Arrancan las obras del nuevo parque de Montecarmelo: 6,3 hectáreas, 1.652 árboles y zonas de picnic y mascotas

La intervención, presupuestada en 2,6 millones de euros, cambiará la fisonomía de una parcela vacía junto al cementerio de Fuencarral. La alcaldía destaca que el proyecto incluye un área canina vallada, merenderos y un carril bici que conectará con la red ciclista del distrito.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos de Montecarmelo y del entorno de Fuencarral. Especialmente familias con niños y dueños de mascotas, que ganarán un área de esparcimiento canino y zonas de picnic.
  • ¿Cuándo ocurre? Las obras arrancaron el lunes 18 de mayo de 2026. El Ayuntamiento aún no ha precisado cuándo se podrá pisar el césped; la previsión de ejecución suele rondar entre 12 y 18 meses en proyectos similares.
  • ¿Qué cambia hoy? Entran las máquinas en una parcela de 6,3 hectáreas junto al cementerio de Fuencarral. Se inicia la plantación de 1.652 árboles y la construcción de caminos, merenderos y un carril bici.

Las primeras excavadoras trabajan ya en el descampado que durante años ha sido una cicatriz de tierra apisonada entre el cementerio de Fuencarral y los bloques de Montecarmelo. El Ayuntamiento de Madrid activó este lunes la obra del nuevo parque del barrio, un proyecto que, con 2,6 millones de euros de inversión, quiere coser la trama verde del norte de la capital.

Un parque con 1.652 árboles y zona de mascotas en el corazón de un distrito que creció sin apenas zonas verdes

El nuevo espacio, ubicado en la avenida del Cementerio de Fuencarral, suma 6,3 hectáreas y aspira a convertirse en un pulmón de referencia para los 24.000 vecinos del barrio. Según ha detallado el Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento, la intervención contempla la plantación de 1.652 árboles de especies autóctonas y adaptadas al clima madrileño —encinas, pinos, olivos y almeces— más una extensa red de arbustivas que cubrirá los taludes.

El programa de usos incluye un merendero con mesas de picnic integrado en un bosque de ribera artificial, una zona de esparcimiento canino vallada y con fuentes, y un carril bici que conectará con el anillo ciclista de Fuencarral. La inversión de 2,6 millones de euros procede del presupuesto municipal de 2025, y está cofinanciada en un 50 % con fondos europeos del programa Next Generation.

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El proyecto aprovecha la topografía del terreno: mantiene la pendiente natural hacia el arroyo de Valdebebas y crea un sistema de drenaje sostenible con balsas de laminación que alimentará el riego. En total, el parque podrá almacenar hasta 1.200 metros cúbicos de agua de lluvia para autoconsumo.

De descampado a pulmón: la reivindicación vecinal que cumple más de seis años

La parcela, de propiedad municipal desde la reparcelación del PAU de Montecarmelo en 2014, llevaba una década a la espera de uso. Las asociaciones vecinales empezaron a recoger firmas en 2019 y lograron llevar el debate al Pleno de Fuencarral-El Pardo en 2021. La entonces concejala del distrito, María Cayetana Hernández de la Riva, se comprometió a licitar el proyecto antes del fin de mandato.

Las máquinas han llegado con dos años de retraso sobre aquella promesa. Aun así, la presidenta de la Asociación de Vecinos de Montecarmelo, Elena Pérez, reconoce que “la espera ha merecido la pena”. Pérez subraya que “el barrio llevaba años reclamando un sitio donde poder estar al aire libre sin tener que coger el coche”.

El nuevo parque no es solo un respiradero para Montecarmelo: es la demostración de que las reivindicaciones vecinales pueden torcer, aunque sea lentamente, la agenda municipal.

Un modelo de ‘parche verde’ que encaja en la estrategia de Madrid pero que llega con cuentagotas

Madrid ha anunciado en los últimos años grandes operaciones de renaturalización —el Bosque Metropolitano, el Parque Central de Valdebebas, la renaturalización del Manzanares—, pero las actuaciones de proximidad, como este parque de barrio, son las que de verdad cambian el día a día de la gente. La ciudad suma más de 6.400 hectáreas de zonas verdes, pero están muy desequilibradas: mientras que en Moncloa-Aravaca hay 79 metros cuadrados por habitante, en Fuencarral-El Pardo la cifra cae a 18.

La fórmula recuerda a otros proyectos pequeños que han funcionado bien, como el Parque de la Vaguada —otra pieza que nació de una movilización vecinal en los años 80— o el más reciente Parque de la Gavia en Vallecas. En ambos casos, parques de entre 5 y 8 hectáreas sirvieron para regenerar barrios que estaban en los márgenes de la ciudad.

El delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha calificado la actuación como “un paso más en la política de reverdecimiento de los barrios que más lo necesitan, sin grandes fastos pero con resultados medibles”. La oposición municipal, sin embargo, critica que el ritmo de ejecución es “demasiado pausado” y recuerda que el programa electoral de 2019 prometía 12 nuevos parques de distrito; incluido este, solo se han terminado o iniciado seis.

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Mientras los operarios terminan de vallar el perímetro y empieza la plantación, los vecinos tendrán que seguir esperando: el Ayuntamiento aún no ha fijado una fecha de apertura, aunque fuentes del área de obras apuntan a que la entrega podría producirse en otoño de 2027 si no hay contratiempos. Hasta entonces, el rugido de las excavadoras será la banda sonora del barrio.

La foto de la obra ya circula por los grupos de WhatsApp del barrio. Y la pregunta que más se repite no es cuándo estará listo, sino si al final habrá suficientes mesas de picnic para un domingo de primavera.