El último sondeo de 40dB para El País y la Cadena SER dibuja un escenario inédito desde el inicio de la legislatura: el PP amplía su ventaja hasta el 32,4 % de estimación de voto, casi cinco puntos por delante del PSOE, que retrocede al 27,7 %. La encuesta, realizada en plena tormenta por los últimos casos judiciales que salpican a antiguos cargos socialistas, recoge una pérdida de cerca de un punto en solo un mes para los de Pedro Sánchez.
Vox continúa su particular cuesta abajo y cede medio punto adicional —tercer mes consecutivo a la baja—, mientras Sumar recupera medio punto. El movimiento en la izquierda apenas compensa la hemorragía socialista, pero abre un resquicio táctico. Podemos y la plataforma de Alvise Pérez se mueven en la franja del 2 %, demasiado lejos aún para condicionar la gobernabilidad. Ferraz recibe la fotografía con la serenidad tensa de quien sabe que el ciclo político aún no ha entrado en su recta final.
Escándalos y desgaste: cómo la agenda judicial lastra al PSOE
Los sondeos de 40dB reflejan un trasvase de voto socialista hacia la abstención y, en menor medida, hacia el PP. La coincidencia de varias causas abiertas en juzgados de toda España ha alimentado una narrativa de erosión que la oposición aprovecha con insistencia. Fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com admiten que el ruido judicial está pasando factura en las encuestas, sobre todo entre el electorado más volátil que en 2023 optó por el voto útil al PSOE para frenar a la derecha.
La lectura en Ferraz, no obstante, dista del alarmismo. Recuerdan que los propios barómetros internos ya anticipaban un ajuste tras varios meses de resistencia sorprendente en las encuestas. Además, subrayan que los casos afectan a personas que ya no forman parte de la primera línea del partido y que la respuesta institucional ha sido contundente —expulsiones, cese de cargos y colaboración con la justicia—. “El votante socialista distingue entre el caso aislado y la acción del Gobierno”, aseguran estas fuentes.
La aritmética de bloques: Vox se desinfla y Sumar respira
Si en algo cambia el tablero electoral esta primavera es en la composición del bloque de la derecha. La caída de Vox, que ya pierde fuelle por tercer sondeo consecutivo, reduce el músculo parlamentario del PP. La suma de populares y ultraconservadores apenas rozaría hoy la mayoría absoluta, una diferencia inferior al margen de error. La derecha necesita ahora más que nunca a los restos de la España vaciada y a eventuales transfuguismos.
En el flanco izquierdo, Sumar detiene la sangría y eleva su estimación cuatro décimas hasta superar el 12 %. El dato todavía está lejos de los registros de 2023, pero permite a Yolanda Díaz negociar con algo más de oxígeno dentro del espacio. El PSOE confía en que el repunte de Sumar estabilice el perímetro de la mayoría de investidura y evite fugas hacia formaciones más periféricas o hacia la abstención.
En todo caso, la gran incógnita sigue siendo la participación. Los sondeos muestran un electorado fatigado en las grandes ciudades, un fenómeno que tradicionalmente castiga más a la izquierda. Ferraz maneja ya un plan de movilización territorial que se activará en cuanto el calendario electoral se concrete.
El Eje del Poder Socialista
El verdadero pulso se libra en los cuarteles de invierno del partido. La cifra del 27,7 % no es una tragedia —está apenas un punto por debajo del resultado de las generales de 2023—, pero sí un aviso. Varios barones territoriales del PSOE han trasladado a la dirección federal la necesidad de acelerar las medidas que conecten con las capas medias trabajadoras, el segmento donde el PP está arañando más apoyos. Emiliano García-Page, siempre atento a los movimientos de la opinión pública castellano-manchega, ya ha puesto sobre la mesa su receta fiscal personal: rebaja del IRPF a rentas medias mientras Moncloa defiende una armonización al alza de los impuestos a grandes fortunas.
Esa tensión interna, lejos de ser un problema, puede operar como una válvula reguladora. El PSOE necesita mostrar tanto firmeza institucional contra la corrupción como cintura para adaptar su discurso económico. La comparativa histórica es pertinente: en 1995, tras el caso Roldán y la salida de Felipe González, los sondeos llegaron a situar al PSOE por debajo del 25 %, y sin embargo la movilización del voto progresista permitió más adelante una recuperación que acarició la victoria en el 96. La diferencia hoy es que la polarización y el multipartidismo reducen el margen, pero también aumenta la capacidad de reagrupar a los socios de investidura.
Desde el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso se insiste en que el Gobierno no va a ralentizar su agenda legislativa. Al contrario: las próximas semanas traerán la convalidación del Real Decreto-Ley que refuerza la protección a las víctimas de violencia de género y el inicio de la ponencia de la Ley de Servicios Sociales, un guiño al músculo socialdemócrata. “Cuando las encuestas aprietan, se gobierna más, no menos”, suelen repetir en el equipo de Patxi López.
La corrupción se cura con más transparencia, no con menos política.
En el tablero territorial, el PSOE tiene ante sí la oportunidad de convertir las encuestas nacionales en tracción autonómica. Las elecciones andaluzas, aún sin fecha pero cada vez más presentes en las quinielas, medirán la capacidad real del partido para retener la base obrera urbana. Los gobiernos de Asturias, Castilla-La Mancha y Navarra —todos ellos con balances de gestión holgados— deberían actuar como bancos de pruebas de las políticas que Ferraz quiere proyectar.
El verdadero riesgo para el PSOE no es tanto la ventaja del PP en estimación directa como la percepción de que el cambio de ciclo es inevitable. Para contrarrestarlo, Monclona.com entiende que la dirección socialista va a reforzar el relato de la solvencia económica vinculada a la inversión social, el gran activo diferencial de los gobiernos del PSOE frente al recetario de recortes que la oposición popular nunca ha desmentido del todo.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Blindaje del Estado del bienestar y tolerancia cero con la corrupción: el PSOE gobierna y se renueva mientras el PP solo agita la lona judicial.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: La próxima oleada del CIS y los datos de afiliación a la Seguridad Social de junio, que medirán el tonelaje social del Ejecutivo.
