EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El ICE ha empezado a detener en aeropuertos a extranjeros con visados caducados, según The Washington Post.
- ¿Quién está detrás? La administración Trump, a través del DHS y un acuerdo de intercambio de datos con la TSA firmado en mayo de 2025.
- ¿Qué impacto tiene? Viajeros de negocios y empleados de empresas españolas en Estados Unidos deben verificar su estatus migratorio antes de volar.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha extendido sus operativos a las terminales aéreas, centrándose ahora en viajeros cuyo visado ha expirado. La medida, adelantada por The Washington Post, supone una escalada significativa respecto a la práctica anterior, que se limitaba a personas con órdenes de deportación ya dictadas.
La nueva directriz se apoya en un memorando de entendimiento firmado entre el ICE y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) en mayo de 2025. Ese documento establece sistemas de notificación e intercambio de datos entre ambas agencias, permitiendo a los agentes de inmigración identificar a pasajeros con estatus irregular en los filtros de seguridad o las puertas de embarque.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lo resumió en un comunicado: “Bajo el presidente Trump, el DHS ya no tolerará que los extranjeros que se encuentran ilegalmente en nuestro país viajen en avión, salvo que sea para autodeportarse”. La frase refleja un giro de 180 grados respecto a la era Biden, cuando los inmigrantes en situación irregular podían utilizar la aplicación CBP One como identificación para vuelos domésticos.
La nueva estrategia de detención en aeropuertos
Según la información de The Washington Post, el ICE ha realizado ya cerca de una docena de arrestos en tres aeropuertos del área de Washington: Reagan National, Washington Dulles International y Baltimore/Washington International. Las detenciones se producen a menudo en la propia puerta de embarque, con agentes sin uniforme ni identificación visible. “Había dos o tres hombres, sin uniforme, con ropa de calle”, relató la abogada Johanna Kelley, cuyo cliente — una ciudadana colombiana prometida de un estadounidense — fue detenida el 17 de julio cuando intentaba abordar un vuelo de Southwest Airlines. La mujer quedó en libertad el miércoles tras obtener una fianza en un tribunal de Virginia.
Para los viajeros españoles, la recomendación es clara: si se posee un visado temporal — de trabajo, estudiante o turista — hay que verificar su vigencia antes de pisar un aeropuerto. Incluso un simple vuelo doméstico entre Nueva York y Miami puede convertirse en una detención administrativa.
La detención en aeropuertos convierte al visado caducado en un riesgo directo para el empleado de cualquier multinacional española.
Impacto directo para las empresas españolas con personal en EE.UU.
La medida no afecta solo a turistas. Las compañías españolas con filiales en Estados Unidos mantienen a menudo equipos rotatorios de expatriados con visados de trabajo temporales (L‑1, H‑1B o E‑2). Un retraso en la renovación, un error administrativo o un simple olvido del plazo de vigencia puede dejar a un directivo de Inditex, Santander, Iberdrola, Ferrovial o ACS esposado en la terminal.
El flujo de empleados españoles hacia Estados Unidos ha crecido en los últimos años, impulsado por la expansión de grandes constructoras, bancos y energéticas. Para estas empresas, la nueva política de ICE supone un riesgo operativo y reputacional. Los departamentos de movilidad internacional deberán implementar verificaciones adicionales y, probablemente, seguros específicos de asistencia legal migratoria.
Además, la posibilidad de ser detenido en un control de la TSA puede disuadir a futuros expatriados y complicar los desplazamientos por motivos comerciales. De hecho, varios bufetes de abogados consultados por Moncloa.com están registrando ya un aumento de llamadas de ciudadanos españoles que preguntan si es seguro volar dentro de Estados Unidos con un visado que expira en los próximos meses.
La Lógica de Washington
La ampliación de las detenciones a los aeropuertos encaja en la doctrina de mano dura migratoria que Donald Trump ha convertido en seña de identidad. Se trata de una política que busca maximizar la disuasión y multiplicar las deportaciones exprés, utilizando los propios aeropuertos como puntos de intercepción. Al firmar el memorando con la TSA, la administración está cerrando una brecha que la administración Biden había abierto con la aplicación CBP One.
El precedente histórico americano más cercano es la expansión del programa Secure Communities bajo la administración Obama, que también vinculó bases de datos policiales con las de inmigración. Ahora, Trump lleva esa lógica a los aeropuertos comerciales. La decisión tiene además un fuerte respaldo en la base republicana, que exige una aplicación estricta de las leyes migratorias y aplaude cualquier medida que dificulte la permanencia irregular.
Para España, la consecuencia inmediata es un cambio en las reglas del juego de la movilidad empresarial. Las exportaciones de servicios y la presencia de constructoras y tecnológicas españolas en el mercado americano dependen de que los profesionales puedan entrar y salir del país sin sobresaltos legales. Con la nueva política, un error en la fecha del visado puede costar días de detención, la cancelación de contratos y un daño reputacional difícil de reparar.
La próxima prueba de esta estrategia será la rapidez con que el ICE y la TSA desplieguen los protocolos en los grandes hubs aéreos — Atlanta, Los Ángeles, Chicago — y si la administración opta por ampliar el mecanismo a otros puntos de entrada. Mientras tanto, los viajeros españoles con cualquier duda sobre su estatus migratorio harán bien en resolverla antes de pasar por el control de seguridad.
Ficha del Caso
- El caso: El ICE, con el respaldo de la TSA y el DHS, ha comenzado a arrestar en aeropuertos a inmigrantes con visado expirado, superando la política anterior que solo perseguía a quienes tenían orden de deportación.
- Datos clave: Memorando de mayo de 2025 entre ICE y TSA; cerca de doce arrestos en los aeropuertos de Washington; uso de agentes sin uniforme en puertas de embarque; revierte el sistema CBP One de la era Biden.
- Para España: Riesgo directo para los empleados de las empresas españolas con filiales en EE.UU. y para cualquier ciudadano español con visado temporal. Los departamentos de movilidad internacional deben reforzar los controles de vigencia de visados.

