilla-La Mancha).
  • Próximo hito: El Comité Federal de junio, donde se medirá la temperatura interna y la capacidad de Ferraz para integrar las críticas.