Sánchez se blinda ante la ofensiva judicial y encarga a Óscar Puente la defensa de la conspiración

El presidente descarta dimisión y adelanto electoral, y confía en el ministro de Transportes para levantar la moral de las bases. Ferraz asume que la escalada judicial busca llevar a Sánchez al banquillo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Moncloa y Ferraz asumen que la ofensiva judicial contra el PSOE busca sentar a Pedro Sánchez en el banquillo y delegarán en el ministro Óscar Puente la defensa de la teoría de la conspiración.
  • ¿Quién está detrás? El propio Sánchez ha diseñado la estrategia, respaldado por su núcleo duro. Puente, ministro de Transportes, será la voz más combativa.
  • ¿Qué impacto tiene? Descarta dimisión y adelanto electoral; la Ejecutiva Federal de este lunes y el Comité Federal del 27 de junio medirán la cohesión del partido ante el acoso judicial.

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha decidido blindarse frente a lo que Moncloa y Ferraz denominan ya una “ofensiva judicial” que persigue, según fuentes gubernamentales, llevarle al banquillo como paso previo a forzar su salida de La Moncloa. El encargado de articular el relato más contundente —la teoría de que existe una conspiración con métodos no democráticos para derribar al Ejecutivo— será Óscar Puente, titular de Transportes y uno de los ministros que mejor conecta con las bases del partido.

La defensa de la conspiración en boca de Puente

La decisión de La Moncloa responde a una doble lectura estratégica que se cocina en los aledaños del despacho de Sánchez. Por un lado, hay un enfado transversal con los señalamientos “claros e innecesarios” —en palabras de un miembro del Gobierno— que el auto del juez Pedraz sobre el caso Leire Dedica al presidente, con hasta quince referencias que Ferraz considera forzadas. Por otro, se quiere evitar que sea Sánchez quien cargue directamente contra los jueces, reservando ese carril más agresivo para un ministro de perfil político y sin responsabilidad directa en Justicia.

Fuentes del Ejecutivo consultadas por Moncloa.com confirman que Puente actuará como punta de lanza en la denuncia de lo que describen como una operación de acoso sincronizada con hitos judiciales que coinciden en el tiempo con el juicio de la Kitchen, la llamada “policía patriótica” del PP. “No se puede entender este goteo de resoluciones sin vincularlo a la estrategia del principal partido de la oposición y de ciertos medios afines”, trasladan las mismas fuentes.

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Resistencia numantina: ni dimisión, ni anticipo electoral

En conversaciones privadas con sus ministros, Sánchez ha sido tajante: no contempla ni la dimisión ni un adelanto electoral. “Es como un toro bravo que se crece ante las dificultades”, resume un colaborador de su núcleo duro. La tesis monclovita es que cada embestida judicial, cada auto que apunte en su dirección, refuerza el relato de una conspiración política y mediática que aspira a tumbar a un presidente elegido en las urnas. Descartan igualmente una moción de confianza, escenario que ha vuelto a sugerir en solitario el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien teme que el desgaste se lleve por delante el poder territorial del PSOE.

En el seno de la dirección socialista sí reconocen que las voces críticas en privado son más numerosas de lo que trasciende. Alcaldes y cuadros medios consultados por esta redacción admiten inquietud por el coste electoral de una ofensiva que, si escala hasta el banquillo, podría arrastrar las marcas municipales y autonómicas. La respuesta oficial de Ferraz, sin embargo, es monolítica: el secretario general aguanta y el partido cierra filas, al menos de puertas para afuera.

La cita clave para medir la temperatura real será el Comité Federal del próximo 27 de junio. Allí está previsto que algunas federaciones pongan sobre la mesa la posibilidad de celebrar elecciones generales antes de las municipales y autonómicas para proteger a los alcaldes. Pero en el entorno de Sánchez insisten en que ese debate, si llega, será para después del verano —diciembre, febrero o marzo— y siempre con la premisa de que el presidente no moverá ficha antes de tiempo.

La Moncloa apuesta por agotar la legislatura y convertir cada auto adverso en un argumento de movilización electoral.

El Eje del Poder Socialista

La decisión de delegar la defensa de la teoría conspirativa en Óscar Puente revela hasta qué punto Ferraz y Moncloa están calibrando cada flanco. Puente posee dos activos que la cúpula considera imprescindibles en este momento: su perfil combativo —capaz de levantar la moral de las bases— y su condición de ministro que no porta la cartera de Justicia, lo que evita una escalada institucional con la judicatura que sí podría generar Félix Bolaños. De paso, la maniobra permite que Sánchez y Bolaños mantengan un tono institucional mientras el mensaje más áspero circula por otro carril, bien visible para la militancia.

En el plano territorial, el respaldo no es unánime. García-Page ha vuelto a quedarse solo en la crítica pública, pero en privado son muchos los dirigentes que comparten su diagnóstico: una huida hacia adelante puede desangrar al partido y destrozar la marca durante años. El contrapeso está en presidentes autonómicos como Adrián Barbón o María Chivite, que mantienen su lealtad a Sánchez y apuestan por contener la presión judicial con la agenda social del Gobierno —subida del SMI, Ley de Vivienda, medidas fiscales progresivas— como principal cortafuegos.

El precedente histórico al que aluden estos días en el PSOE es la etapa final de Felipe González, cuando una ofensiva judicial con ecos políticos, reconocida después por periodistas como Luis María Ansón, marcó el final de su mandato. La diferencia, subrayan en Moncloa, es que Sánchez no contempla dimitir y que el partido, pese a las costuras, está más cohesionado de lo que la oposición desearía. Sin embargo, la mera evocación de aquel final de ciclo ilustra la envergadura del desafío.

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La próxima ventana de verificación será este mismo lunes, cuando Sánchez intervenga ante la Ejecutiva Federal por primera vez después de la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por presunto tráfico de influencias y del registro de la Guardia Civil en la sede de Ferraz. Aunque varios miembros de la dirección federal emiten señales de agotamiento en privado (“esto tiene que acabar ya”), el pulso de las federaciones indica que nadie está dispuesto a abrir en canal el partido. Manual de Resistencia, enésima entrega.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La ofensiva judicial busca tumbar a un presidente legítimo con métodos no democráticos; el PSOE aguanta la embestida sin dimisión ni urnas anticipadas.
  • Protagonista: Óscar Puente (ministro de Transportes y voz autorizada por Sánchez para la defensa de la teoría conspirativa).
  • Próximo hito: Ejecutiva Federal este lunes y Comité Federal del 27 de junio, donde se medirá la cohesión del partido ante la escalada judicial.