La plantilla de Ence en Navia secunda al 100% la huelga de cinco días por el despido de tres trabajadores

La factoría de Ence en Navia amanece paralizada tras el seguimiento unánime de una huelga de cinco días. La protesta surge por el despido de tres trabajadores, que el comité considera una ruptura del ERE acordado en febrero.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La plantilla de Ence en Navia ha paralizado por completo la fábrica en la primera jornada de una huelga de cinco días.
  • ¿Quién está detrás? El comité de empresa, liderado por Javier Zardaín, tras el fracaso de la mediación en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec).
  • ¿Qué impacto tiene? La producción de pasta de celulosa y energía se detiene mientras crece el conflicto laboral, con la empresa defendiendo su plan de eficiencia con inteligencia artificial.

La factoría de Ence en Navia amaneció este martes con un silencio inusual. Ninguna máquina de producción de pasta de celulosa se puso en marcha. La primera jornada de huelga de cinco días, convocada por el comité de empresa, ha sido secundada por el cien por cien de la plantilla. La protesta surge como respuesta al despido forzoso de tres trabajadores, una medida que los representantes sindicales califican de “traición” al acuerdo del ERE pactado en febrero.

El detonante: tres despidos que rompen el espíritu del ERE

El conflicto se desencadenó apenas unos días después de que la dirección cerrara el proceso de salidas voluntarias previsto en el expediente de regulación de empleo, vigente hasta diciembre de 2027. Los despidos forzosos, según el comité, chocan frontalmente con el compromiso adquirido. “Aceptamos un ERE duro precisamente para evitar medidas traumáticas”, resumió Javier Zardaín, presidente del comité. La ruptura de esa confianza ha llevado la tensión a las calles del occidente asturiano.

La reunión de urgencia celebrada el lunes en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec) no logró acercar posturas. Tras varias horas de negociación, los trabajadores salieron sin un acuerdo. La plantilla vio entonces la huelga como la única salida. Este martes, la factoría, que emplea a cientos de vecinos de la comarca, permaneció completamente parada.

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Incumplimientos acumulados y la sombra de la automatización

Más allá de los despidos, el comité ha puesto sobre la mesa una “larga lista de problemas pendientes”. Denuncian incumplimientos del convenio colectivo, falta de refuerzos en líneas de producción y deficiencias en limpieza industrial por los recortes en empresas auxiliares. Para los trabajadores, la dirección ha “reinterpretado unilateralmente” los acuerdos alcanzados tras meses de negociación. “La única respuesta que tenemos es la movilización”, advirtió Zardaín.

La dirección de Ence, por su parte, defendió este martes en un comunicado su Plan de Eficiencia y Competitividad para el periodo 2026-2027. La compañía asegura que la reducción ordenada de personal se enmarca en ese plan, que combina la adopción de inteligencia artificial, reingeniería de procesos y automatización. La empresa insiste en que todas las medidas siguen el procedimiento de despido colectivo acordado hace unos meses.

La dirección busca el desgaste de derechos construidos durante muchos años, y la huelga es la única herramienta que nos queda.

El Pulso Territorial

Asturias arrastra una larga tradición de conflictos laborales en su sector industrial. Esta no es la primera vez que una planta papelera del occidente asturiano se convierte en epicentro de una movilización obrera. La memoria de la reconversión industrial de los años ochenta sigue presente, y cada despido en una comarca ya castigada por el paro reabre heridas. El Gobierno del Principado, presidido por Adrián Barbón (PSOE), sigue el caso con atención, aunque por ahora no ha intervenido directamente.

El conflicto tiene además una lectura más amplia: la automatización acelera la pérdida de puestos de trabajo en regiones industriales como Asturias, Cantabria y Castilla y León. Mientras la empresa sostiene que la modernización es clave para la competitividad, los sindicatos temen que los acuerdos laborales se conviertan en papel mojado. Si esta huelga se prolonga más allá de los cinco días previstos o se reproduce en otros centros de la compañía, el pulso podría adquirir dimensión nacional. Por ahora, la planta de Navia seguirá muda hasta el próximo sábado, y las miradas están puestas en si el diálogo renace o el conflicto se enquista.

Ficha Autonómica

  • El caso: La plantilla de Ence en Navia inicia una huelga de cinco días tras el fracaso de la mediación en el Sasec. La protesta la motiva el despido forzoso de tres trabajadores, que el comité considera una ruptura del espíritu del ERE pactado en febrero y vigente hasta 2027.
  • Datos importantes: Seguimiento del 100 % en la primera jornada, paro total de la producción de pasta de celulosa y energía. El ERE se acordó en febrero con salidas voluntarias; los despidos son los primeros forzosos tras aquel pacto. La empresa enmarca las bajas en un plan de eficiencia con inteligencia artificial para 2026-2027.
  • Resumen: La huelga detiene por completo la factoría hasta el sábado. No hay vías de diálogo abiertas y el comité advierte de que continuarán las movilizaciones si la empresa no retira los despidos. El conflicto refleja las tensiones entre automatización y empleo en el occidente asturiano.