Bloqueo de la R-5: Móstoles acusa a Óscar Puente de frenar la conexión del PAU-4

El alcalde Bautista exige una reunión urgente tras un mes sin respuesta del Ministerio. Mientras, el Ayuntamiento presume de inversión deportiva en el barrio para calmar a los vecinos.

El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, ha exigido al ministro Óscar Puente una reunión urgente para desbloquear la conexión del PAU-4 con la autopista R-5. La infraestructura, clave para miles de vecinos, lleva años pendiente de autorización estatal.

Una autorización que el Ministerio retiene desde hace un mes

Según ha podido saber Merca2.es, la Demarcación de Carreteras ya emitió un informe favorable hace más de un mes. La resolución definitiva sin embargo sigue en manos del Ministerio de Transportes, que no ha dado el paso final. En la carta enviada a Óscar Puente, el alcalde Bautista insiste en que tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid han cumplido con todos los requisitos técnicos y administrativos. La demora, denuncia el regidor, es una «dejación de funciones» por parte del Gobierno central que, a su juicio, castiga a los mostoleños.

El Ejecutivo local ha aprovechado el cruce de acusaciones para poner en valor las inversiones que, asegura, ya están llegando al PAU-4. El Ayuntamiento destaca la reciente inauguración de las pistas deportivas de la calle Hiades, con un desembolso de 326.000 euros. Además, anuncia la construcción de nuevos campos de fútbol 7 con una dotación prevista de 3,8 millones de euros, una de las principales apuestas deportivas para la zona.

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La creación de la Junta de Distrito 6 es otra de las medidas con las que el Gobierno de Bautista busca reforzar la presencia institucional en el barrio y escuchar a los vecinos. «Todas las administraciones han cumplido salvo el Gobierno de España, que sigue sin autorizar una conexión tan necesaria como la de la R-5 que llevan años esperando miles de vecinos del del PAU-4», declaró el alcalde.

Inversiones en el barrio: ¿contrapeso o cortina de humo?

El discurso del Ayuntamiento mezcla dos planos: la reclamación legítima de una infraestructura viaria y el relato de gestión de un equipo de gobierno que necesita mostrar resultados. Mientras el alcalde acusa al Ministerio de bloqueo, presume de pistas deportivas y de una futura junta de distrito. Pero los vecinos llevan años soportando atascos en la M-506 y la A-5, y el crecimiento urbanístico ha disparado la presión sobre unos accesos que no se han ampliado. El bloqueo de la autopista R-5 es, para muchos, el cuello de botella que resume el abandono del sur metropolitano.

La conexión a la R-5 no se construye con campos de fútbol. Miles de vecinos siguen atrapados en los atascos de la M-506.

El PAU-4, uno de los desarrollos urbanísticos más relevantes de la zona sur, ha visto cómo el número de viviendas y residentes se ha multiplicado en la última década sin que la red viaria haya seguido el mismo ritmo. La conexión con la R-5 no solo permitiría descongestionar la M-506, sino también conectar directamente con la M-50 y la A-5, reduciendo tiempos de trayecto para todos los que viven y trabajan en el área.

El historial de bloqueos en las conexiones del sur metropolitano

No es la primera vez que una infraestructura clave para el suroeste de Madrid se atasca en los despachos del Ministerio. La M-50, que debía cerrar el anillo metropolitano, acumula lustros de retrasos. Y los enlaces de algunas radiales —como la propia R-5— con la red secundaria han sido fuente de conflicto entre administraciones locales y el Estado. La situación recuerda a la batalla que mantuvieron municipios como Alcorcón o Leganés por sus propios accesos a la M-40 y la M-45.

El hecho de que el Ayuntamiento de Móstoles esté gobernado por el PP y la alcaldía la ostente un regidor crítico con el Ejecutivo central añade un componente político a la demora. La Comunidad de Madrid, también del mismo signo, ha respaldado las gestiones técnicas, pero la decisión final recae en un ministerio del PSOE. Esa brecha partidista, habitual en las infraestructuras del sur metropolitano, no ayuda a acelerar los expedientes.

Desde esta redacción entendemos que la autorización de la conexión depende de un impulso político que, por ahora, no llega. Mientras el Ministerio guarda silencio, el Ayuntamiento de Móstoles intenta capitalizar el descontento vecinal con inversiones visibles. Sin embargo, la movilidad real no mejora sin la obra civil pendiente. La pelota está en el tejado de Óscar Puente, y la cita urgente que reclama Bautista puede ser la antesala de un nuevo capítulo de desencuentro o, quizá, del desbloqueo que el PAU-4 lleva años esperando.

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