La flota de altura de Ondarroa cumple un mes amarrada: los armadores advierten de desguaces por el gasóleo

La patronal de armadores OPPAO cifra en 20.000 euros semanales las pérdidas si los barcos salen a faenar. El sector pide que la nueva ayuda estatal cubra hasta el 70% del encarecimiento del gasóleo.

La flota de altura de Ondarroa cumple algo más de un mes amarrada en puerto, con 17 barcos y unos 290 trabajadores afectados. Los armadores cifran en 20.000 euros semanales las pérdidas si salen a faenar y advierten de que, sin ayudas públicas, el desguace es la última salida.

El parón arrancó el 17 de agosto por decisión de los armadores, según la asociación de empresas armadoras de la flota pesquera de altura con base en el puerto guipuzcoano (OPPAO). Desde entonces, los barcos que deberían estar capturando merluza, rape o gallos permanecen inactivos. La flota de altura faena en caladeros alejados de la costa, con mareas de varios días, a diferencia de la de bajura, más próxima a puerto.

Las cifras que sostienen el parón

El gasóleo marino cotiza a 1,31 euros el litro, frente a los 0,55 euros que se pagaban en enero, una diferencia de 0,76 euros por litro. Según OPPAO, un barco de altura consume una media de 4.500 litros diarios y necesita alrededor de 25.000 litros para una semana de faena.

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Ese diferencial se traduce en casi 20.000 euros de gasto añadido a la semana por embarcación, una cifra que el sector considera imposible de rentabilizar. La flota vende el producto en subasta al mejor postor, un sistema que, según los armadores, les deja sin capacidad de negociación y les impide repercutir el coste del combustible en el precio final del pescado.

Las ayudas y el calendario que vence el 30 de septiembre

El sector mira al 30 de septiembre, fecha en la que decae el decreto estatal que articuló una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo. Los armadores la consideran ‘del todo insuficiente’ y reclaman que la nueva norma cubra hasta el 70% del incremento, el máximo que permite la normativa de la Unión Europea.

La demanda se trasladó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en las reuniones mantenidas la semana pasada, según OPPAO. La asociación pide, además, que la subvención se module por tamaño de barco, ya que la norma vigente concede la misma ayuda a una embarcación de 20 metros que a otra de 38.

El sector cifra en 20.000 euros semanales las pérdidas por salir a pescar y reclama al Gobierno que la nueva ayuda cubra el 70% del encarecimiento del gasóleo.

Los armadores plantean dos escenarios: que el precio del gasóleo se relaje a corto plazo, algo que no ven probable, o que el Ejecutivo confirme la subvención del 70%. Si ninguna se cumple, contemplan pedir la apertura de las ayudas a la paralización definitiva, es decir, el desguace, para los armadores que no puedan aguantar.

La petición se ha dirigido también al Gobierno Vasco, que, según los armadores, ha trasladado que la competencia principal es estatal, aunque les ha solicitado sus cálculos para valorar una posible línea de urgencia que complete la subvención central. Por ahora no hay una partida autonómica confirmada.

El precedente y el encaje en el conjunto del Estado

La flota de altura vasca afronta la misma presión de costes que el resto de la flota del Estado, pero la de Ondarroa es la única que ha parado en bloque. Según OPPAO, más de la mitad de los barcos de otros puertos están amarrados estos días, aunque sin un acuerdo de asociación que formalice el parón.

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El director de OPPAO, Mikel Ortiz, señala que a la presión del gasóleo se suma el cansancio del sector por las restricciones pesqueras —vedas temporales, la prohibición de faenar en ecosistemas marinos vulnerables y la obligación de instalar cámaras a bordo—, mientras la Unión Europea permite la entrada de producto de terceros países. La asociación sostiene que la flota es ‘el eslabón más débil de la cadena’ porque no fija el precio de venta.

El parón ha dejado sin ingresos a casi 290 tripulantes, en su mayoría fijos discontinuos con retribución variable sobre la pesca. La mayoría de las empresas armadoras mantiene el pago de nóminas para evitar que las tripulaciones se marchen a otras flotas o a otros sectores, según la asociación. El sector espera que la decisión sobre las ayudas se concrete antes del 30 de septiembre.