Refuerzo Bombers Collserola: el Ajuntament activa el Parc de Vallvidrera

La medida reduce el tiempo de respuesta ante incendios forestales en la sierra barcelonesa. El dispositivo aumenta también la coordinación con el Servei Català de Trànsit y el SEM.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos de los barrios limítrofes con Collserola y los usuarios del parque natural, especialmente en la zona de Vallvidrera y Sarrià-Sant Gervasi.
  • ¿Cuándo ocurre? El refuerzo entra en vigor este jueves 22 de mayo y se mantendrá durante toda la campaña de verano, hasta el 30 de septiembre.
  • ¿Qué cambia hoy? Se activa el Parc de Vallvidrera como base operativa y se incrementan los efectivos de Bombers de Barcelona, lo que acorta los tiempos de respuesta ante cualquier conato de incendio.

El Ajuntament de Barcelona ha puesto en marcha este jueves un refuerzo sin precedentes de la campaña forestal de los Bombers de Barcelona en Collserola. La activación del Parc de Vallvidrera y el aumento de recursos humanos y materiales buscan reducir al mínimo el tiempo de respuesta ante incendios forestales, uno de los puntos más críticos para la seguridad de la sierra que abraza la ciudad.

Según la nota oficial del Ajuntament, el dispositivo incrementa la presencia de bomberos y de vehículos de extinción, especialmente en las horas centrales del día y durante los fines de semana, cuando la afluencia de visitantes y las condiciones meteorológicas elevan el riesgo. La colaboración con el Servei Català de Trànsit y el SEM (Servicio de Emergencias Médicas) se intensifica para garantizar una respuesta integral ante cualquier incidente.

Más bomberos y medios en Collserola

El Parc de Vallvidrera, ubicado en pleno corazón de la serra, se convierte a partir de ahora en una base de operaciones permanente durante la temporada de alto riesgo. Hasta este año, los efectivos se desplazaban desde parques cercanos, pero la nueva dotación permite una presencia inmediata en la zona con mayor densidad forestal del término municipal.

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La medida supone un incremento de personal de al menos un tercio respecto a la campaña anterior, según los datos facilitados por el Consistorio. Además, se incorporan dos autobombas ligeras y un vehículo de mando específico para la zona forestal, lo que mejora la movilidad en los caminos estrechos del parque natural.

El tiempo de respuesta en Collserola se reducirá a menos de 10 minutos en los puntos más sensibles de la serra.

Menos tiempo de respuesta: la clave de la prevención

El factor determinante en la extinción de incendios forestales es, precisamente, la rapidez con que se actúa sobre el conato. En Collserola, un primer ataque eficaz puede marcar la diferencia entre un incidente controlado en media hora y un incendio que devore decenas de hectáreas. De hecho, según el Ajuntament, el 90% de los incendios en la serra se quedan en conatos si se interviene en los primeros 5 minutos.

Con la activación del Parc de Vallvidrera, los Bombers de Barcelona reducen el tiempo medio de llegada a la mayoría de puntos del parque en casi un 40% respecto al operativo habitual de invierno. Las rutas de acceso prioritario conectan con los barrios de Sant Gervasi, Sarrià y Les Planes, las zonas de interfaz urbano-forestal más pobladas de la ciudad.

La coordinación operativa incluye también la monitorización de las torres de vigilancia y el refuerzo de los patrullajes a pie y en bicicleta, sobre todo en las horas de máxima insolación. Sense foc, la campaña de concienciación ciudadana, se intensificará en redes y en los accesos al parque durante todo el verano.

Collserola, un riesgo estival que exige anticipación

La historia reciente demuestra que Collserola no es inmune al fuego. El último gran susto se vivió en 2023, cuando un incendio en la zona de Vallvidrera obligó a desalojar varias viviendas y arrasó 15 hectáreas en apenas unas horas. Aquel episodio evidenció que, a pesar de los refuerzos puntuales, la capacidad de respuesta seguía dependiendo de la distancia del parque más cercano.

Esta nueva configuración, que se aplicará cada año entre mayo y septiembre, busca romper esa dependencia y crear un modelo más resiliente. La elección del Parc de Vallvidrera como centro de operaciones no es casual: está situado a menos de 5 km de los puntos más conflictivos y cuenta con los accesos y la logística necesarios para mantener un retén permanente.

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Las fuentes municipales consultadas por Moncloa.com insisten en que el gasto adicional —cerca de 300.000 euros para toda la campaña— se justifica por la protección de un espacio natural que, además de ser el pulmón verde de la ciudad, alberga viviendas, equipamientos y líneas de transporte que serían imposibles de evacuar en un escenario de emergencia grave.

La activación coincidirá este año con una previsión meteorológica que apunta a un verano seco y cálido. El Meteocat ya ha avanzado que las temperaturas podrían situarse 1,5 grados por encima de la media, lo que eleva la probabilidad de incendios en toda Catalunya. En este contexto, la decisión del Ajuntament de adelantar el refuerzo al mes de mayo —cuando tradicionalmente no se activaba hasta junio— se revela como una medida de prudencia.

El dispositivo no se limita a la extinción: incluye también la limpieza preventiva de franjas forestales y la creación de cortafuegos verdes, tareas que el Ajuntament coordina con el Pla Territorial de Protecció Civil de Catalunya. Un año más, la protección de Collserola se convierte en un asunto que trasciende lo municipal y toca directamente a la seguridad de toda el área metropolitana.