PP fuera de Indra: Feijóo denuncia la colonización del Gobierno al romper el consenso

La empresa estratégica renueva su cúpula sin informar al principal partido de la oposición, rompiendo una tradición de cortesía institucional. Génova acusa a Sánchez de politizar la compañía y de beneficiar a sus socios, especialmente al PNV y al PSC.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Gobierno ha renovado el consejo de Indra sin consultar al PP, rompiendo una tradición no escrita de ceder un puesto al principal partido de la oposición. La salida del actual CEO se formalizará en la Junta General de Indra a finales de junio.
  • ¿Quién está detrás? La decisión la ha pilotado el Ejecutivo a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que controla casi el 28% de las acciones de la compañía estratégica.
  • ¿Qué impacto tiene? Génova denuncia una ‘colonización’ de la joya del sector de defensa y tecnología. El PP queda sin voz en un consejo clave mientras el Gobierno refuerza el control para beneficiar a sus socios, especialmente al PNV y al PSC, según fuentes populares.

El Partido Popular ha quedado excluido del nuevo consejo de administración de Indra. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha roto la tradición de cortesía institucional que concedía un asiento al principal partido de la oposición en una de las empresas más estratégicas del Ibex. La decisión, pilotada desde la SEPI —que controla casi el 28% del capital—, ha sido comunicada sin previo aviso a los populares, que acusan al Gobierno de ‘colonizar’ la compañía.

La ruptura se materializará a finales de junio, cuando la Junta General Ordinaria haga efectiva la salida del actual CEO, José Vicente de los Mozos, y ratifique el nombramiento de Josep Maria Recasens, hasta ahora presidente de Renault España y de Anfac. De los Mozos fue propuesto en su día por el PP, en virtud de ese entendimiento no escrito que ahora el Ejecutivo ha liquidado unilateralmente.

La tradición rota del consenso institucional

El gesto del Gobierno no es un hecho aislado. Se enmarca en un deterioro progresivo de los puentes para los nombramientos institucionales que comenzó en julio de 2024, cuando Félix Bolaños y Cuca Gamarra negociaron un ‘paquete’ que incluía el Banco de España, la CNMC y RTVE. Aquel intento saltó por los aires en septiembre de ese mismo año, cuando Sánchez impuso al exministro José Luis Escrivá como gobernador del Banco de España sin el respaldo del PP.

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A partir de ahí, la incomunicación se convirtió en norma. Fuentes de la dirección nacional del PP confirman que, en estos dos últimos años, el Ejecutivo ni siquiera ha llamado para informar de los movimientos en Indra. ‘Para colonizar empresas nosotros no estamos, ni vamos a estar. Queremos justo lo contrario, descolonizar. Y ellos no quieren testigos’, aseguran desde la cúpula popular. La acusación va más allá: creen que la politización de Indra busca beneficiar, sobre todo, al PNV y al PSC.

La incomunicación como norma en la legislatura

La lista de desaires se alarga. Desde la última negociación seria entre Bolaños y Gamarra, el único entendimiento entre PSOE y PP ha sido una reforma constitucional técnica para que Formentera contara con un senador propio. En el resto de cuestiones estratégicas —reparto de fondos europeos, política de defensa o grandes operaciones empresariales— no ha existido interlocución alguna. De hecho, el presidente del Gobierno no habla con Alberto Núñez Feijóo en privado desde el 13 de marzo de 2025, cuando se reunieron en Moncloa para abordar el envío de material a Ucrania.

Mientras, en Indra, el nuevo CEO podrá incluso remodelar el consejo a su medida. Los estatutos permiten un mínimo de ocho miembros, y actualmente hay catorce, por lo que podría eliminar hasta seis sillones sin necesidad de grandes justificaciones. Eso otorga a Recasens un margen amplio para apuntalar el control que el Ejecutivo ya ejerce a través de la SEPI.

La exclusión del PP del consejo de Indra no es solo una descortesía: es la confirmación de que el Gobierno prefiere no tener testigos mientras rediseña una empresa estratégica para encajar los intereses de sus socios.

El Eje del Poder Popular

La decisión sobre Indra activa todas las alertas en la cúpula popular. En Génova se interpreta como un episodio más de la ‘colonización’ que denuncian, y el propio Feijóo ha puesto el foco en la comparación con el deterioro de otros organismos reguladores. El argumentario popular, que ya se empleó con el Banco de España y con la CNMC, se repite ahora: el Gobierno está copando las instituciones y las empresas estratégicas con perfiles afines mientras excluye sistemáticamente a quien puede ejercer de contrapeso.

Para los barones territoriales del PP, especialmente Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno, el caso Indra ejemplifica la deriva intervencionista de Moncloa. No se trata solo de una cuestión de cortesía: está en juego la gobernanza de una compañía con un papel crítico en el rearme europeo y en el desarrollo tecnológico de España. Si el Ejecutivo logra blindar un consejo sin voces críticas, la capacidad de supervisión se diluye. Y eso, sostienen fuentes populares, es exactamente lo que persigue Sánchez.

Gobierno Sánchez

El riesgo para el PP es evidente: quedar fuera de las grandes decisiones empresariales que sostendrán la autonomía estratégica del país en los próximos años. Pero también es una oportunidad para reforzar el discurso de oposición. Feijóo ya ha empezado a utilizar el término ‘descolonizar’ para marcar la alternativa a lo que considera una ocupación sistemática del poder económico. El próximo hito será la propia Junta General de Indra, a finales de junio, donde la ratificación del nuevo consejo sin representación popular ofrecerá una imagen plástica de la nueva realidad.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Colonización de las empresas estratégicas por parte del Gobierno; el PP se presenta como la alternativa descolonizadora y garante de la independencia institucional.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Junta General de Indra a finales de junio, donde se formalizará la exclusión del PP y se ratificará al nuevo CEO sin ningún consejero propuesto por los populares.