El azúcar está en casi todo lo que comemos y bebemos, incluso en productos donde mucha gente ni siquiera imagina encontrarlo. Basta con mirar la rutina diaria de cualquier persona para darse cuenta. El problema es que, sumando pequeñas cantidades a lo largo del día, es muy fácil superar el límite recomendado sin ser realmente conscientes de ello.
Durante años ha formado parte habitual de la alimentación, pero cada vez más organizaciones sanitarias advierten sobre los riesgos de consumirlo en exceso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que no se trata de eliminarlo por completo, sino de aprender a controlar la cantidad que ingerimos, especialmente porque muchos alimentos procesados esconden más azúcar de la que aparentan y eso termina desequilibrando la dieta casi sin darse cuenta.
1El límite diario de azúcar que recomienda la OMS
La OMS recomienda que un adulto consuma como máximo unos 50 gramos de azúcar al día, una cantidad que equivale aproximadamente a diez cucharaditas. Aunque pueda parecer mucho a simple vista, la realidad es que ese límite puede alcanzarse rápidamente con varios productos comunes que forman parte de la alimentación cotidiana. Un refresco, por ejemplo, ya puede contener cerca de 38 gramos en una sola lata.
Además, cuando se habla de azúcar no se hace referencia únicamente al blanco que se añade al café o a los postres. También cuentan otros presentes en productos dulces, bebidas procesadas, miel o ciertos alimentos industriales. Por eso los expertos insisten tanto en revisar etiquetas y prestar atención a lo que realmente contienen los productos que se consumen cada día.

